¿Por qué el hombre se ha vuelto más violento?

A lo largo de la historia del ser humano, se ha intentado dar explicación al comportamiento del hombre en sociedad, principalmente a aquellas conductas violentas que constituyen conductas antisociales y/o delitos.

¿Por qué somos violentos?

Es indispensable hacer una clara distinción entre violencia y agresividad, ésta última se refiere a la conducta innata que forma parte de la naturaleza del ser humano desde que nace.

La agresividad se “activa” ante ciertos estímulos y finaliza con inhibidores específicos, mientras que la violencia, es considerada como la agresividad en un estado alterado y que tiene consecuencias a nivel social.

¿Por qué el hombre se ha vuelto más violento?

La violencia puede ser intencional y causar daños. Los individuos que viven en sociedad y los profesionales de la conducta se cuestionan si el hombre es más agresivo ahora, Para muchos queda claro que el ser humano es más violento ahora que en épocas pasadas. La interrogante principal es ¿por qué el hombre se ha vuelto más violento?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la violencia como:

“El uso intencional de la fuerza física, amenazas contra uno mismo, otra persona, un grupo o una comunidad que tiene como consecuencias o es muy probable que tenga como consecuencia un traumatismo, daños psicológicos, problemas de desarrollo o la muerte”.

Tal es el caso que, en algunos países como Estados Unidos, el homicidio y suicidio se encuentra entre las diez causas de muerte. Se trata de estados de violencia que llevan a la muerte.

Al intentar explicar la génesis de la violencia, han surgido varias hipótesis de acuerdo con la vertiente que la estudia. Por ejemplo, la neurobiología, la psicología y desde la parte social y cultural.

Explicación de la violencia y la agresividad

De acuerdo con la neurobiología, la agresividad y la violencia aumenta debido a la disminución de la actividad de las neuronas serotoninérgicas. Al disminuir la cantidad de serotonina, se presenta actitud negativa, obsesiva e irritable, así como ansiedad, tristeza, apatía y violencia impulsiva.

El ser humano reacciona de forma agresiva y violenta cuando se siente en peligro o amenazado, ya sea que el peligro lo experimente hacía el mismo o hacia los integrantes de su familia, incluso cuando siente que su territorio está en peligro.

En el aspecto psicológico y social, se puede considerar como factores de violencia, el haber sufrido agresiones físicas y sexuales en la niñez. La violencia puede tener diversas manifestaciones, aunque la violencia es la misma, pero la forma en que se expresa es distinta, ya sea por acción u omisión.

En los últimos años se han llevado campañas en contra de la violencia ejercida en todos los niveles y en diferentes sectores, de los cuales las niñas, niños y mujeres han resultado afectados, siendo víctimas de la violencia física, psicológica, sexual y económica.

Modernidad y violencia

Gran parte de las conductas violentas son efectuadas con el propósito de obtener un beneficio. Quienes ejercen este tipo de violencia suelen ser personas frías, carentes de emociones, y su conducta violenta es premeditada.

La modernidad ha permitido el crecimiento social y cultural, así como el intercambio de ideas entre sociedades y el desarrollo tecnológico, por lo cual los comportamientos violentos han resultado más probables.

En las grandes ciudades, la aglomeración influye en los estados de estrés, que llevan a la violencia, que va acompañada de ira, irritación, enojo. Incluso estos factores se hacen evidentes con la contaminación sonora que la ciudad presenta.

La violencia, ámbito psicológico y social

En el ámbito psicológico y social, la violencia también es generada por las interacciones familiares, por imitación de modelos de conductas agresivas y violentas, así como la frustración por no encajar en un grupo social o en la misma sociedad.

Las causas de la violencia pueden ser diversas de acuerdo con cada persona, es por ello por lo que se deben identificar los factores que generan y mantienen el comportamiento violento, y proporcionar tratamiento terapéutico.

“Nada bueno viene jamás de la violencia” (Martín Lutero)

Claudia Flores | jupsin.com
Licenciada en Criminología y Criminalística, máster en Investigación Criminal en Ciencias forenses.