Isla de Chipre — Turismo Místico en el Mediterráneo

Chipre está situada en ese lugar único en la geografía y la historia donde Europa se enlaza con Asia. Teniendo la costa africana de Egipto a sólo 380 km. Nicosia ha sido la capital de Chipre desde el siglo X y está flanqueada al norte por las montañas de Kirenia, y la cima de Pentadaktilos (la cima de los cinco dedos), llamada así por su forma particular. 

El moderno Chipre de hoy, con una población de apenas un millón de habitantes, es resultado de la herencia de griegos, romanos, turcos, venecianos e ingleses, porque por estas tierras han pasado todas las civilizaciones y todos los conquistadores.

Docenas de ruinas romanas fueron levantadas sobre residuos de ciudades griegas anteriores; las mezquitas, resultado de la conquista otomana y de la ubicación a apenas 75 kilómetros al sur de Turquía, aparecen junto a monasterios ortodoxos y la presencia británica desde finales del siglo XIX hasta la independencia en 1960, han dejado una marca de etiqueta y amabilidad típicamente inglesas.

Es una pequeña ciudad donde todo se encuentra tan cerca que se puede recorrer completamente a pie. Las calles son angostas y en ellas se hallan algunas iglesias y edificios antiguos. Destaca el antiguo arzobispado que alberga el Museo de Arte Popular y el edificio del Museo de Arte Bizantino que posee una interesante colección de iconos. Cada esquina de Chipre tiene, por sí misma, una identidad propia.

Además podrás disfrutar de un crucero, y sus playas, ya que en primavera es una época muy interesante para comenzar a tomar el sol y disfrutar de la brisa marina tan agradable que nos encontramos en diferentes regiones costeras.

Durante el viaje no debes perder la ocasión de probar su amplia y sabrosa gastronomía, que como saben tiene cierto parecido a la cocina griega, que es igualmente sabrosa y muy variada. Seguro que sabrá apreciar sus intensos sabores.

El más extenso asentamiento arqueológico del país es al mismo tiempo el más grande de los resortes turísticos

Las Tumbas de los Reyes en Pafo han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1980. Fueron construidas entre el periodo griego y el romano y son similares a otras que se encontraron en la ciudad egipcia de Alejandría. Recibe cada año millones de visitantes extranjeros en el lugar que fuera capital de la isla en tiempos griegos y romanos.

En Kato Pafos pueden recorrerse las ruinas de villas romanas, los cimientos de los palacios, los baños, el ágora, las fortalezas, las casas, el perfectamente restaurado teatro que en la cima de la colina preside sobre la ciudad en ruinas. Los vestigios de más de 2,000 años de Kato Pafos muestran perfecta simetría de cara al mar, pero son los pisos cubiertos de mosaicos de coloridos dibujos, los que hacen de estas piedras un sitio memorable.

En Nicosia  destacan las murallas medievales, construidas por los venecianos en el siglo XVI y el Palacio del Arzobispo, de estilo neobizantino y que data del siglo XVIII. Es muy interesante el asentamiento Maa-Paleokastro de Pafos, proveniente de la civilización micénica, que llegó a la isla alrededor del año 1600 a.C.

En la llamada Casa de Dionisos, se conserva casi intacta una larga colección de mosaicos mostrando pavos reales y escenas de batallas mitológicas.

En la Casa de Teseo un impresionante mosaico reproduce el mito de Teseo y Ariadna. Los mosaicos de este sitio arqueológico están considerados entre los más conservados y valiosos de todo el Mediterráneo. En primavera y verano flores silvestres crecen entre las piedras milenarias…

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