Ejercicios para desarrollar y activar el Tercer Ojo

Seguramente has escuchado la frase “tiene desarrollado el tercer ojo” o “eso se ve a través del tercer ojo” y posiblemente te hayas preguntado a qué se refiere exactamente.

Tercer Ojo

Según la Teosofía –la filosofía que es madre de todos los estudios esotéricos y místicos y no es una religión- el Tercer Ojo está relacionado con la glándula pineal o hipófisis, una pequeña glándula, muy importante, situada en el mismo centro del cerebro y que regula varias funciones corporales.

Es una glándula que aún guarda muchos secretos pues cada día se descubren nuevas funciones, inclusive las que tienen que ver con la luz y la oscuridad. Es la glándula que en la evolución hemos ido desarrollando desde animales como los peces entre otros.

Entre sus cualidades más interesantes es que segrega cierto compuesto químico a la hora del nacimiento, y de la muerte.

No quiere decir que se corresponda el Tercer Ojo exactamente con la hipófisis sino que hay una relación esotérica fuerte ya que según las tradiciones más antiguas –entre ellos el Yoga que no es solamente esos ejercicios que ahora abundan por ahí, sino una ciencia antiquísima de miles de años- corresponde al chakra ubicado en la frente, o sea en el entrecejo.

Ejercicios para activar el Tercer Ojo

Uno de los ejercicios principales que se hace para activar y desarrollar el Tercer Ojo consiste:

Con los ojos cerrados, calmados, en estado de meditación, concentrar la vista en el centro de la frente, o sea, como si estuvieras con la vista cruzada o bizco pero con los ojos cerrados a fin que la energía se concentre en ese punto, siempre relajado y con el ritmo respiratorio lento y pausado

desarrollar el Tercer Ojo
El tercer ojo asociado al llamado chakra Ajna se asocia con facultades extrasensoriales por ejemplo: la clarividencia, la visión síquica, la capacidad de ver el aura, la proyección al futuro. Observa las figuras antiguas de la India, del budismo y el Taoísmo y notarás como marcan un punto en el centro de la frente.

Las escuelas esotéricas muy antiguas de miles de años enseñan que el Tercer Ojo, u Ojo de la Mente, está situado entre los dos ojos físicos y se abre interiormente para que uno pueda ver su Ser Interno y alcanzar la Iluminación.

También le llaman el “punto crístico” refiriéndose a la energía universal que se supone está presente en los grandes maestros de la humanidad.


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