Espíritus Obsesores

Espíritus Obsesores

En psicología, la palabra obsesión define a una alteración mental que se caracteriza por pensamientos insistentes que dominan y atormentan a una persona, aún sin tener un fundamento. En el espiritismo, el término adquiere mayor profundidad, pues abarca toda una sintomatología, causas y hasta las entidades que lo provocan.

Espíritus obsesores, ¿te sientes manipulado?

Y en la realidad, ya que no se necesita ser creyente del espiritismo para tener consciencia de su existencia, la obsesión espiritual es el dominio que los espíritus de baja frecuencia vibratoria ejercen sobre ciertas personas con el fin de actuar a través de ellas y someterlas a su voluntad por el solo hecho de causar daño o por una diversidad de motivos.

Todos perfectamente explicables y que empleando variados recursos, provocan alteraciones psicológicas y morales, hasta incluso afectando su salud física.

¿Cómo actúan estos espíritus obsesores?

Un espíritu obsesor actúa sobre una persona cuando esa persona está con baja vibración energética, es entonces cuando se hace vulnerable y estos espíritus entran a su campo energético de manera tal que lo envuelve como si fuera una capa.

Entonces al penetrarse los fluidos, los pensamientos y las dos voluntades, se confunden. Es en ese momento que el espíritu obsesor puede sentirse como si ese cuerpo fuese realmente suyo y así accionar a través de él haciéndole obrar a su voluntad.

Cuando hago referencia a las energías de baja frecuencia vibratoria, es cuando estamos muy vulnerables a todos estos espíritus obsesores, << larvas energéticas >>, almas perdidas, espíritus desencarnados etc, etc, que son espíritus que actúan de manera negativa siempre.

Lo que les permite “entrar” en nuestro cuerpo energético es la imperfección moral en la que estamos, que es la causa en la que generalmente se desarrollan los procesos obsesivos.

Por lo tanto, debemos ser responsables de estas situaciones y sus consecuencias, ya que somos conscientes de que estamos actuando mal o cometiendo actos o emociones de negativas.

En otras palabras y para ser totalmente directa, somos nosotros los que facilitamos psicológica y fluídicamente la penetración del obsesor en nuestro campo mental.

Existen situaciones en las que los obsesores actúan sin una razón determinada, lo hacen por el placer de molestar o dañar, pero la mayoría de las veces hay causas concretas y específicas.

Causas mas comunes

Conductas desordenadas

Los vicios, el descontrol sexual, el mal uso de las facultades espirituales, el desequilibrio, la falta de coherencia, entre otras, son algunas de las causas que atraen entidades inferiores que desean dominar a las personas y encuentran en estas acciones un espacio para mantenerse pegado a sus víctimas hasta dominarlas completamente.

Pensamientos negativos

Los pensamientos son vibraciones que emiten una onda que a su vez tiene sus repercusiones que sintonizan con personas que se encuentren en la misma frecuencia vibratoria, motivo por el cual atraemos o rechazamos a las seres encarnados y desencarnados, según la calidad de pensamientos que emitamos en conjunto con las otras personas. Esta es una de las causas más comunes.

Es más, vivimos en un “sistema” en el que se nos envían miles de hechos negativos para predisponernos a estar “enganchados” en esas vibraciones de muy baja frecuencia.

Es una manera de mantenernos “prisioneros” en esas frecuencias para no “despertar” y darnos cuenta de lo que realmente somos, y del inmenso poder que tenemos como seres que somos.

Venganzas

El origen de este conflicto que genera la venganza puede estar en la vida actual o en vidas anteriores y el motivo, está relacionado con “cobrarse” de un mal perpetrado por la víctima de hoy contra el obsesor de ahora, quien a su vez, fue la víctima de ayer. Hay que prestar mucha atención con los sentimientos de venganza.

Por lo tanto y teniendo en cuenta lo que expliqué lo que es un pensamiento y cómo se atraen los de su misma frecuencia vibratoria, por ejemplo, si tenemos pensamientos suicidas podemos sintonizar con espíritus suicidas, los cuales nos transmitirán sus traumas y deseos, a veces a tal punto de hacerlos efectivos y…..así con una infinidad de pensamientos de baja frecuencia vibratoria.

Otras causas de obsesión

  • Espíritus aferrados con quienes mantuvieron relaciones afectivas y no se han cortado los lazos o quedaron heridas sin cerrar. (De esta o de vidas anteriores).
  • Estados emocionales de abatimiento o de depresión, facilitan la penetración psíquica del obsesor.
  • Prácticas indiscriminadas de evocación de espíritus.
  • Fanatismo religiosos, místicos y de sectas.
  • Espíritus desencarnados errantes sin intención de perjudicar pero que sienten placer en acercarse a alguien, a quien transmiten, sin saberlo, los síntomas de la enfermedad que los llevaron a la muerte.

¿Qué podemos hacer?

En mis prácticas terapéuticas he constatado que muchos de mis consultantes presentan como causa de sus problemas el acoso de espíritus obsesores que a su vez lo llevan hacia otros trastornos emocionales, y esa obsesión es perpetrada por espíritus desencarnados maliciosos y vengativos que en algún momento de su existencia han sido perjudicados por los consultantes en vidas pasadas.

En Amatista, por la experiencia en las terapias en casos de obsesión espiritual, sabemos que la sanación es a través del perdón mutuo entre obsesor y obsedido, cortar con los lazos kármicos y negativos que todavía los une y sanar esa relación haciéndose cargo cada cual de sus acciones, emociones y consecuencias.

Trabajar desde la comprensión, fundamentalmente el amor y la compasión, se resuelve definitivamente este tema.


Amatista Hipnoterapias Regresivas
Estas terapias llegan al origen del síntoma o del problema, que al hacerlos consciente, se logra sanarlos y así liberar cargas emocionales.
De esta manera cambiamos nuestra realidad en la vida actual liberándonos y logrando mayor plenitud.
Logran liberar cargas emocionales y/o traumas de vidas pasadas permitiendo importantes cambios en la vida actual y que nos ayudan a alcanzar nuestra felicidad.