Supertormenta Solar

La Humanidad debe prepararse para la mayor tormenta solar del siglo, que puede llegar en cualquier momento y de la que sólo seremos advertidos 15 minutos antes de que suceda, alertan los científicos.

Supertormenta Solar – Puede llegar en cualquier momento

La Real Academia de Ingeniería británica advirtió que una supertormenta solar es inevitable y que el mundo debería prepararse para este evento.

«La Academia recomienda que el Gobierno establezca una Junta del Clima Espacial para supervisar estas cuestiones a través de los departamentos gubernamentales”, declaró el profesor Paul Cannon, que dirigió el equipo de trabajo de la Academia sobre el clima solar extremo.

«Nuestro mensaje es: No se asusten, pero prepárense, una supertormenta solar va a pasar un día y tenemos que estar preparados para ella», agregó.

Actualmente, las advertencias sobre eyecciones de masa coronal (CME) –unas nubes de partículas cargadas que causan el mayor daño durante una tormenta solar- las emite el Explorador de Composición Avanzada (ACE, por sus siglas en inglés), un satélite bastante viejo que la NASA tiene previsto reemplazar en 2014.

El defecto de este sistema es que advierte sobre una CME sólo 15 minutos antes de que suceda. Además, los expertos están preocupados por lo que puede pasar si el ACE falla.

Gran Apagón

Últimamente, los científicos están elaborando una red mundial de estaciones de monitoreo, preparándose para un ‘gran apagón’ de la comunicación satelital que podría producirse en 2013, tras un severo fenómeno conocido como ‘máximo solar’.

Durante este periodo el Sol emite una radiación mucho más potente de lo normal y las erupciones solares violentas ocurren más a menudo.

La mayor tormenta geomagnética en la historia de la Humanidad relacionada con ese fenómeno ocurrió en 1859 es considerada la tormenta solar más potente registrada en la historia.

Eyección de masa coronal

En el año 1859 se produjo una gran eyección de masa coronal o fulguración solar a partir del 28 de agosto, se observaron auroras que llegaban al sur hasta el Caribe.

El pico de intensidad fue el 1 y 2 de septiembre, y provocó el fallo de los sistemas de telégrafo en toda Europa y América del Norte.

Los primeros indicios de este incidente se detectaron a partir del 28 de agosto de 1859 cuando por toda Norte América se vieron auroras boreales visible incluso en el Caribe, hasta el punto de que los habitantes de las montañas Rocosas se despertaron pensando que había amanecido.

Se vieron intensas cortinas de luz, desde Maine hasta Florida. Incluso en Cuba los capitanes de barco registraron en los cuadernos de bitácora la aparición de luces cobrizas cerca del cenit.

En aquella época los cables del telégrafo, invento que había empezado a funcionar en 1843 en los Estados Unidos, sufrieron cortes y cortocircuitos que provocaron numerosos incendios, tanto en Europa como en Norteamérica.

Se observaron auroras en zonas de baja latitud, como Roma, Madrid, La Habana y las islas Hawái, entre otras.

Como afecta una tormenta solar al cuerpo humano

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