La Negatividad Interior

Negatividad Interior

Los kabbalistas explican que la porción de Metsorá no sólo trata del peligro de hablar de manera negativa sobre otra persona, sino también del hecho de ver las cosas de manera negativa; ya sea en uno mismo, una situación, nuestra vida u otra persona.

La Negatividad Interior — Cábala

Hay personas muy propensas a hablar de manera negativa y hay otras que ven lo negativo, pero no hablan de ello; el Zóhar dice que tsaraat, la manifestación de ver lo negativo y decir palabras negativas, es diná takifá, juicio severo.

Y los kabbalistas enseñan que cuando una persona ve lo malo en el mundo o habla negativamente, se conecta con determinada fuerza en este mundo.

Hay una fuerza de Luz y una de oscuridad, cuando una persona ve o habla negativamente en realidad se está aliando y uniendo con la llamada diná takifá, esa fuerza de juicio severo en este mundo.

La fuerza de la oscuridad

Por lo tanto, no es que simplemente no sea bueno hablar negativamente sobre alguien o ver negatividad en nosotros, nuestra situación, nuestra vida o en los demás; lo que ocurre cuando hacemos eso es que, en efecto, creamos proactivamente una conexión entre nosotros y la fuerza de la oscuridad.

Ese es el lugar al que va una persona y esa es la fuerza que atrae a sí misma si ve lo malo. Una persona que hace daño se vuelve amiga de la fuerza de este mundo que hace daño, se une a ella.

Eso es lo primero que debemos entender, cuando no sólo hablamos mal, sino que nos permitimos ver y pensar negativamente sobre nosotros, los demás, las situaciones, etc., en realidad estamos invitando a las fuerzas del Lado Negativo a nuestra vida.

¿Dónde conseguimos la fuerza, el poder y la capacidad de hablar o pensar de manera negativa?

Por supuesto que no viene de la Luz del Creador

Más bien es la energía de diná takifá, el juicio severo del Lado Negativo, que nos da la capacidad, la fuerza y el deseo de ver y hablar de manera negativa.

Así pues, eso es lo que hacemos cuando vemos lo malo o hablamos de manera negativa; literalmente, estamos provocando y formando una alianza entre las fuerzas de juicio de este mundo y nosotros.

Aún más que eso, los kabbalistas enseñan que eso se vuelve un ciclo. Debido a que después de que una persona se vuelve aliado del Lado Negativo, automáticamente tendrá más pensamientos de juicio.

Además, si cae en esa perspectiva, poder y fuerza del Lado Negativo y comienza a hablar más de manera negativa, entonces ve más cosas que no están bien en los demás, en sí mismo, en su vida y esa situación se convierte en un ciclo porque su conciencia se sintoniza más con el poder del Lado Negativo.

Escucha al Lado Negativo y este se vuelve cada vez más poderoso

Los kabbalistas explican que lo que ocurre es que esta energía, si te alías con ella, no sólo va al exterior donde creaste juicio para otras personas; esos mismos dinim, esos mismos juicios que emites hacia los demás también van hacia ti.

Por lo tanto, debemos entender que hablar, pensar y ver de manera negativa realmente es una alianza con el Lado Negativo. Una alianza que, si mantenemos, con el tiempo se hará más fuerte y creará más juicio en este mundo. Y, por supuesto, si una persona crea más juicio en este mundo, atrae más juicio a sí misma.

Hay otro aspecto que forma parte de esta idea: cada uno de nosotros tiene negatividad en su interior.

Deseo de Recibir para Sí Mismo

Hay una parte de nosotros que es la Luz del Creador, el alma, y también tenemos el Deseo de Recibir para Sí Mismo. Cuando el Zóhar habla del concepto de metsorá, el individuo que revela o saca su oscuridad o negatividad, lo que quiere decir es que las ideas para hablar y ver negativamente vienen del Lado Negativo.

Sin embargo, si el individuo se permite manifestarla, usa su propia fuerza de negatividad para hacerlo y, cuando permite que se revele, le da aún más fuerza. Por eso, además de todo el apego y alianza que ha creado con las fuerzas negativas de oscuridad en este mundo, también permite que su propia negatividad se fortalezca.

Por lo tanto, lo que debemos recordar y que quizá nos dé el impulso para detener nuestra caída en la conciencia de “lo malo” (ya sea con respecto a nosotros, los demás o nuestra vida) es: en primer lugar, cuando hablamos de manera negativa, no sólo es algo negativo que hacemos, en realidad estamos formando una alianza con el Lado Negativo.

Y, en segundo lugar, cuando hacemos eso, creamos un ciclo. Obtenemos más pensamientos y razones para juzgar a esta o aquella persona, o para ver negatividad en esta, en aquella situación o en nosotros.

Entre más se fortalezca el ciclo, más se presentarán esos pensamientos de juicio sobre los demás y más los escucharemos porque el ciclo se conecta cada vez más con el Lado Negativo.

En tercer lugar, tenemos que entender que, si despertamos juicio en los demás, ese juicio regresa a nosotros. Finalmente, debemos saber que al hacer eso fortalecemos nuestra oscuridad innata, nuestra negatividad y nuestro Deseo de Recibir para Sí Mismo.

Acerca de Michael Berg

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