Maldición de los Restos de Simón Bolívar

La Maldición de los Restos de Bolívar

Cuenta la leyenda, que en uno de los viajes que Presidente Venezolano Hugo Chávez Frías hizo hacía las selvas del Amazonas, con el fin de buscar nuevas tierras donde poder construir viviendas para ofrecerle a su pueblo, éste se encontró con una tribu de aborígenes que nunca antes había sido descubierta, así que el presidente, con el fin de ganar más seguidores trató de hablar con ellos, pero los aborígenes usaban un lenguaje desconocido por todos los interpretes que lo acompañaban.

La Maldición de los Restos de Simón Bolívar — Leyendas Urbanas Venezolanas

En el tercer día de expedición, sin resultado alguno de comunicación con la tribu, el Presidente se disponía a regresar a Caracas pero la mujer más anciana de la Tribu lo mandó a llamar y lo llevó a una cueva escondida dentro de la selva, donde le mostró las pinturas rupestres que demostraban un hechizo de magia negra que lo mantendría en el poder durante el resto de su vida.

El presidente, humano como todos nosotros y con una sed de poder que le podría ser arrancado en las elecciones del año 2012, se mostró atento a lo que la anciana le intentaba decir, y así entre señas y dibujos en la arena le logró mostrar todo lo que necesitaría para realizar tal conjuro.

  • Su séquito de amigos.
  • Piel de anaconda.
  • Una muestra de poder actual.
  • Pieza de cerámica del lejano oriente.
  • Hojas de Coca y
  • Restos de su más admirado ídolo.

Así fue como el Presidente viajó a China, a Bolivia, buscó entre sus archivos el nombramiento de su cargo actual, mandó a matar una Anaconda y poco a poco fue recolectando todos los requisitos que necesitaba para el hechizo, pero solo le faltaba uno, el más difícil de conseguir, “Restos de su más admirado ídolo” o en pocas palabras, los Restos de Simón Bolívar.

Hasta que finalmente su mente se iluminó y escondiéndose detrás de una simple excusa de veracidad, logró exhumar y conseguir los tan preciados restos de Simón Bolívar.

La noche que brilla sin luna

Cuando tuvo todo listo, el Presidente seguido por su séquito conformado por William Lara, Diosdado Cabello, Lina Ron, y Clodosbaldo Russian se internaron nuevamente en la selva del amazonas en busca del Poder y al llegar a la Tribu, la anciana ya tenía todo preparado y solo tuvieron que esperar hasta "La noche que brilla sin luna" para hacer el conjuro.

La noche había llegado e internados en una de las cuevas más recónditas de la selva, la anciana llevó a cabo todo el procedimiento de realización del conjuro y mientras mezclaba los ingredientes al echarle la pizca de polvo proveniente de los restos de Bolívar, un gran remolino de humo y polvo se formó y se pudo denotar a Bolívar montado en su caballo, luchando y cortando las cabezas de aquellos que oprimían su pueblo.

La anciana, asustada por lo ocurrido, trató de advertirles al presidente y su séquito de no seguir con el conjuro, porque el actual régimen del mandatario venezolano era todo lo contrario por lo que Bolívar había luchado y haber usado sus restos para hacer aquel hechizo, había hecho enojar aquella alma que había sido molestada de su descanso eterno.

Pero después que habían llegado tan lejos, el Presidente y su séquito, siguieron con el conjuro y se untaron sobre su cabeza y pecho aquella masa pastosa que se había formado al unir todos los ingredientes, perdieron el conocimiento y despertaron ese mismo día en su hotel, cómo si nada hubiera pasado.

El Presidente y su séquito siguieron con sus vidas, pero desde entonces, se dice que la ira de Simón Bolívar por ser profanado y usado ha hecho que regresara del más allá y poco a poco se ha ido llevando con él a aquellas personas que interrumpieron su sueño.

Es por eso que a partir de esa fecha ya ha cobrado varas vidas de aquel grupo, y que poco a poco, más tarde que temprano, cobrará su deuda con aquellos que todavía siguen vivos.

Helder Amos