Debemos sanarnos antes de que sea demasiado tarde

Hemos sido un virus para la Tierra durante demasiado tiempo y debemos sanarnos antes de que sea demasiado tarde.

No hace falta decir que estamos viviendo tiempos intensos. Se extiende el miedo, proliferan informaciones y opiniones contradictorias que nos proporcionan claridad un minuto y nos confunden al siguiente.

Debemos sanarnos antes de que sea demasiado tarde

Los colectivos han cerrado (con qué facilidad esa palabra se ha convertido en un término cotidiano) y nadie sabe exactamente qué va a pasar en el futuro.  Está creciendo una profunda inquietud. Algo en nuestro mundo va mal, al margen de la aparente amenaza de una enfermedad física.

Nuestro planeta necesitaba una corrección desde hace tiempo y el estado actual de las cosas, a su manera, la está haciendo posible. Los ríos corren más claros. El aire está más limpio.

Se puede escuchar el canto de los pájaros en las ciudades, que antes quedaba ahogado por el rugido de los motores y la maquinaria. Mientras la raza humana se confina, la Madre Naturaleza continúa con sus asuntos.

La naturaleza se beneficia de nuestro retiro masivo

Hemos sido un virus para la Tierra durante demasiado tiempo y debemos sanarnos antes de que sea demasiado tarde.

La pausa

A pesar de las primeras apariencias, vivimos un momento de oportunidad, de cambio fundamental e irreversible. Las cosas nunca son lo que parecen, ni tan evidentes como parecen. Junto con el miedo están surgiendo nuevas verdades.

Y también la compasión, la innovación y un sentido más profundo de solidaridad, a medida que el mundo se va adaptando a la quietud. Se ha presionado el botón de pausa. Estamos siendo reiniciados.

¿Te imaginas que, gracias a esto, 2020 fuera el año en que la raza humana reconociera su efecto destructivo sobre el planeta que prometimos cambiar? ¿Qué nos ayudara a detener nuestra carrera hacia la destrucción?

Imagina que bastase con una pausa global que nos detuviera y nos abriera los ojos a todos…

La actividad planetaria actual habla tanto de un gran desafío como de una sanación profunda

La verdad se eleva como una burbuja, rompiendo la dura superficie de la complacencia o la negación. Nadie esperaba llegar tan rápidamente a donde estamos ahora.

En este momento muchos temen por su propia vida o la de sus seres queridos. Pero, en medio de este pánico planetario, todos los esfuerzos para mantener el espacio colectivo y el sentido común aportan ondas de tranquilidad a la consciencia global. Cada momento individual de paz ayuda a re-equilibrar las escalas colectivas.

El miedo también es un virus, ¡y altamente contagioso!

Ni siquiera necesitamos estar cerca de alguien para contraerlo. Pasa a través de las ondas, de Internet, del teléfono, en forma de mensajes de texto y videos. Pasa a través de la televisión y la radio. Y es difícil ser inmunes a eso.

Parece que cuanto más expuestos estamos, más temerosos nos volvemos. Por eso en este periodo es importante que nos cuidemos más a nosotros mismos y que cuidemos a los demás.

Que seamos gentiles y amables, pensando en los que más dificultades tienen. Para algunos, el aislamiento es la panacea que les proporciona una sensación de seguridad.

Para otros, supone una amenaza existencial a la frágil estabilidad (ahora cortada) que nos aseguran las relaciones sociales, en medio de un clima de incertidumbre y miedo.

La solución

Todos somos parte de la causa, pero también de la solución. Los múltiples aspectos de nuestro mundo están tan entrelazados que no es posible separarnos ni reclamar que no participamos en su tejido.

Neptuno  transitando por su propio signo, Piscis, nos recuerda que todos procedemos de la misma Fuente y que regresaremos a ella. Lo que llamamos “yo” es nuestra presencia envuelta por nuestro cuerpo, nuestra mente, nuestro corazón y nuestra alma.

Nos sentimos individuos, aunque sólo lo seamos relativamente. Formamos parte de un todo, cada uno está diseñado de manera única para desempeñar su “parte específica”.

La reflexión sobre esta interconexión es vital ahora para contrarrestar cualquier tendencia a la polarización.

Y a la mentalidad de ‘el hombre es un lobo para el hombre’ o a la alarmante actitud de que ‘cada uno piensa sólo en sí mismo’ que ha vaciado los estantes de las tiendas y hace que los más vulnerables tengan que luchar por sobrevivir.

Júpiter en conjunción con Plutón

Pero con Júpiter en conjunción con Plutón (el 5 de Abril de 2020, ambos en cuadratura con Eris) nunca ha habido mejor momento para que el desmoronamiento se convierta en un avance, o para que la tragedia se convierta en un triunfo.

A diferencia de la simple conjunción Saturno/ Plutón de Enero de 2020, esta conjunción ocurre tres veces (las dos siguientes serán el 30 de Junio y 12 de Noviembre de 2020).

Por lo que representan un proceso más largo de ajuste y recalibración que el repentino cambio de Enero. Ahora que hemos llegado de forma acelerada al nuevo terreno de Saturno/ Plutón estamos orientándonos, descubriendo cómo funcionan las cosas en este extraño y nuevo mundo, y cuánto podemos influir en su futura formación.

