Reiki terapia complementaria

Reiki como terapia complementaria

Desde hace más de quince años en Ceuta se han puesto en marcha diferentes técnicas complementarias aceptadas por los organismos más importantes del mundo en la medicina formal, pero que de ninguna manera intenta reemplazar a la medicina tradicional.

Reiki como terapia complementaria

Una de ellas es el Reiki, una terapia que colabora con la misma, mejorando la predisposición y la energía del paciente que decide tratarse.

Además de los diferentes talleres, cursos e intercambios, actualmente y desde hace 2 años, se realizan sesiones de voluntariado en las que especialistas tituladas en esta terapia se encargan de ponerla en práctica y hacerla llegar a toda la gente que tenga interés y lo necesite.

El Reiki es un sistema japonés de canalización de energía

Fue redescubierto por Mikao Usui a finales del siglo XIX, pero hay escritos donde se describen sus símbolos con miles de años de antigüedad.

La medicina oriental trabaja al hombre desde un punto de vista global, más complejo y más completo que la medicina alopática, lo que ofrece cantidad de terapias complementarias (que no alternativas) que se suman a los beneficios ya conocidos de la medicina tradicional.

La palabra Reiki significa energía vital universal

Rei, universal y ki, energía vital. Los chinos la denominan chi, los hindúes prana, y diversas culturas milenarias ofrecen sistemas ancestrales para conseguir ese equilibrio general.

Desde técnicas activas, como el yoga y el tai-chi, en las que se realizan ejercicios de respiración concentración y diferentes posturas para potenciar y equilibrar dicha energía, hasta terapias como la acupuntura, que trabaja con meridianos y puntos a través de todo el cuerpo y que buscan ese equilibrio mediante el uso de agujas y distintos complementos y el shiatsu que también usa puntos energéticos y diferentes tipos de manipulaciones.

La medicina oriental entiende que cualquier desequilibrio a nivel físico está directamente relacionado con otro desequilibrio a nivel energético, por lo que es fundamental tratar los distintos niveles para alcanzar ese estado de armonía física, mental, emocional y energética.

El practicante de reiki, a través de unos talleres y cursos aprende a canalizar energía y a equilibrarla trabajando con las manos en diferentes posiciones sobre el cuerpo del receptor.

Reiki trabaja sobre puntos principales energéticos del cuerpo denominados chakras, cuyo funcionamiento correcto incide directamente sobre el funcionamiento de diferentes glándulas y órganos vitales, y sobre otros canales llamados nadis, por donde fluye dicha energía.

Técnicas milenarias tibetanas

Entienden que cuando se manifiesta una enfermedad es porque en el cuerpo algo funciona de forma ‘no armónica’ y Reiki al igual que otras técnicas restablecen dicha armonía.

El practicante de esta técnica no pone nada de su propia cosecha, no trabaja con su propia energía, simplemente canaliza energía universal y equilibra el sistema energético del receptor.

Reiki no cura sino que activa los diferentes mecanismos de autoregulación que todas las personas poseen. No está ligado a ninguna creencia o fe en particular, es algo completamente independiente a religiones o filosofías.

Es una herramienta importante que, hoy por hoy, ya se utiliza en hospitales sumándose a los tratamientos convencionales.

En Inglaterra funciona dentro de su sistema nacional de salud y en España ya existen grupos de trabajo en centros hospitalarios. En el 12 de Octubre, en Madrid, se usa como ayuda en pediatría, en tratamientos del dolor y en oncología.

Reiki ayuda a eliminar toxinas, por lo que usado como terapia de apoyo. Minimiza los efectos secundarios de los tratamientos convencionales, proporcionando a los receptores mayor calidad de vida.

A nivel mental

Reiki proporciona una sensación de calma y relajación que siempre es positiva en cualquier persona y situación proporcionando, entre muchos otros beneficios, un mayor grado de paz. A nivel emocional ayuda a desbloquear y exteriorizar emociones retenidas que dañan a niveles profundos.

Ayuda a acelerar los procesos de reequilibrio, a activar esos mecanismos antes mencionados y su practica regular ayuda a mantener y aumentar la calidad de vida.

En este momento, en el mundo en que vivimos, es importante saber utilizar las herramientas de las que se dispone para mejorar la vida, ampliar los niveles de conciencia, crecer como personas y optimizar todos los recursos que hoy por hoy se encuentran a disposición y al alcance de todos.

Irina Jiménez | El Pueblo de Ceuta

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