Fenómeno El Niño

fenómeno El Niño

Mientras los meteorólogos observan el comportamiento de las aguas del Océano Pacífico, buscando los indicadores de la reaparición del fenómeno de El Niño, el ciclo de las manchas solares se está activando.

El fenómeno El Niño y la actividad solar y la violencia

La combinación de ambos ingredientes es la receta óptima para que el clima de nuestro planeta y el comportamiento social entren en un patrón de mayor alteración.

Los heliofísicos observaban un patrón de quietud en el Sol, a pesar de que se debería estar dando lo contrario. Hasta ahora no se había reportado una aparición importante de manchas solares, pero de pronto el Sol se ha vuelto a activar en lo que ellos le han llamado un mini-máximo dentro del “ciclo 24”.

Ya sabemos cómo la actividad solar impacta, no tan solo el comportamiento atmosférico, sino también los brotes de violencia entre la población. Esto fue demostrado por el astrólogo francés André Barbault, en su estudio sobre la I y II Guerra Mundial.

Ahora sumaremos dos componentes adicionales

Las lunas nuevas y llenas que coinciden con la cercanía de nuestro satélite natural a la Tierra, y el otro componente son las conjunciones del planeta Marte con planetas que incitan a la violencia, como lo son Saturno y Plutón y su tránsito por puntos sensitivos del zodiaco.

El tiempo más crítico

El fenómeno El Niño

El período que comenzó el 14 de julio y que termina el 27 de noviembre del 2014 será uno de los tiempos más difíciles para mantener la paz y la estabilidad en nuestro planeta.

Marte hará una conjunción con Saturno, que será cerca del 25 de agosto; luego entrará al signo de Escorpión el 4 de septiembre (una de sus posiciones más violentas) y saldrá de este para entrar al signo marcial de Sagitario (el 18 de octubre) y hacer una conjunción con Plutón el 10 de noviembre de este año.

Concentrándonos en el período del 14 de julio al 4 de septiembre, ya que el fenómeno de El Niño nos traerá uno de los veranos más calientes en los pasados 160 años. Esto exacerbará más los estados de ánimo de los seres humanos.

Los períodos más peligrosos son los que indicamos a continuación ya que serán aquellos en que coinciden los cuatro componentes que son la actividad solar; la conjunción de Marte con Saturno, la Luna llena en perigeo y el calor del verano. Estos períodos a los que nos referimos son: cerca del 13 de julio y del 10 de agosto.

El efecto sobre la salud

Recomiendo a los médicos que trabajan en las salas de emergencia estar más alertas en estos días, ya que se ha observado que estos ciclos son promotores de mayor cantidad de accidentes y actos de violencia.

Los ginecólogos, urólogos y nefrólogos verán un aumento en condiciones inflamatorias e infecciosas del sistema genitourinario, especialmente en las pacientes con problemas de endometriosis, debido a una mayor tendencia a sangrados.

Así mismo lo verán los especialistas en oído, nariz y garganta, los oftalmólogos y odontólogos.

Debido a que el verano aumenta la tendencia a condiciones en el sistema cardiovascular, los cardiólogos deberán observar con más cuidado a sus pacientes más crónicos, sobre todo a los hipertensos.

Los reumatólogos y quiroprácticos tendrán un mayor flujo de pacientes con dolores en las rodillas, los tobillos y la columna, específicamente en la zona lumbar. Los psicólogos y psiquiatras que tienen pacientes con problemas de manejo de coraje deberán de anticipar periodos de crisis durante este tiempo.

El efecto en la población

El estado debería de tomar precauciones en términos de la seguridad pública ya que está probado estadísticamente por los estudios del doctor Arnold Lieber el efecto de estos períodos cósmicos en el aumento en la violencia social y los accidentes automovilísticos.

El antídoto

Mientras todo esto ocurre tendremos la energía protectora de Júpiter, el Príncipe de la Paz, en el signo de Cáncer, su lugar de exaltación aliviando la situación. Júpiter tendrá un encuentro con el Sol (el 24 de julio). Este es uno de los mejores momentos para llegar a acuerdos, treguas o negociaciones.

El famoso astrólogo británico Alan Leo acuño la famosa frase las estrellas inclinan pero no obligan, con lo cual nos enseñó que no tenemos que padecer como consecuencia de estos procesos cíclicos de la naturaleza; sí tenemos que aprender a vivir.

De la misma forma en que nos preparamos ante un aviso de una tormenta y tomamos las medidas preventivas, del mismo modo debemos hacerlo en estos casos de modo que lejos de afectarnos nos sirvan como elementos de crecimiento.

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José N García para El Nuevo Día