¿Crees que reflexionas sobre cualquier cosa más que los demás? ¿Te preocupas por los sentimientos de otras personas? ¿Te gustan los ambientes más tranquilos, menos caóticos? Mira éstos diez rasgos distintivos de las personas altamente sensibles (PAS)

Características de las personas altamente sensibles

  1. Están dotados de un sistema neurosensorial más desarrollado que la media y reciben por tanto más información sensorial simultánea. Dos de cada diez personas (hombres y mujeres indistintamente) poseen esta característica física con consecuencias en la personalidad.
  2. Suelen sentirse afectadas por luces brillantes, olores intensos y ruidos fuertes. Al sentirse perturbados por esta excesiva estimulación, tienden a evitar ambientes molestos y a aislarse en contextos más sosegados y controlados.
  3. Al sentir las emociones en modo amplificado, el sufrimiento se hace extremo y se perciben a sí mismos como altamente vulnerables y frágiles.
  4. Alta capacidad desde niños para captar los mensajes del lenguaje no verbal. Esto les lleva a percibir con claridad aspectos de la comunicación que a otros niños les pasarían desapercibidos, así como a tener que procesar mensajes contradictorios de sus padres (entre lo que dicen y los que muestran con sus gestos).
  5. Se ven afectados extremadamente por la opinión de los demás, por lo que se justifican con frecuencia y son muy cuidadosos en el trato para evitar la recriminación y la crítica: puntualidad, corrección en los modales, cumplidor de normas en general.
  6. Poseen un sentido estético hiperdesarrollado y son capaces de conmoverse profundamente frente a una obra de arte o ante la belleza en general.
  7. Conciencia de ser parte de la naturaleza, se implican en la conservación del planeta. Los animales, el mundo vegetal, los paisajes, todo ello les despierta emoción y responsabilidad hacia ellos.
  8. Actitud solidaria ante las personas desfavorecidas que le hace implicarse en acciones que tienen la finalidad de aliviar el dolor ajeno.
  9. Tienen dificultades para ser resolutivos en escenarios donde hay una alta implicación emocional (por ejemplo una ruptura de pareja). Contemplan demasiadas variables pasadas, presentes y futuras (propias y ajenas) y eso dificulta decidirse a tomar un camino y dejar los demás.
  10. El sentirse “bicho raro”, por todo lo dicho anteriormente, puede desembocar en inseguridad, ansiedad y timidez.

Carmen Guerrero | planosinfin.com