El pensamiento aunado

El pensamiento aunado, InfoMistico.com

El pensamiento es fuente de gran poder, para crear algo primero debemos pensarlo pero ¿por qué no siempre funciona el pensamiento positivo? En este post encontrarás las respuestas.

El pensamiento aunado a la acción es mucho más efectivo

Sus células no se encuentran disociadas de ustedes mismos

Todo lo que ustedes piensan, sus células lo piensan también: por reflejo. Por lo tanto, cada vez que piensan en algo, ese pensamiento genera ciertas vibraciones que van a programar a sus células.

¡A todas sus células! Sin importar que estas sean las células de la sangre, o las células del hígado o de la medula espinal, etcétera, poco importa.

Las células

Sus células no tienen la capacidad de distinguir si el pensamiento es bueno o malo, simplemente reciben una impresión generada por la vibración del pensamiento, una impresión que no pueden ni juzgar, ni tampoco siquiera repetir. Simplemente reciben la vibración y se moldean a ese pensamiento.

Lo que implica que si ustedes tienen tendencia a decir constantemente cosas negativas de ustedes mismos como por ejemplo: “ya no sirvo para nada” o “todo el tiempo estoy cansado”, etc. Sus células van a trabajar para que su decreto se haga cada vez más realidad, y cada vez van a sentirse más cansados y más inútiles.

O también cuando caen en un desequilibrio físico como por ejemplo cuando se enferman. Si están demasiado conscientes de su enfermedad, o si piensan demasiado en alguna deformación que tengan, o en algún problema físico, o en su incapacidad en esto o en su incapacidad en lo otro, o en su disminución de capacidad en algo, etc. Simplemente están reforzando el problema.

Así que si quieren liberarse de esa situación tienen que hacer lo contrario, pero cuando digo hacer lo contrario, eso NO significa que desde mañana le van a hablar a sus células, diciéndoles putas cosas bonitas, por ejemplo:

“Bueno, a partir de ahora, mis pequeñas compañeras, vamos a pensar completamente otra cosa. Vamos a pensar que somos muy grandes, muy fuertes, muy sanos y eternamente jóvenes…”

Ustedes no pueden esperar que la situación vaya a cambiar, simplemente porque ahora decretan lo contrario.

¿Entonces, qué actitud deben tener entre esos dos extremos?

Hay que tener la actitud justa

Para eso hay que estimar lo que es justo. Ustedes no pueden pasar de un día a otro, de una incapacidad que conocen y a la que han estado reforzando durante mucho tiempo con sus pensamientos, a un gran control de la cosa o a la abundancia de lo que actualmente vive en la carencia.

Por ejemplo, para alguien que experimenta una disminución de la vista, esta persona no puede esperar que ordenando ahora a las células de sus ojos que vean bien, con eso ya va a tener una excelente vista. ¿Por qué razón?

Porque si desde años y años, sus células están condicionadas a generar una incapacidad, y de repente, reciben la orden contraria de ahora generar la capacidad, simplemente sus células no van a obedecer.

Van a reaccionar como si la orden fuera una mentira. Sus células van a reaccionar exactamente como los soldados de un ejército reaccionarían, si de repente un general que no conocen se les apareciera y les diera una orden contraria a la que están acostumbrados a ejecutar, por ejemplo, les dijera: “regálenle flores al enemigo en vez de atacarlo”.

Los soldados van a pensar que ese general está loco o que es un traidor, por lo tanto, no van a obedecerlo y van a rechazar la orden. Lo mismo sucede con las células, así es que si quieren ver cambios verdaderos, tienen que cambiar poco a poco el pensamiento.

Ese hecho que no se proceda paulatinamente es la principal razón de por qué a mucha gente que efectúa algún tipo de programación positiva, no les funciona.

Hay que ir paulatinamente

Por ejemplo, si la persona constantemente se dice: – “Ay qué cansado me siento.” Si comienza a decir: – “¡A partir de ahora me siento de maravilla!” Excepto algunos raros casos, no le va a funcionar, pero si en vez de eso decreta:

– “Ay qué cansado me siento, pero aun así cada vez me estoy siento un poco mejor”. Paulatinamente va a sentir efectivamente una mejoría, y cuando eso pase, entonces puede añadir más intensidad al decreto diciendo:

– “¡Cada día me siento con más fuerzas!” Y así va gradualmente revirtiendo el proceso, hasta que finalmente la persona puede constatar que efectivamente ¡se encuentra llena de vigor! Sin embargo, hay otros aspectos que deben también de considerar.

El pensamiento aunado a la acción es mucho más efectivo

Así por ejemplo, si una persona sufre de pobreza, no puede esperar cambiar su situación sólo decretando que a partir de ahora sólo va a recibir la abundancia. Durante años ha estado condicionando su ser a vivir en la pobreza.

Entonces, la persona pobre no puede esperar cambiar su situación, simplemente repitiendo como perico: – “¡A partir de ahora soy rico!” En cambio si piensa: – “Aunque sigo amolado, cada día genero más energías que crean la abundancia.” Efectivamente va a crear las circunstancias que lo favorezcan.

Ahora bien, como dice el dicho: “una mano con el crucifijo y la otra con el martillo”. No pueden esperar que todo les llegue así nada más porque lo decretan sin hacer nada para obtenerlo, aunque lo hagan de la forma correcta.

Si bien en teoría es posible, para eso se requiere que ya tengan su mental desarrollado a un grado muy elevado que en la actualidad muy pocos humanos tienen. Entonces, si quieren lograr sus metas, deben combinar la fuerza del pensamiento con la fuerza de la acción.

Hay que ser congruente con su objetivo

No pueden esperar por ejemplo, adelgazar y al mismo tiempo atascarse de comida chatarra.

Adeudos kármicos

Frecuentemente el anhelo deseado no se logra porque hay algún karma negativo que obstaculiza su realización. La mejor forma de liberarse del karma negativo que tengamos es generando karma positivo, y la mejor forma de generarlo es ayudando a los demás.

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Vía » evolucionconsciente.org