Secretos de un millonario para tener prosperidad y salud

El exitoso empresario Harv Eker dice: -- si tienes una mentalidad de riqueza y una consciencia millonaria entenderás que no importan mucho tus conocimientos y que hacer dinero es tan sencillo que te reirás por dentro de toda esa gente que se esfuerza mucho por obtenerlo.

En su libro Secrets of the Millionaire Mind ('Secretos de la mente millonaria') T. Harv Eker, que amasó una fortuna con su propio esfuerzo, identifica un hábito diario aparentemente inofensivo que es común entre las personas corrientes y que los millonarios evitan: quejarse.

"Quejarse es lo peor que uno puede hacer para conservar la salud o aumentar su riqueza", cita las palabras de Eker el sitio informativo Business Insider.

Eker explica que cuando nos quejamos nos estamos centrando en lo malo de la vida, y aquello en lo que nos centramos tiende a expandirse.

"Lo semejante atrae a lo semejante", observa el millonario. "Cuando nos quejamos lo que estamos haciendo es atraer 'basura' a nuestra vida". Esto deja muy poco espacio para el crecimiento, especialmente para el crecimiento financiero.

La Ley de Atracción Positiva era lo que marcaba la diferencia para las personas llenas de prosperidad y exito. Cambia tus pensamientos = Cambia tu mundo.

Eker también dice que tan importante como no quejarse es alejarse de aquellas personas que lo hacen constantemente. "La energía negativa es contagiosa", destaca.

Las personas que son abundantes lo son porque consciente o inconscientemente ellos creen que deben serlo, que la prosperidad es su derecho sagrado de nacimiento, no se permiten jamas tener menos que "cierta cantidad" en el banco, piensan muy internamente que el dinero les corresponde por naturaleza, que su estado natural debe ser la abundancia, que no importa cuanto gasten siempre habrá mas, es gente que jamas se enfoca en su pobreza pues para ellos esta no existe.

Este tipo de mentalidad es llamada por Harv Eker y por Napoleon Hill "conciencia millonaria", se puede adquirir por herencia de los padres, por casualidad, por asociarse con amigos que piensen así o por hacer ejercicios de cambiar nuestra mentalidad por nosotros mismos.

"Hay que recordar que los que construimos en  nuestra vida somos nosotros y que constantemente estamos atrayendo éxito o basura", escribe. "¡Es imperativo elegir nuestros pensamientos y nuestras palabras sabiamente!", concluye.