Alusiones Año 5782 Judaísmo

Alusiones Año 5782 Judaísmo, InfoMistico.com

Como dijimos antes, paz significa perfección en hebreo. Dar paz es la paz de Dios, y esto significa que la Torá y Dios son uno y lo mismo.

La paz de Dios es una expresión explicada en los primeros textos de la Cábala, que Dios es completo (paz) en la medida en que, aunque Él es infinito, Él posee el poder de la finitud en Su infinitud. Él no tiene límites, pero para estar completo no puede faltarle nada, ni siquiera lo opuesto de lo que Él parece ser.

Antes de la contracción de Su luz infinita, Él es infinito. Pero decir que Él es simplemente infinito y que no posee finitud en Su esencia, es quitar Su plenitud.

Por lo tanto, la integridad de Dios, que es también la integridad de la Torá, es que también incluye detalles. Todo en la Torá tiene un límite, es ilimitado junto con limitaciones, simultáneamente.

Dado que los diferentes detalles provienen del mismo infinito, por esa misma razón, diferentes sabios, que son representativos de diferentes raíces del alma, cada uno tiene su afinidad, todos son parte del infinito.

Hay un límite (como en matemáticas) y a veces no hay límite. La unidad de lo ilimitado y el límite es la paz de Dios, que es también la paz de la Torá. Esta es la primera meditación sobre 782.

Corona: “Habitar en la niebla”

La segunda meditación la llamaremos etapa de transición entre el infinito absoluto y la manifestación en la realidad, que es finita -porque el poder de los límites es parte del infinito. Cuando el rey Shlomó inauguró el primer Templo, dijo una oración muy importante a Dios, y en ella comenzó con una frase que equivale a 782.

El Libro de los Reyes describe “Entonces Shlomó declaró, ‘Dios ha elegido morar en la niebla’” [Reyes I 8:12] (אָז אָמַר שְׁלֹמֹה הוי’ אָמַר לִשְׁכֹּן בָּעֲרָפֶל, az amar Shlomó Havaia amar lishcón baarafel).

La palabra “entonces” (אָז, az) precede a varios cánticos de la Torá. Dios deseaba morar en la niebla o en la bruma, incertidumbre. Esta niebla también se conoce como “el espesor de la nube” (עַב הֶעָנָן, av haanan).

La primera vez que aparece esta palabra es cuando Moshé subió a la montaña para recibir la Torá, “Moshé se acercó a la niebla en la que estaba Dios” [Éxodo 20:17] (וּמֹשֶׁה נִגַּשׁ אֶל הָעֲרָפֶל אֲשֶׁר שָׁם הָאֱ-לֹהִים, uMoshé nigash el haarafel asher sham haElokim).

Esta palabra, “niebla” (עֲרָפֶל) aparece 3 veces en la Torá y en total 15 veces en el Tanaj.

Es algo único porque es una raíz de cuatro letras, no muy común en hebreo. Lo que el rey Shlomó nos está diciendo es que el secreto del Templo es el propósito de toda la creación, que el mundo entero se convierte en una morada para Dios y Dios manifiesta y elige habitar en la niebla (לִשְׁכֹּן בָּעֲרָפֶל, lishcón baarafel), que equivale a 782.

Las letras iniciales de esta frase forman la palabra “corazón” (לב, lev). Esta es otra alusión directa para el próximo año.

¿Qué podemos aprender de esta frase?

A veces se explica que el significado espiritual de la palabra niebla es “incertidumbre”. Al igual que antes hablamos de límites e ilimitado, obviamente nuestra fe es cierta, Dios es cierto y la Torá es cierta, pero Dios elige habitar en la incertidumbre, en la bruma, en la niebla.

Shlomó en estas primeras palabras está explicando que este Templo que construyó durante siete años es en cierto sentido niebla, incertidumbre. La expresión espesor de la nube (עַב הֶעָנָן), tiene una traducción directa y exacta al español: condensación (הִתְעַבּוּת, en hebreo moderno).

Condensación significa que el vapor se condensa en gotas de agua. Esta es una de las enseñanzas más fundamentales de la Cabalá: “De la condensación de las luces, fueron hechos los recipientes” (מֵהִתְעַבּוּת הָאוֹרוֹת נִתְהַוּוּ הַכֵּלִים, mehitabut haorot nithavú hakeilim).

Todo está hecho de luz y recipientes

Parecen ser estados opuestos del ser, pero en realidad los recipientes llegan a la existencia desde la luz. La luz representa el infinito. El valor de la palabra “luz” (אוֹר, or) en sí es igual a “infinito” (אֵין סוֹף, ein sof).

Ese infinito que a veces es llamado la atmósfera primordial (אֲוִיר קַדְמוֹן, avir kadmón), se condensa en gotitas, como la condensación del vapor en gotitas. ¿Qué significa esto espiritualmente?

Significa que la niebla, la incertidumbre, es la etapa transitoria entre dos estados definidos del ser; la incertidumbre es relativamente un estado de nada, porque no se sabe qué ocurrirá exactamente después de que termine la transición. En español, esto se llama metamorfosis.

Este es solo un término más amplio para el proceso físico de la condensación del agua, que en la Cábala es llamado “luz, agua, firmamento” (אור מים רקיע, or maim rakía). Primero la luz, que es la atmósfera, el aire (אויר, avir), [Las palabras hebreas para “luz” (אור, or) y “aire” (אויר, avir) están relacionadas] se convierte en agua y luego se convierte en el firmamento, que es el recipiente.

Es como la transición del huevo al pollito, la incertidumbre es el estado intermedio donde no está claro en qué se convertirá. Esto suena muy profundo y de hecho es un concepto muy profundo e importante.

