Dioses y creencias a los volcanes – Mitología de los volcanes

Dioses y creencias a los volcanes
Dioses y creencias a los volcanes

Los indígenas consideraban que los volcanes eran el hogar de Dios, quien era el creador de las razas y los linajes y según ellos cuando se comportaban mal; la ira de Dios hacia que el volcán erupcionara. y se expresaba con truenos y relámpagos. Los indígenas no le temían pero si le tenían un gran respeto.

Dioses y creencias a los volcanes

Según las creencias mapuches, los volcanes constituían el hogar del Pillán, que era el padre fundador de las razas y linajes, y cuando entraba en erupción era porque desataba su ira por algún comportamiento inadecuado de ellos.

No le temían realmente, sino que le profesaban un respeto natural como de hijos a su padre y lo invocaban con sacrificios y ofrendas para hacerle peticiones de diversa índole. Además de humo, temblores y lava, el Pillán expresaba su ira con los truenos y los relámpagos.

Los incas

Por su parte, tenían la costumbre de ofrecer cada año el sacrificio de diez doncellas para evitar la furia del volcán. La Ciudad de México, está realzada por la majestuosidad de dos de los volcanes más altos del hemisferio, se trata del Popocatépetl y del Iztaccíhuat.

La presencia milenaria de estos enormes volcanes ha sido de gran importancia en las diferentes sociedades que los han admirado y venerado, siendo fuente de inspiración de múltiples leyendas sobre su origen y creación.

Los Mayas

Al igual que muchas otras culturas que florecieron en la mesoamericana prehispánica, fueron fervientes practicantes del “Culto a los Volcanes” establecido desde la época prehistórica mesoamericana.

Para los antiguos pobladores de la mesoamericana prehispánica, localizar un volcán , equivalía a tener un encuentro con una poderosa deidad integrante de la naturaleza misma y demandante de culto, sin importar, que el volcán localizado se encontrara activo o no, o si jamás  había sido visto entrar en proceso de erupción o sin importar, que el cráter del volcán localizado se encontrara borrado, debido a la erosión causada por los elementos naturales,durante el inexorable paso del tiempo.

Pakal, como gran sacerdote del culto a los volcanes, en vida, fue consagrado por el pueblo Maya, como representante de la procuración del bienestar del mismo, ante  las propias deidades volcánicas que habitan en el inframundo terrestre.

Por esta razón, Pakal, después de su muerte, fue sepultado bajo la representación estilizada de un poderoso volcán, el cual se encuentra representado por la propia estructura arquitectónica piramidal correspondiente al llamado templo de las inscripciones de Palenque

El Parinacota y el Pomerape

Según las leyendas, corresponderían a dos amantes, cuya relación fue prohibida y castigada por alguien que se oponía a su unión, transformándolos en cerros gemelos, que están siempre cerca, mirándose, pero sin poderse tocar. Los signos de actividad que a veces presentan, serían intentos de comunicación entre los dos amantes.

Los polinesios creían que los volcanes eran controlados por la semi Diosa Pele.

Los indonesios creían que el mundo era sostenido por la serpiente Hontobogo, cuyos movimientos sacudían la tierra provocando que brotara fuego de la montaña.

Los griegos antiguos creían que las erupciones volcánicas eran la exhalaciones de los Titanes, que el Dios Zeus había quemado bajo las montañas.

Los Rusos habitantes de la Península de Kamchatka creían que los volcanes eran hombres jóvenes que habían peleado por una hermosa mujer y que fueron convertidos en montañas por un chamán a fin de preservar la paz.

Según la mitología Romana Vulcano el Dios del fuego, es quien habita dentro de los volcanes y su furia desataba las erupciones volcánicas.