Libre albedrío, ese regalo maravilloso…

Libre albedrío, ese regalo maravilloso...

El libre albedrío, ese regalo maravilloso que nuestro padre nos dio, la posibilidad de elegir cada acción que realizamos, sin ningún impedimento. Pero, ¿somos verdaderamente libres de tomar decisiones y actuar en consecuencia o estamos atados a un mandato, a un entorno social, a ciertas características físicas, emocionales e intelectuales que nos limitan?

El libre albedrío

¿Es libre de forjar un futuro brillante, por ejemplo, un chico nacido en un hogar violento? ¿Tiene libre albedrío una mujer sometida en una cultura machista y dominante, como en algunos países de oriente?

Pareciera que el libre, para muchos, es tan sólo una ilusión óptica.

En realidad todos podemos elegir

Algunos privilegiados tenemos un espectro de elección mucho más amplio, mientras que otras personas nacen con más limitaciones, pero a todos se nos presentan dilemas éticos y morales.

No todos tenemos las mismas oportunidades, pero todos en algún punto decidimos si hacer el bien o hacer el mal.

Si cada uno asume la responsabilidad de tomar las decisiones correctas cuando se presentan sin excusarse en cosas como que “así me criaron”, “igual todos lo hacen”, “no pude contener mis impulsos” o similares, lograremos forjar un mundo mucho mejor.


Rabino Eli Levy