El primer y último redentor

Se dice que Moshé es el primer redentor y también el redentor final. [Shemot Rabá 2:4] Moshé es cierto al igual que la Torá que entregó. El Rambam escribe que nada será nuevo para el Mashiaj, él tiene menos nevuá, profecía que Moisés, pero también tiene más ruaj hakodesh, espíritu de santidad.

¿Cuál es la diferencia entre la profecía (de la que Moshé tiene más) y la inspiración divina o el Espíritu de santidad (de la que tiene más el Mashíaj)? Moshé es el epítome de la certeza, y esto es la infinitud de Dios. Si no hay límite, no hay duda.

Sin límite significa que la mente de Dios, por así decirlo, no está limitada en conocimiento. Cuando el conocimiento no tiene límites, entonces todo es seguro.

Pero, si hay un límite para el conocimiento, como en el caso de la mente humana, tenemos un límite para nuestro conocimiento, entonces hay incertidumbre y por eso nosotros también tenemos incertidumbre.

Siete cosas que están ocultas al hombre

Los sabios dicen en el Talmud que hay siete cosas que están ocultas al hombre, dos de ellas son: cuál será nuestro sustento, la fuente del sustento físico en este mundo, y cuando vendrá el Mashíaj. El Alter Rebe dice que de esto aprendemos que estas dos cosas son acordes, son idénticamente inciertas.

Hay algo cierto acerca de Mashiaj: que él es incierto. La certeza última en nuestro reino de conciencia es la incertidumbre. En el Tania está dicho que estos dos son iguales (en realidad los siete, pero solo cita estos dos).

Pero hay otros lugares en Jasidut que dicen que la fuente del sustento de uno es aún más incierta que cuándo vendrá el Mashíaj. Tal vez por eso el Rebe decía que Mashiaj ya está aquí y, sin embargo todavía no estaba seguro de cómo se ganaría la vida.

Algo que es incierto es el secreto de la niebla en la que Dios ha elegido morar.

Gematriot

Vale la pena hacer todas estas gematriot para el Año Nuevo solo para comprender todos estos importantes conceptos. Entonces, dijimos que Moshé es el primer redentor y él es el redentor final, ¿cuál es entonces la diferencia?

Como Moshé y como profeta, la primera redención es acerca de la certeza, de estar en sintonía con el conocimiento ilimitado total de Dios de todo, que Él y Su conocimiento son uno.

Pero Mashiaj y la redención final son el epítome de la incertidumbre, él es y siempre permanece en la incertidumbre. Incluso cuando está aquí, Mashíaj se trata de metamorfosis. El mundo tiene que pasar por una transición, por un cambio, tiene que pasar por una condensación.

Cada palabra en hebreo deriva de una raíz, dos letras o tres letras básicas con otras letras agregadas. La letra más fuerte en la subraíz de “niebla” (עֲרָפֶל) es la pei, la raíz de dos letras es פל y la raíz de tres letras es עפל.

Ahora estamos explicando la etimología de “niebla” utilizando una metodología de la sabiduría secreta, del interior de la Torá.

La raíz עפל es la misma raíz de la palabra מעפילים,, maapilim, aquellos que después del pecado de los espías quisieron tomar iniciativa y confianza en sí mismos para entrar a la tierra de Israel a pesar de que Moshé les dijo que Dios no estaba con ellos “y no tendrán éxito” [Números 14:41] (וְהִוא לֹא תִצְלָח, vhí lo titzlaj).

Y, de hecho, el intento de tomar la iniciativa sin el apoyo de Dios ciertamente los llevó a ser vencidos y asesinados.

Pero Rabi Tzadok de Lublin escribe que en el futuro tendrán éxito, las personas que toman la iniciativa para traer al Mashiaj, tal como dijo el Rebe, “hagan todo lo que esté en vuestro poder para traer al Mashíaj”, de una nueva forma de pensar, con un nuevo plan, tendrá éxito en el futuro.

Metamorfosis

El proceso de metamorfosis del huevo convirtiéndose en pollito, a veces funciona y otras no, hay incertidumbre.

En el pasado fue una transición negativa, pero en el futuro esa metamorfosis que depende de tomar la iniciativa y tener confianza en uno mismo tendrá éxito en traer al Mashíaj y esta es en realidad la única forma de traerlo, ya que el Mashíaj es incierto.

La expresión para el cambio en hebreo es encontrarse con alguien en la esquina (נִפָּגֵשׁ בַּפִּנָּה, nipaguesh bapiná), lo que implica moverse a través de un giro de 90 grados, moverse en una dirección y luego doblar la esquina para ir en una dirección completamente diferente.

La esquina en sí no es nada, no tiene una definición, también es una niebla o neblina.

Entonces de afel, עפל (como la letra עין, ע, ain paralela a la alef) es en sí mismo una condensación de la letra א, אלף, alef, donde עפל significa oscuridad.

Entonces primero es פ, luego פל, luego אפל, que se transforma en עפל, finalmente es agregada una reish, que es un tema idiomático, para la belleza de la expresión (תפארת הלשון, tiferet halashón).

Trece letras— פ פל אפל עפל ערפל— cuya suma total es 841, el valor de “Templo Sagrado” (בֵּית הַמִּקְדָּשׁ, Beit Hamikdash) y Rosh Hashaná (רֹאשׁ הַשָּׁנָה), porque Rosh Hashaná también es una esquina en la que giramos, la esquina es la luz que envuelve todos los mundos.

Esto en sí mismo es un gran pensamiento, el secreto de la niebla (ערפל) y el deseo y la elección de Dios de morar allí.

La derivación simple es diferente