Kabbalah — El significado del sacrificio de acción de gracias

sacrificio de acción de gracias
sacrificio de acción de gracias

Rashi, el gran Kabbalista y comentarista, dice que el Talmud habla de cuatro tipos de personas, o cuatro categorías de personas, que tienen que realizar un sacrificio de acción de gracias.

Todas son personas que estuvieron en sarak, situaciones difíciles y peligrosas; alguien que vino de recorrer el desierto, alguien que navegó por el océano, alguien que estuvo en la cárcel y fue liberado, alguien que se curó de una enfermedad. Esos son los cuatro tipos de personas que deben realizar un sacrificio de acción de gracias.

Suele ser simple: ocurre algo bueno, dices gracias. Fuiste salvado de una situación peligrosa, estuviste en el desierto, estuviste en un largo viaje por el océano, estuviste en la cárcel, te curaste de una grave enfermedad, por eso dices gracias. El agradecimiento siempre es importante, pero hay una noción más profunda.

Los kabbalistas explican que la raíz de la palabra sarak viene de la palabra saal, la cual significa “constricción”. ¿Qué significa que una persona esté enferma o en una situación peligrosa?

Sabemos que aunque la Luz del Creador nunca cambia, la experiencia de Luz del Creador de la persona ahora es limitada. Por tanto, es cierto que por alguna razón esa persona se curó, salió de la cárcel, cruzó el desierto o el océano sana y salva, o superó cualquier otra situación negativa, pero lo que los kabbalistas enseñan es que eso no es suficiente para que termine el período de peligro; debemos darnos cuenta de que la razón por la que el período de peligro existe es porque había una constricción de la Luz del Creador para esa persona. Así pues, el hecho de que ahora esté en un lugar distinto no elimina la constricción.

Por lo tanto, después de que una persona sale de un período constrictivo, aun después de que no esté en la misma situación, todavía tiene que arreglar el daño provocado en el tiempo de peligro; eso significa que necesita arreglar el pequeño embudo por el que pasaba la Luz del Creador en aquel momento. Así pues, los kabbalistas enseñan que ese era el propósito en la época del Tabernáculo; dar gracias no es sólo decir: “Gracias, pasé por un momento difícil y ahora agradezco haberlo superado”. No. El propósito del agradecimiento es abrir nuevamente el canal que se había reducido, que se había vuelto saal, durante ese tiempo. Este es un entendimiento muy importante.

Hoy en día no tenemos ese sacrificio

A veces decimos HaGomel, pero este consiste más en pronunciar palabras de agradecimiento y en un despertar eterno de agradecimiento. Sin embargo, su propósito no es dar gracias. Su propósito es reparar ese saal, la constricción de la Luz del Creador por la que pasó el individuo. Porque si una persona no repara todas esas constricciones, entonces su conexión con la Luz del Creador estará restringida debido a ellas.

Por ejemplo, si una persona pasó por cien momentos difíciles y no los reparó, es decir, no despertó suficiente agradecimiento después de lo sucedido para abrir esos canales nuevamente, entonces el flujo de la Luz del Creador hacia su vida siempre estará restringido. Por esa razón, en este Shabat nos interesa recibir un nuevo entendimiento sobre la importancia del agradecimiento.

Así pues, los kabbalistas enseñan que no es suficiente con sólo decir HaGomel porque no se trata de las palabras, sino más bien del agradecimiento interno. Y el grado de agradecimiento interno que tengas será el grado en el que podrás abrir de nuevo el embudo que antes había sido bloqueado para ti. El agradecimiento no es simplemente decir gracias, en realidad es el sentimiento que tengas lo que abre ese canal nuevamente.

El propósito del tiempo del sacrificio de acción de gracias, del cual hablamos en esta porción de Tsav, no es dar gracias. Más bien es entender que cuando una persona está en una situación difícil, la Luz del Creador que obtuvo es un canal restringido, y el propósito de la experiencia de dar gracias, el propósito del agradecimiento, es abrir nuevamente ese embudo. Y así, el grado de agradecimiento que esa persona tenga es el grado en el que puede despertar ese canal y reabrirlo para sí.

Por eso esta es la única conexión que existirá incluso después de la llegada de Mashíaj. Debido a que esa apertura del canal, ese mejoramiento de la conexión del individuo con la Luz del Creador, es en lo que consiste la Luz de Mashíaj, la Luz del Fin de la Corrección. Por ello, en general, tenemos que entender que ninguno de nosotros agradece tanto como debería. Y eso es peligroso porque no importa cuán restringida esté la Luz del Creador en nuestra vida, sólo puede repararse dicha restricción a través de una gran apertura de agradecimiento. Sin importar el daño hecho, la única manera de abrir ese canal es a través del agradecimiento.

Incluso Rav Áshlag lo dijo, y ahora nosotros podemos entenderlo en un nivel más profundo: La única manera de tener una vasija para más dones depende del grado de agradecimiento que tengamos. ¿Por qué?

Porque la Luz del Creador siempre estará restringida para nosotros mientras nuestro agradecimiento sea restringido. Porque la manera de reparar un canal restringido es a través del agradecimiento. Y mientras más una persona aumente su agradecimiento por todo lo que tiene en su vida, más abrirá el canal de Luz en ella.

Por eso, la enseñanza que nos interesa recibir en este Shabat es que la única manera de reparar un constrictivo canal limitado y permitir que la totalidad de la Luz del Creador fluya en nuestra vida es teniendo más y más agradecimiento. Aquellos que estuvieron en el desierto, aquellos que estuvieron en el océano, aquellos que estuvieron en la cárcel, aquellos que estuvieron enfermos: la razón por la que se dice que estos cuatro tipos de personas son los que tienen que realizar el sacrificio es porque llegaron a un estado en el que entendían claramente que la Luz del Creador estaba restringida en su vida. ¿Cómo recuperamos el flujo de la Luz del Creador en nuestra vida? Sólo hay una manera: agradecimiento.


Michael Berg
Michael Berg

Acerca de Michael Berg
Michael Berg, Co-Director de El Centro de Kabbalah Internacional, es escritor, erudito, líder espiritual y maestro. Sus charlas, clases y escritos inspiran a oyentes, lectores y estudiantes a desarrollar una relación personal con el Creador que crece a diario. El propósito de su trabajo es enseñar a las personas cómo a través de su estudio y trabajo espiritual, pueden transformarse y crecer para así alcanzar plenitud verdadera y duradera.