Trabajando e iluminando a la sombra

Trabajando e iluminando a la sombra, InfoMistico.com

Os presento a mi sombra. Tiene pinta de este de aquí arriba, al menos es lo más parecido que hay en la red para describirlo :—).

¿Qué es la sombra y dónde está? Trabajando e iluminando a la sombra

Apareció por mis meditaciones hace ya algún tiempo, cuando empezaba a trabajar el tema de las facetas de la personalidad, los sub-caracteres que nos componen, los personajes del ego, etc., que dio luego lugar al video de la charla que llamé “Quien está aquí dentro”, y que venía a explicar un poco mis experiencias con los diferentes componentes de la personalidad que tenemos.

Al principio, esto de encontrarse en una meditación con un Darth Maul daba un poco de “yuyu”, a punto estaba de coger mi espada Jedi y liarme a sablazos con él en plena meditación trascendental, pero no, me habló y me lo dijo bien claro: — soy tu sombra, y tengo cosas que enseñarte.

Tras comprobar que no tenía ningún bicho enganchado en el aura manipulando mi cuerpo mental ni que no había nada raro por la habitación pululando (por si acaso ;—)), entonces me puse a trabajar con ella, para ver que podíamos hacer juntos.

Nuestra oscuridad

Decía Carl Jung que uno no se ilumina imaginando figuras de luz, sino haciéndose consciente de su oscuridad, un procedimiento, decía, trabajoso y, por tanto, impopular. Y no es para menos, hacerte cargo de tu sombra de forma consciente y colaborar con ella puede ser toda una experiencia de crecimiento personal.

La sombra es un personaje, un componente de tu personalidad, un alter-ego, que conforma y aglutina la parte más olvidada, reprimida y negativa de nosotros mismos. Nadie quiere verla y ninguno queremos admitir en público que la tenemos, pero no hay ningún ser humano que no posea una.

Se empieza a formar desde bien temprana edad, desde niños, cuando aprendemos a reprimir los comportamientos que no son socialmente aceptados, que no les gustan a nuestros padres o a nuestro entorno, o que vemos que, si los dejamos salir libremente al mundo exterior nos traen más problemas que otra cosa.

Emociones negativas

Son las emociones que llamamos negativas, y los patrones de comportamiento que debemos tapar de nosotros mismos para ser aceptados en el mundo, porque poseemos rasgos y características que tienen la etiqueta de “malos” y que no encajan con la imagen que todos esperan de nosotros.

De alguna forma, tampoco tenemos la culpa, pues no podemos evitarlos, ya que provienen de una configuración psíquica, mental y energética que nos fue impuesta cuando se nos creó, y que muchos llamamos la mente predadora.

Las características barrocas y oscuras de la mente predadora, a imagen y semejanza del molde del que estamos hechos, posee una percepción de la Creación distorsionada en cuanto a que la percibe como hostil, mientras que la percepción de la Creación desde el punto de vista del SER, que encarna en el cuerpo que usamos, percibe la creación como luminosa, radiante y llena de amor.

La dualidad manifestada

La sombra se crea por la dualidad de los componentes que nos forman: mientras que el espíritu es pura luz, la mente posee un componente que percibe esa luz de forma tan distorsionada que, incluso, le tiene miedo.

Pues así es como perciben inconscientemente al “Todo” los que nos crearon, y así hay una parte de nosotros que lo percibe igual, pues no puede hacerlo de otra forma.

Cuando nacemos, y vamos forjando nuestra personalidad, aparece también la parte más “negativa”, pero natural, en el ser humano, por la existencia de una dualidad rampante y patente en el sistema espíritu-alma-mente..

Y decidimos que debemos desterrar todo aquello que no encaja en el mundo ideal que todos soñamos, o que puede poner en peligro el concepto básico de la supervivencia, algo que los niños, especialmente, tienen muy latente desde el primer sollozo, pues dependen de sus padres y de su entorno social para todo…