Las paredes tienen recuerdos… y algunas palabras se tornan en contratos

Cuidado con lo que hablas dentro de tu casa
Ten en cuenta que las palabras asumen la dirección que la intención y las emociones les imprimen, es en la sustancia y no en la exacta forma en que descansa su fuerza

Hay palabras capaces de atrapar la mala vibra, reforzar la desgracia, evocar la “mala suerte” y atraer la infelicidad; así como hay otras con la luminosa propiedad de bendecir. Saber separar y usar unas y otras es el comienzo de la sabiduría.

Cuidado con lo que hablas dentro de tu casa

En Cábala, pronunciar una palabra repetidas veces es crear para sí mismo un decreto dentro del cual se puede evolucionar o pudrirse.

El entorno que vives – en especial tu casa – tiende a absorber, almacenar y reverberar las palabras de tus hábitos mentales y transmutarlos en seres vivientes de espectro angelical o no tan angelical, depende de tu propia atmósfera emocional.

Sigue aquí las principales palabras (hay más por supuesto) que se debes evitar a toda costa dentro de casa:

¡Que desgracia!

Condensa oscuridad, quebranto y ausencia del divino.

Mier&#!

Llama la podredumbre, la suciedad y la adversidad.

Hijo de pu&#!

Evoca odios y disputas familiares.

¡Maldita sea!

Lanza plagas y personificación de maldiciones.

Que Idiota, que estúpido, que tonto eres o soy

Deben evitarse principalmente con decirlo a niños e hijos.

¡Que Miserable eres o soy!

Dibuja la falta, indigencia, pobreza y penuria.

Enojado

En su base significa condenado, sufrido y perambulante, maldito, malvado, malo, malo. Llamar a alguien de ” enojado ” es maldecir a la persona, porque enojado significa ” condenado a todo mal “.

Ten en cuenta que las palabras asumen la dirección que la intención y las emociones les imprimen, es en la sustancia y no en la exacta forma en que descansa su fuerza; pero aún así es siempre momento de refinar para que la luz pueda fluir.

“Seamos responsables de nuestra lengua, para no ser esclavos de nuestras palabras”

Qué te parece si en lugar de maldecir, bendices

Hagamos un círculo de protección para nuestra casa y especialmente para los que habitan en ella, especialmente con nuestros seres queridos, nutrámoslo de luz y amor.

Una persona que vibra alto cuida sus palabras. Evita en todo momento no emitir juicios y palabras que no desea que se materialicen en su mundo.

Las palabras disonantes generan dificultades y sufrimiento- mientras que las expresiones de alegría y belleza atraen beneficios para todos.

No olvides que el mundo se crea constantemente mediante sonidos vibraciones, frecuencias, colores … todo es energía …

¿Cómo quieres usarla ?

Adriana Blanco