Superar el abandono de mis padres

abandono de tus padres

El abandono es dejar sin atención o cuidado a una persona, retirarse de un lugar, renunciar a hacer algo que se inició, y en el caso de los padres tiene distintas caras...

Superar el abandono de tus padres — Ejercicios que te pueden ayudar

Cuando uno de ellos termina la relación de pareja y sigue viendo a sus hijos, cuando la pareja tiene muchos conflictos de los cuales los hijos son testigos y se sienten divididos o con el dilema de ¿a cuál de los padres se debe ser leal? o cuando simplemente, uno de los padres un día, sin decir nada y no vuelven a saber de él.

Si se ha vivido esta experiencia, lo mejor es ir con un terapeuta que pueda apoyar y brindar soporte para atravesar por esa situación.

Identificar tipo de abandono

No obstante esta recomendación, se tiene de que identificar qué tipo de abandono se trata, qué es lo que se siente y reconocer a las emociones como naturales e inherentes al ser humano, así como detectar sus distintas manifestaciones como son la ira, la tristeza, el amor, la alegría y el miedo, básicamente.

Para superarlo, es necesario vivir un duelo, que es un proceso emocional que sigue tras una pérdida.

En él se siente primero la negación y la esperanza de “esto no está pasando”, “todo se va a solucionar”, “va a regresar”, etc.

¿Qué se siente?

Lo que sigue es ira y tristeza, en el plano físico la ira se siente en la nuca, se tensa el cuello, la espalda alta, la mandíbula y se manifiesta como rechinido de dientes o contractura de la mandíbula.

Generalmente, el comportamiento es de irritación, mal humor y/o dolor de cabeza.

La tristeza se puede manifestar como una opresión en el pecho y puede ser evidente ver el pecho hundido y los hombros rotados hacia el frente, la sensación es de desgano, sueño y deseos de llorar sin una razón aparente.

Contar con un adulto que tenga una imagen de autoridad

Un factor de ayuda para atravesar esta situación es contar con un adulto que tenga una imagen de autoridad, respeto y confianza que nos escuche y con el que se tenga la oportunidad de expresar los sentimientos de ira y tristeza, sin que necesariamente nos aconseje.

Solamente que nos permita expresar libre y abiertamente lo que sentimos y experimentamos a partir de lo sucedido.

Este adulto puede ser un familiar, un amigo o un maestro, lo ideal es que sea una figura de confianza que nos pueda entender sin juzgarnos y que sepa guardar nuestros secretos, sin calificar si es bueno o malo lo que sentimos, ya que así lo vivimos y ya.

Para liberar la ira

Para liberar la ira, algunos ejercicios que pueden ayudar son:

Golpear una almohada o el colchón y gritar fuerte. Nunca superficies duras, no debemos lastimarnos físicamente, el objetivo es expresar todo lo que se siente, incluidas maldiciones y malas palabras.

Lo que seguirá de la ira es el llanto, ambas emociones van juntas y una le da salida a la otra, por lo que si se llora mucho, lo que sigue es la expresión de la ira y así sucesivamente.

Nadie nos hace felices si no aprendemos a serlo con lo que somos y tenemos, nadie es responsable de nuestra vida y nuestras decisiones, sólo nosotros mismos.

Perdonar y seguir nuestra vida

Podemos perdonar y seguir nuestra vida o estancarnos sin soltar el dolor, en cuyo caso será un sufrimiento que durará hasta que se pueda liberar, y podríamos perder mucho tiempo dando vueltas sin llegar a nada o soltar, llorar, gritar, liberar y ser libre y aprender de nosotros mismos.

Dr. Jorge Luis Estévez Chavarría | desdelared.com.mx