Júpiter nos habla de aprender a través de la experiencia

Descubrir las verdades más fundamentales de esta vida manteniendo la mente y el corazón abiertos. Nos recuerda que siempre hay algo nuevo que conocer, que experimentar y de lo que maravillarnos.

Júpiter nos mantiene en constante expansión, empujándonos a explorar más allá de nuestra zona de confort y a abrazar lo que allí encontremos. No es de extrañar que cuando Júpiter se une a Plutón, el Señor del inframundo, la mayoría de las personas se sientan presionadas de un modo u otro a salir de su zona de seguridad personal.

El poder

La alianza actual de Júpiter con Plutón de inicio a un proceso de trece años que desenterrará los aspectos más oscuros de la sombra de la humanidad y nos enseñará a utilizar las energías transformadoras disponibles.

En Capricornio, significa que la autosuficiencia pragmática será clave para nuestro viaje. Por otro lado, el Nodo en Cáncer nos recuerda que todos formamos parte de un Único Ser, que dependemos unos de otros. Lo que hacemos por los demás, lo hacemos por nosotros mismos. Ni Júpiter ni Plutón cederían nunca su poder.

Ni tampoco debemos hacerlo nosotros, ni siquiera para no sentir miedo. Lo que no significa tener que negar o reprimir el miedo. Pero podemos conocer nuestros sentimientos sin concederles la última palabra sobre nuestras actitudes ni sobre las decisiones que tomamos.

Júpiter y Plutón nos invitan a descubrir lo expansivos que podemos ser incluso cuando tenemos miedo, cuán vastos podemos llegar a ser si le permitimos estar presente sin que defina lo que somos.

Todos podemos hacerlo, aunque no podemos hacerlo solos

No debemos permitir que el aislamiento nos defina, ni dejar que degenere en miedo y recriminación, en culpabilizar a otros o en señalar con el dedo. El aislamiento es una norma puntual, no un estado del ser.

Todos intentamos superar esto de la mejor manera posible y algunos pueden cometer errores. Habrá diferencias de opinión respecto a lo que está sucediendo, a cuáles son los verdaderos problemas y qué debería hacerse.

Pero seguimos siendo Uno, ¡podemos unir nuestras manos en espíritu aunque no podamos hacerlo físicamente! En lugar de calcificarnos en el miedo, mantener el corazón abierto y la mente expansiva puede prepararnos para albergar nuevas posibilidades.

Primera conjunción de Júpiter/ Plutón

En la primera conjunción de Júpiter/ Plutón, Marte está en conjunción con Saturno en Acuario, ambos en trígono con Venus. Aquí vemos la posibilidad de innovación: una oportunidad para dar a luz ideas sólidas  que nos ayuden a salir de este momento de miedo.

Si estás atrapado en casa, tal vez sea hora de escribir ese libro que siempre dijiste que escribirías, de trabajar en ese invento que siempre tuviste en mente, de idear un nuevo plan de negocios…de reflexionar sobre tu carrera, escribir poesía, pintar, bailar, escribir chistes nuevos, escribir cartas, de una limpieza de primavera en casa o de trabajar en el jardín.

O, simplemente, de pasar tiempo contigo en la calma del aislamiento, escuchando esa pequeña voz que solemos desoír en la era moderna. Es posible que te sorprenda lo que te dice estos días.

La renovación

Este periodo nos convierte a todos en místicos, retirándonos a nuestros mundos internos mientras nos sustraemos del exterior.

¿Quién sabe qué revelaciones tendremos si nos permitimos quedarnos en calma y en silencio? ¿Qué perlas de sabiduría esperan en los límites de nuestra conciencia durante un tiempo así?

Júpiter y Plutón tienen mucho que ofrecernos este año 2020

Una enorme sabiduría, verdades profundas y un potencial asombroso. No debemos permitir que la narrativa del miedo ahogue nada de eso, ni que nos prive de la posibilidad pura de cada momento. Incluso el miedo puede ser un sabio maestro, si le dejamos serlo.

Marte en conjunción con Saturno en Acuario nos pide que atemperemos nuestros nervios y nos mantengamos fuertes. A partir de ahora lo que necesitaremos es una perspectiva nueva y audaz para seguir avanzando, no volver a lo de antes cuando este periodo haya pasado. Solo podemos avanzar. No hay otra dirección posible.

El mundo ha cambiado en un abrir y cerrar de ojos, pero el verdadero cambio se ha producido en nosotros. Estamos esperando nuestras nuevas alas, como hace la oruga en su crisálida.

Mientras el mundo exterior se aleja nos licuamos en nuestra cámara de aislamiento, esperando el momento adecuado para nuestra reaparición. Júpiter y Plutón dicen que podría pasar un tiempo antes de que podamos estirar nuestras nuevas alas, pero cuando lo hagamos… ¡Dios mío! Serán tan hermosas…

Sarah Varcas @ Traducción: Rosa García | Difusión: El Manantial del Caduceo en la Era del Ahora