El grito de una Mujer parirá la Nueva Venezuela

25 marzo 2014 — El pastor evangélico Ángel Hernández ofreció una entrevista radial en la que comenta algunas directrices para la oración del pueblo cristiano en el momento que vive el país. El reverendo da luces sobre “el grito remanente”, “La Nueva Venezuela” y la generación profética que está por levantarse.

Hernández explica que lo que está pasando a Venezuela no es culpa del socialismo, ni de la democracia. La causa de la prueba que atraviesa la nación es que “la iglesia le falló a Dios”, declaró.

“La orientación para el pueblo de Dios es primeramente arrepentimiento, gemido y ayuno”, indica el reverendo, quien está convencido de que, “en un momento como éste, el arma más poderosa de un cristiano es la humildad”.

“La humildad contra Satanás es más poderosa que cualquier reprensión (…) Una vez que la moral del remanente se levante, entonces tendrá autoridad sobre los demonios”, señaló.

“Necesitamos danieles en la nación, que no le echen la culpa a ningún gobierno, que no se inclinen amargamente hacia ningún idealismo político, que no estén salvaguardando sus propios intereses, gente que le abra su corazón a Dios y hable como el profeta Daniel habló”.

“En el momento en que Dios va a libertar a Israel, la estrategia a la cual se somete Daniel no es una estrategia de reprensión”, aclara. “El primer paso de un pueblo que quiere ser libertado de la esclavitud es la actitud de arrepentimiento”.

“Satanás tiene de dónde agarrarse cuando tú no has reconocido tu culpa. Pero, después de que te humillas y reconoces tu pecado, ese quebrantamiento es más poderoso que cualquier reprensión”.

El grito del remanente

Después de estudiar a profundidad distintas palabras proféticas sobre el futuro de Venezuela, Hernández entiende que el “grito del remanente”, simbolizado en algunas de estas revelaciones por el clamor de una mujer, será el punto de inflexión que dará un giro a los acontecimientos que se desarrollan en nuestro país.

Esta fue la palabra que Hernández compartió sobre este tema:

“Cuando Dios oiga el grito de su remanente, ese día se va la sombra de la nación, ese día se va el espíritu de estupor del país. En el tiempo de angustia el clamor será tan intenso que Jehová pasará su mano sobre la nación y los polvos lanzados para maldecirla volverán de donde vinieron. Habrá reversión de consecuencias. Serán quitados los colores rojo y blanco (que representan a Changó). Los que huyeron volverán. Los grandes se volverán pequeños y los pequeños, grandes. Dios hará justicia. Esta nación será de bendición para el mundo, porque mucha luz saldrá de ella. El diablo no será nunca dueño de nuestra nación. No se levantará otra bandera por encima de la nuestra”…

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