La Abubilla — Supersticiones de Aves

La Abubilla
La Abubilla

La abubilla es el ave nacional de Israel si bien tiene una corona, no se comporta como un snob, puedes encontrarlo en todos lados y se lo considera el símbolo de la sabiduría. Es un ave migratoria del tamaño de un tordo grande que llega en primavera a Palestina. Tiene plumas en la cabeza que forman una cresta semicircular eréctil típica.

No tiene problemas para construir su vivienda –anida en paredes y grietas– y la igualdad de género es una de sus prioridades: tantos el macho como la hembra son hermosos y tienen responsabilidades similares sobre sus crías.

La hembra incuba de 6 a 7 huevos durante dos semanas, que pone a finales de la primavera o a principios del verano, mientras el macho la alimenta. Se encuentra también en toda Europa, en los países del Este, en Rusia y en el norte de África a partir del mes de abril, pero que vuela hasta África central, África del sur o hacia la India a finales del mes de agosto.

Se distingue por su largo pico y un copete de plumas eréctil, que el macho despliega, especialmente durante la ceremonia de apareamiento, regalando a la hembra un gusano, una araña o un pequeño lagarto, que constituyen el alimento de esos pájaros.

Con su costumbre de hurgar en el suelo clavando el pico en busca de insectos, no es raro que algunas civilizaciones asociaran este pájaro al mundo subterráneo y el más allá, ni que los antiguos minoicos de Creta representaran abubillas en tumbas y templos.

Por la suciedad de su nido y alimentos de gusanos, insectos y larvas fue considerada como inmunda. Lev.11-19, Deute. 14,18. Entre los egipcios era emblema de piedad filial y figura en relatos populares del Talmud.

La Abubilla

En la antigüedad era objeto de muchas supersticiones:

  • Fue sagrada en el antiguo Egipto, símbolo de virtud para los persas, y la hicieron el emblema de Horus.
  • Según la mitología árabe es mágica, divertida, trae la felicidad, el amor y la suerte.
  • Se suponía que quien la miraba fijamente engordaba, en cambio quien miraba su vientre se reconciliaba con sus enemigos. También en muchas ocasiones su presencia denotaba buena suerte.
  • Se cree que la abubilla hace su nido invisible, por ello desde antiguamente los mercaderes llevaban en el bolsillo una cabeza de este pájaro para que no les engañaran en los tratos.
  • Según se cree protege contra el mal de ojo y exorciza los sortilegios, y su sangre se utiliza para escribir encantamientos. Sus ojos son capaces de descubrir tesoros ocultos.
  • En el Magreb, (Marruecos) por ejemplo, los jóvenes han de devorar su corazón para que se les despierte el gusto por los estudios religiosos.
  • En Marruecos se dice que se obtendrán gran éxito en los estudios si utilizan un ala seca del pájaro como marca páginas.
  • Su pico sirve para escribir fórmulas mágicas y su cerebro es ingrediente principal para preparar ungüentos y filtros mágicos (elixir de amor).
  • Se les relaciona con la llegada de la primavera.
  • Los pastores en Francia aseguran que si llevaba colgada del cuello la lengua disecada de una abubilla, se recobraría la memoria perdida.
  • Se dice que si cantan insistentemente mientras se prensa la uva eso quiere decir que la vendimia será buena ese año.
  • En España era utilizadas por las brujas en sus brebajes y pócimas, pero en la mayoría de los casos era para buenos preludios, como la de potenciar la agudeza intelectual o fortalecer la integridad.
  • En el Islam, la abubilla se asocia con el Rey Salomón (el Profeta Suleyman para los musulmanes), quien habla con los animales; en pago a su dedicación como mensajera del rey, ya que le traía noticias de su enamorada, la reina de Saba. y su magnífico reino (Corán 27:20-28).
  • Pese a la belleza del ave, muchos desconocen que se encuentra entre las “aves impuras o animales impuros mencionados en la Torá”. (Levítico 11:13-20 NVI)
  • En época medieval, era considerada como un símbolo de todo lo demoníaco y maligno.
  • En La Mancha (España) encontramos otro punto de vista sobre la abubilla: se le llama cuquillo (por su canto, ese inconfundible “up-up-up”) y simboliza el mal olor – en muchos pueblos, el comentario “hueles a cuquillo” puede traer conflictos que alteren la convivencia ciudadana.

Mitos y leyendas de la Abubilla

En el siglo XIII de nuestra era, el poeta místico persa Farid-ud-Din’Attar inmortalizó la abubilla, convirtiéndola en heroína de su relato de un viaje que emprenden treinta pájaros que salen en busca del Pájaro maravilloso, el Simorgh, y que tenían como guía a uno de ellos: la abubilla.

El relato del poeta cuenta que al final de su búsqueda, cuando encuentran al Simorgh, se dan cuenta de que se trata de ellos mismos. A lo largo del relato la abubilla tiene el papel de mensajera, de intermediaria entre el mundo visible e invisible, encarnación de la verdad y de la sensatez. Anteriormente a este relato, existen cuentos y leyendas que relacionan la abubilla con el rey Salomón, de quien se consideraba atributo y compañera.

¿Quién le dio a la abubilla una cresta con plumas doradas?

Esta historia se basa en una leyenda árabe que fue relatada por un poeta israelí, Hayim Naxman Bi’alik.

Cuando el trabajo real lo abrumaba, el rey Salomón solía tomarse vacaciones en una ciudad especial llamada Tadmor que construyó con este fin en medio del desierto. Volaba hasta allí durante días en su águila blanca personal, y cuando regresaba, se sentía renovado y listo para gobernar a su pueblo (y a los animales).

En uno de sus vuelos, el sol brillaba con vigor y el rey Salomón casi sufre un infarto. El rey de las abubillas lo vio y llamó a su bandada para crear una nube de pájaros que le diera sombra al rey y lo salvara. Para agradecerles a las abubillas, el rey Salomón prometió cumplirles un deseo.

Entonces, las abubillas debatieron durante un día entero y decidieron pedir una cresta de plumas doradas.

El rey salomón les dijo que si cambiaban de opinión y creían que su deseo era inútil, el podía ayudarlas de nuevo.

Las abubillas recibieron una cresta dorada y se alegraron mucho. Comenzaron a tener un comportamiento narcisista, todo el tiempo miraban su reflejo en el agua. Un cazador observó a las abubillas haciendo alarde y colocó un pequeño espejo en la tierra.

Cuando una abubilla se acercó para observarse, la cazó y vendió su cresta dorada. Cuando se oyó hablar del “tesoro volador”, muchas personas comenzaron a cazar abubillas para enriquecerse. Las abubillas estaban en problemas.

Como último recurso, el rey de las abubillas recurrió nuevamente al rey Salomón y le rogó que salvara a los pájaros del exterminio. El rey Salomón, que comprendió que las abubillas ya habían aprendido la lección, sintió pena por ellas y les quitó el color dorado de la cresta. Desde entonces, las abubillas se sienten conformes con su suerte y se comportan con modestia, pero siguen luciendo magníficas incluso sin la cresta dorada.

Y así sucedió que la abubilla, el pájaro más misterioso, que conoce muchos secretos, aún lleva una corona de plumas. Y cuando este pájaro sigue a una caravana o a un barco, las personas dicen:

— “Este será un magnífico viaje, el pájaro del Rey Salomón lo sabe”.


Samira A

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