Batalla Psíquicos Rusia

Vitali Gibert

De vez en cuando, cualquiera de nosotros siente deseos de acudir a un adivino o una gitana con una baraja desaliñada de tarot en sus manos, pero una voz interna nos advierte, y con razón, de que, al tratar con este tipo de personas, corremos el riesgo de caer víctimas de una estafa.

La Batalla de los Psíquicos en Rusia

Pero si se nos presenta la oportunidad de ver a personas con poderes paranormales en televisión, la cosa cambia. Justamente los escépticos son la audiencia objetivo del programa del canal de televisión ruso TNT.

La batalla de los Videntes

En el que las personas que se autodenominan clarividentes tratan de convencer a millones de espectadores de poseer un don de percepción extrasensorial. El proyecto se lanzó el 25 de febrero de 2007 y se ha hecho tan popular que concluye, a principios de 2013, su decimotercera temporada.

Para ser invitados al programa, todos los “videntes” tienen que pasar por varias rondas de selección especial.

En la primera prueba

Se les pide adivinar quién o qué está detrás de un biombo o dentro de una caja. Puede ser un maniquí, para que los “videntes” cuenten su vida llena de sufrimientos y privaciones, pero también puede ser una persona viva, presentada como un maniquí.

Así son descalificados los adivinos falsos. En la segunda prueba, los videntes deben encontrar a una persona escondida en el maletero de un auto estacionado entre una treintena de otros. De esta manera se selecciona a ocho o diez protagonistas de cada temporada de La batalla de los videntes.

En la actual decimotercera compiten trece.

¿Por qué una batalla?

Porque el programa es interactivo: el propio público verifica los poderes extrasensoriales de los videntes pidiéndoles ayuda en situaciones más inverosímiles. Por lo general, se trata de encontrar a una persona o un objeto o definir la profesión o la ocupación de alguien.

A veces, toca adivinar quién era drogadicto o fue víctima de un accidente de carreteras, o estuvo en la cárcel, o describir los tatuajes de una persona debajo de la ropa.

La tarea más complicada es ayudar a la gente que pide ayuda de adivinos en circunstancias reales, por lo general, trágicas. Los protagonistas del programa deben contarles los detalles de la muerte o desaparición de sus seres queridos.

Un televidente perdió en un año a tres amigos suyos

Que murieron todos en accidentes automovilísticos. Temía ser el cuarto. Los videntes, al ver las fotos, no solo señalaron correctamente a los vivos y muertos, sino que descubrieron algunos detalles de la historia que el propio espectador no había contado.

Poco antes de esa inexplicable secuencia de accidentes, los cuatro cometieron un acto de vandalismo en un cementerio. Entonces, ¿fue la muerte de tres de ellos un acto de venganza suprema o una trágica casualidad?

Al fin de cada semana, uno de los “videntes” abandona el programa

Los nombres del peor y el mejor, definidos por el jurado, se colocan dentro de dos sobres: un negro y un blanco. Finalmente deben quedar los tres mejores, entre los cuales los telespectadores elegirán por votación al Maestro de Ciencias Paranormales y ganador de La batalla de los videntes.

Vitali Gibert, ganador de la décimo primera temporada, dice que el proyecto es una excelente oportunidad para que uno pueda verificar sus fuerzas y probar sus capacidades:

— Después de la victoria, mi vida ha cambiado mucho. He viajado por todo el mundo, fui al Tíbet. Últimamente no doy consultas privadas.

— Estoy enseñando a la gente que lo tiene todo en sus manos, que dispone de suficientes herramientas para solucionar sus problemas y que no tiene sentido pagar dinero a los brujos y adivinos.

— Les estoy enseñando a modelar el futuro y a deshacerse de los temores y clichés psicológicos. Nosotros mismos alzamos los obstáculos que nos cierran el paso. Tratamos con personas erróneas, nos dejamos llevar a lugares indebidos.

— Soy de la opinión de que, si uno pretende alimentar a un mendigo, debería darle una caña para pescar y no un pescado.

— Acaba de ver la luz mi libro Modelando el futuro, con el que pretendo cambiar para mejor la vida de muchas personas. Porque nosotros mismos creamos nuestra realidad y modelamos nuestro futuro.

Cada uno decide por sí mismo confiar o no en las extraordinarias capacidades de los protagonistas de La batalla de los Videntes. Pero personas con poderes paranormales existen. Y el mundo es mucho más interesante y variado de lo que pensamos.

nv/kg/sn | La Voz de Rusia