Lilith Siglo XXI Liberación Total

Lilith Siglo XXI
Es posible que veamos el lado de sensibilidad y de visión de Lilith en Occidente, a consecuencia de las reivindicaciones logradas por los movimientos de liberación de la mujer

“Malcuth (décimo Séphiro de la Tradición Hebrea) está todavía calificada de Esposa o de Hija y corresponde, además, a la Reina. Su valor, 443 + 1 = 444, es el valor de Lilith, primera mujer de Adán”. Serge Raynaud de la Ferrière (Propósitos Psicológicos XVIII: Simbolismo Astral).

Lilith en el siglo XXI la liberación total de la mujer

Lilith, la Reina de la Oscuridad, estará presente en nosotros como “agente del mal” mientras existan una ideología y un comportamiento de superioridad del hombre o de la sociedad (incluyendo determinado tipo de féminas que, paradójicamente, asumen roles machistas) hacia la mujer sobre la faz de la Tierra.

Por más de ocho mil años --tiempo que se atribuye a la “Creación”--, el mismo que situamos en la Era de Géminis o Era de Adán y Eva-- ella ha recibido los adjetivos más negativos que podamos imaginar.

Sin embargo, más allá del sufrimiento que ha significado su marginación, sufrimiento que atribuimos, también, al hecho de que ella no ha podido conseguir que el Hombre Realice la Igualdad con la Mujer (desde el día de su Creación, ella “vio” que el hombre se inclinaría en el futuro a ser un destructor de la mujer).

Era de Acuario

Ha venido trabajando en silencio en la preparación de la Era de Acuario: la Era de la Euritmia del Hombre y la Mujer, cuyas primeras manifestaciones coinciden cronológicamente con la rebelión de Túpac Amaru y de su esposa Micaela Bastidas en contra de los 300 años de dominación española en América del Sur (1780).

En tanto que el asentamiento de la Era se dio en el tiempo de la creación política de Israel, al final de la Segunda Guerra Mundial.

Significa, entonces, que sólo ahora, que estamos caminando, ya, dentro del primer grado de la Era del Acuario, nuestra psicología nos permite comenzar a ver en Lilith su sonrisa, su otro rostro oculto: el lado visionario.

En el curso del siglo XIX, se la consideró una reacción (el agua hierve a los 100° Celsius, ni antes ni después, y recién a esta temperatura empuja la “tapa” del recipiente que la contiene o retiene).

Concepto que cambió en el siglo XX al principio de incertidumbre (no es indecisión ni falta de certidumbre, sino libertad, no saber dónde está -el electrón- en un momento determinado), que encontró acogida en los movimientos feministas libertarios y liberadores…

En el siglo XXI, podemos decir de ella que es la capacidad todavía no plenamente desarrollada de Anticipación del ser humano para prever lo que caracterizará el progreso y evolución de la Humanidad.

Nuestra relación con la Divinidad

Ciertamente debemos cambiar nuestra relación con la Divinidad. No es posible que sigamos conceptuando a Dios como el mayor de los machistas, ya que expulsó a Lilith porque reclamó Respeto, e hizo lo mismo con Adán y Eva por atreverse a curiosear, por querer Saber…

Un Nuevo Tipo de Relación Hombre-Dios se Hace Necesario… El estudio, aceptación y proclamación de Lilith como Guía, como Gurú, para que la Humanidad del siglo XXI, que se ha puesto en marcha, desarrolle la Igualdad y la Visión.

O para que, por lo menos, no arrastre los errores de la superioridad del varón sobre la mujer -los estilos brutales de las sociedades de siglos pasados refinados por el intelectualismo del siglo XX-.

La “redención” del hombre

No podemos decir que Lilith viene a llenar un vacío en la comprensión de la conducta y actividades de los individuos para el siglo XXI, pues, aunque de manera imprecisa --tal vez, para que tengamos presente el principio de incertidumbre--, se le grafica (por contadas comunidades de astrólogos y cosmobiólogos) en los mapas desde décadas atrás.

Pero sí podemos enfatizar el hecho de que dónde ella se ubica, allí es dónde se encuentra nuestra responsabilidad de trabajar por la “redención” del hombre y la elevación del nivel de vida de la mujer.

Por ejemplo, si Lilith se halla posicionada --por punto o franja zodiacal-- en la casa X de un varón, dicho varón debe entregar parte de su tiempo a impulsar el profesionalismo, la capacidad empresarial y el “futuro” de la mujer.

En reciprocidad, la ley natural de correspondencia “cuidará” que en dicho varón su imagen y su futuro no decaigan o se deterioren.

En cambio, si Lilith se encuentra en la casa IV de una dama, los sufrimientos de su infancia --posiblemente por ser testigo de la infelicidad de su madre- deben ser el “punto de apoyo de Arquímedes” para hacer comprender a los varones el valor de la mujer en el hogar-- más que aceptar un abuso por solidaridad con su madre.

Descifrar los mensajes del Cielo

Sin embargo, debido a nuestra falta de entrenamiento en descifrar los mensajes del Cielo contribuimos poco al entendimiento entre el hombre y la mujer, y se hace necesario que aparezcan “los monstruos” (los calificativos negativos que se han asignado tradicionalmente a Lilith; las acciones frustrantes, hostiles y hasta catastróficas con las que se relaciona las influencias de Lilith en la casa o signo zodiacal donde ella se encuentra -por nacimiento, progresión y/o tránsito-).

“Las señalizaciones de advertencia -como en las autopistas- que nos alertan para no cometer desatinos”; pero estamos, varones y damas por igual, tan imbuidos de inferioridad --que ha llegado a nosotros, sea por herencia genética o educación recibida-- que, lejos ver el sentido psicológico de las “señales” que Lilith emite, nos vestimos de agresores para salvaguardar nuestro territorio (nuestra precaria intimidad).

Presentamos a continuación los distintos ángulos con los que se ha representado y viene representándose a Lilith hasta el tiempo que nos ocupa. Todos son válidos.

Sensibilidad y de visión de Lilith

Es posible que veamos el lado de “sensibilidad y de visión” de Lilith en Occidente, a consecuencia de las reivindicaciones logradas por los movimientos de liberación de la mujer.

Y el lado de la aberrante conducta que se observa en Oriente, especialmente en el mundo islámico, donde la liberación de la mujer es aún incipiente --como consecuencia del apego a la Era de Piscis que envolvió al planeta en los últimos dos mil años en una psicología de separación y dominación del hombre sobre la mujer--, pero todos son válidos, incluso el lado vengativo de ella, mientras subsistan, como expresáramos líneas arriba, una ideología y un comportamiento de superioridad hacia la mujer.

¡Ah!, recuerde, Lilith sólo actúa en la mente y, como la mente obliga al cuerpo, éste se enferma, … se arruina.

Rubén Jungbluth

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