La reencarnación es real

reencarnación es real

Nacido en Montreal, Canadá, el 31 de octubre de 1918, el Dr. Ian Stevenson probablemente ha recopilado la colección de datos científicos más conocida, sino la más respetada, que proporcione pruebas científicas de que la reencarnación es real.

La reencarnación es real — Doctor Ian Stevenson

La reencarnación, así entendida, sería el proceso por el cual el ser humano vuelve a nacer, su alma, espíritu o conciencia vuelve a reencarnar.

La línea de investigación científica del Dr. Ian Stevenson respecto a la reencarnación comienza a ser reconocida desde 1958.

Cuando ganó el premio de la Sociedad Americana para Investigaciones Psíquicas en fenómenos mentales paranormales y su relación con la vida después de la muerte con su ensayo The Evidence for Survival from Claimed Memories of Former Incarnations.

Posterior a ello, el Dr. Stevenson dedicó su vida a seguir, recopilar y analizar casos de niños pequeños que asombraban a sus padres con detalles precisos de las personas que alegaban haber sido.

Muchos de estos niños reconocían hogares y vecindarios así como amigos y parientes todavía vivos. Recordaban eventos en sus pretendidas vidas previas, incluyendo muertes violentas (esto es una característica bastante repetida a lo largo de los casos recopilados).

Muchas veces sus marcas de nacimiento asemejaban cicatrices que correspondían a heridas que causaron sus muertes, según alegaban.

Investigaciones sobre la reencarnación

En 1966 “Twenty Cases Suggestive of Reincarnation” fue publicado, lidiando con casos de Sri Lanka, India, Ceylán, Brasil y Líbano; prontamente, pistas adicionales aparecieron desde Turquía, Tailandia, Birmania, Nigeria y Alaska.

A través de la colaboración económica de Chester Carlson y el establecimiento de la División de Estudios de la Personalidad en la Universidad de Virginia, prestigiosa universidad estatal de los Estados Unidos de América, Stevenson y sus asistentes pudieron investigar casos reportados de recuerdos de vidas pasadas con niños alrededor del mundo, incluyendo los EE.UU.

La característica más especial del Dr. Stevenson es que sus estudios son reconocidos por ser escrupulosamente objetivos y metodológicamente impecables y así es reconocido por la comunidad científica (por lo menos aquellos científicos que superan el hecho de que la Reencarnación sea su tema de investigación).

Memorias de niños muy pequeños

La decisión del Dr. Stevenson de dedicar su vida a estas investigaciones llegó cuando, enfocándose en las memorias de niños muy pequeños, de lo que alegaban que eran sus vidas anteriores.

Concluyó que la reencarnación era una potencial explicación de aspectos de la personalidad humana que otras teorías fracasaban en elucidar.

Aunque un niño pueda no tener memorias conscientes de una vida anterior, sus intereses, aptitudes y fobias (reflejos en el comportamiento) pueden haber sido formados por experiencias que él o ella hayan olvidado y que no coinciden con ninguna característica de su entorno actual.

Al final de los sesentas, después de viajar a la India, fue el Dr. Stevenson decidió trabajar sólo con niños. Personas adultas le escribían, pero eventualmente comenzó a ver que la mayoría de estos casos eran inútiles.

Uno no puede controlar las influencias subconscientes a las que son expuestas la mayoría de las personas adultas. Es mucho más fácil constatar de la información que un niño pequeño pueda haber aprendido, especialmente al tratar con aldeas en el Asia.

De esta manera se podía comprobar que los niños eran muy jóvenes para haber absorbido la gran cantidad de información que decían recordar, especialmente cuando trata de descripciones de personas fallecidas en un pueblo distante.

En los mejores casos, no había forma como ellos podrían estar enterados de los detalles que describían de las personas fallecidas en pueblos distantes. En la mayoría de los casos citados en la India involucra grandes distancias (25-50 km), sin contacto alguno entre los pueblos.

