Malos Tiempos

La situación actual es tan convulsa que nos hace vivir en un polvorín. Nunca el mundo ha estado tan a punto de que ocurran hechos realmente terribles..

Malos Tiempos.. pero no hay que tener miedo — Reflexiones

No porque lo anuncien las profecías de los videntes de todas las épocas ni las tradiciones de las civilizaciones del pasado, sino por nuestro sistema político actual y la gran ambición de los líderes mundiales por controlar el mundo.

La POLÍTICA, una ciencia que se resuelve en un arte, según Platón, es hoy sinónimo de CORRUPCIÓN.

El sistema, que persigue y ahoga al ciudadano normal exigiéndole ejemplaridad, ha creado leyes para que sus líderes puedan robar a manos llenas, burlando la justicia, una justicia impartida por jueces colocados a dedo por los mismos corruptos que van a ser juzgados.

Lo estamos viendo cada día en todas las naciones

No importa si hablamos de España, de Italia, de México, de Estados Unidos, de Argentina, de Colombia o de Brasil. En la “aldea global” de McLuhan todos los defectos del ser humano se han globalizado en una suerte de mimetismo autodestructivo y perverso.

Porque la corrupción, aparte de una práctica inmoral, contribuye al empobrecimiento de los Estados.

Pero peor aún que robar bienes materiales, es robar la fe, la confianza y la esperanza de los ciudadanos; peor aún es manipular sus mentes con mentiras muy bien elaboradas por los “think tanks”, difundidas a través de las agencias de prensa del “establishment”, para disfrazar la verdad sobre hechos trascendentes.

El terrorismo en general, la vergonzosa guerra de Siria y otras precedentes tienen causas mucho más profundas y oscuras de lo que el ciudadano escuchante de noticiarios cree. Y por si todo esto fuera poco, nuestro Sol también está revolucionado y amenaza con tormentas que podrían causar grandes desastres.

Por eso, hoy más que nunca, ante tanto mal augurio es necesario mantener la paz de espíritu y, sobre todo, NO TENER MIEDO ni angustiarse ante el futuro.

El Miedo

El miedo es un arma poderosísima que nos debilita y nos prepara para que cualquier humano o extrahumano parasite en nosotros y nos haga su esclavo. Pensemos que, a pesar de todo, este desventurado planeta tiene muchas cosas bellas por las que merece la pena vivir y luchar.

Pero no olvidéis que la verdadera “felicidad” y equilibrio tiene que partir de nuestros corazones. Siempre de dentro afuera. Ánimo y a pasar buen fin de semana. Un abrazo.

Relacionado

Salvador Freixedo