Los resultados de la investigación

De una entrevista con Omni Magazine en 1988 y de un artículo acerca de uno de los seguidores de su trabajo, el Dr. Jim Tucker, extraemos algunos de los puntos más relevantes de las investigaciones:

  • De los más de 3,000 casos recopilados alrededor del mundo, 1,100 casos se ingresaron en una base de datos en una computadora y se analizaron a través de 200 variables.
  • Los niños que rememoraban vidas previas típicamente lo hacían a una edad muy temprana, usualmente entre 2 y 4 años, con un promedio de 35 meses.
  • La mayoría de los niños dejan de mencionar sus memorias de vidas pasadas cerca de los 6 ó 7 años, con un promedio de 72 meses de edad.
  • Usualmente proceden a continuar con sus vidas corrientes e incluso llegan a negar memorias de vidas pasadas cuando les es preguntado directamente.
  • El 75% de los niños recordaba cómo murieron. De éstos, el 70% tuvo una muerte no-natural por ahogamiento, muertes violentas o intencionadas como asesinatos o suicidios o muertes no-intencionadas como accidentes.
  • Sólo el 57% de los casos de muerte natural pudo recordar detalles específicos sobre su muerte.

Fobias

También se encontró una relación entre las causas que generaron la muerte en la vida previa y la presencia de fobias en la actual vida; de 47 casos de niños que describían una vida previa que había terminado en ahogamiento, 30 de ellos (64%) tenían una fobia de ser sumergidos en el agua.

Se presentan casos adicionales que involucran marcas de nacimiento que coinciden con las heridas de muerte de una personalidad previa o alguna marca especial hecha en el cuerpo por algún familiar en la muerte de esta personalidad previa.

Un tercio de los casos de la India incluyen marcas de nacimiento o defectos de nacimiento que parecen corresponder con heridas en los cuerpos de personalidades previas, con 18% de éstos teniendo récords médicos que confirmaban la descripción.

El tiempo medio entre la muerte de la personalidad previa y la vida actual del niño es de aproximadamente 15-16 meses.

Tiempo entre encarnaciones

Otro punto interesante es el referente a las memorias del espacio de tiempo entre encarnaciones. De los 1,100 casos, 69 sujetos tenían memoria del funeral o del manejo de los restos de la personalidad previa, con 25 casos que se comprobaron su veracidad.

Se reportaron 112 casos con memorias de estar en otro plano, con algunos reportando encuentros con “Dios” o un familiar fallecido; se dieron 45 casos con memoria de la concepción o de haber renacido.

La forma como los niños reportan sus memorias de vidas pasadas muchas veces es casual, espontáneamente sacando a relucir el tema en conversación relajada, como a la hora del baño, dibujando, durante algún viaje o luego de observar algo que activa una memoria específica.

El género

De los 34 casos en que el género era el opuesto de la vida pasada, el 62% (21 casos) muestra un comportamiento que era el apropiado para el sexo opuesto. Sin embargo, muchos de los sujetos en estos casos eventualmente se acoplaron a su identidad del género de su vida actual.

El Dr. Stevenson es de la opinión que el hecho de reconocer que una persona pueda cambiar de género entre una vida y otra puede arrojar luz para encontrar en ello uno de los orígenes de la homosexualidad o confusión de género, tema que no ha sido aún explicado por la ciencia moderna.

Algunos comportamientos inusuales incluyen preferencias de comida y alcohol. De los 1,100 casos, 34 mostraron una preferencia inusual hacia el alcohol o tabaco que era consistente con su vida pasada.

En los casos investigados también se repiten casos de niños que muestran juegos atípicos, de forma muy parecida al llamado “juego post-traumático” que se ve con niños que sufren de un evento traumático.

De una muestra específica de 278 casos de niños que alegan recordar vidas pasadas, 66 niños mostraron un estilo de juego que era atípico en sus familias y no tenían un modelo o estímulo “normal” que les llevara a ello.

En 22 casos, los comentarios del niño se encontraron que correspondían con eventos en la vida de la personalidad anterior, y que la naturaleza del juego muchas veces representaba aspectos de la personalidad previa, como su vocación, pasatiempo o modo de muerte.

Conclusiones

El trabajo del Doctor Ian Stevenson ofrece una nueva visión sobre un tema viejo. La reencarnación sería un mecanismo de la naturaleza y, como tal, susceptible de ser estudiado por la Ciencia, antes que un asunto de creencias u opiniones.

Si las conclusiones de estos estudios fuesen ciertas, todos los seres humanos volveríamos a nacer indistintamente de cuáles sean nuestras creencias.

Serán muy interesante las aportaciones que pueda ofrecer la Ciencia del futuro, cuando la Humanidad reconcilie la Espiritualidad con la Razón, a través de una búsqueda sincera de la verdad, sin preconceptos materialistas, en todos los campos del ser humano.

¿Crees en la reencarnación? Debes leer éstos consejos

Reencarnación: El Testimonio de los Niños”, sobre a los trabajos del Dr. Ian Stevenson