Select Page

Cimentarse para establecer una comunicación permanente con tú ángel

Cimentarse para establecer una comunicación permanente con tú ángel

Como los ángeles son mensajeros celestiales, y por añadidura, alados, puede parecerte algo extraño que el primer paso para conectarse con ellos se llame Cimentación. ¿No sería más lógico desprenderse de los cimientos?

Contrariamente a lo que se pueda pensar, la cimentación es esencial para cualquier tipo de trabajo espiritual, y te resultará sumamente útil también en tu vida cotidiana.

¿Qué es cimentarse?

Cimentarse significa centrar la atención en el cuerpo y el estar presente en el momento

Es el acto de reunir todas tus energías (mentales, emocionales y físicas) y poner pensamientos y emociones en un equilibrio sereno y armonioso dentro del cuerpo.

Cuando estás cimentada resulta mucho más fácil centrar selectivamente la atención ya estés trabajando en tu empleo o en un proyecto, y visualizar u oír la voz de tu ángel, en todo momento que desee meditar.

Pasamos gran parte de la vida en piloto automático

Tal vez hayas tenido la experiencia, durante un largo viaje al volante, de caer súbitamente en la cuenta de que estás conduciendo. Has cubierto, diez, veinte kilómetros, quizás más, cambiando de vías, haciendo señales y pisando los frenos cuando ha sido necesario, pero tu mente estaba a “mil kilómetros de allí”.

De vez en cuando todos soñamos despiertos. Cuando esto se torna habitual se le llama “distracción”. Sólo Dios sabe cuántas cosas hemos guardado en el sitio incorrecto, cuántas citas hemos olvidado, y qué errores hemos cometido cuando el cuerpo estaba presente pero la mente en otra parte. Eso ocurre cuando no queremos hacer lo que estamos haciendo, oír lo que alguien dice o estar en donde estamos.

Si no podemos apartarnos físicamente de una situación, la abandonamos mentalmente. Nuestra atención pasa a otros pensamientos, otros tiempos, otros lugares. Es fácil detectar a la persona que no presta atención, porque su rostro tiene una expresión vacía: “Las luces están encendidas pero no hay nadie en casa”.

Aprender a cimentarte

A reunir y estabilizar tus energías, marcará en tu vida una gran diferencia. Te permitirá estar presente por completo, alerta y relajada, receptiva. Puedes comparar la cimentación al amarrar un bote al muelle o plantar en tierra las clavijas para una carpa. Estar cimentado es estar anclado, en conexión y a salvo.

Cimentarse es simple, pero indispensable para establecer una comunicación permanente con tú ángel. Es la base para el Proceso de Gracia.

  • Antes de comenzar, busca en tu casa un sitio donde te sientas muy cómoda, es decir el lugar donde ubicaste tu altar. El sencillo rito de encender una vela, quemar una varilla de incienso, poner una flor fresca o llenar de agua un hermoso cuenco te ayuda a calmar la mente y a establecer un estado de ánimo reflexivo para la cimentación.
  • Al altar que ya tienes establecido, quizás te convenga agregar la imagen o la estatua de un ángel que te agrade. Cada vez que meditas yo haces los ejercicios en ese lugar, lo consagras. Entra y sal a conciencia y con respecto. Descubrirás que tu lugar de meditación es como un templo. Almacenará la energía que creas al meditar, facilitándote el vínculo con tu ángel cada vez que regreses.
  • Una vez que tengas cierta experiencia en la conversación con tus ángeles, puede llegar el momento en que te atraiga la idea de hacer estos ejercicios al aire libre, en contacto con la naturaleza. Busca un sitio discreto, donde se siente la energía y sepas que nadie va a molestarte. Sin embargo, al principio te resultará mucho más fácil concentrarte adentro, donde puedas eliminar las distracciones.
Planos sutiles de la inteligencia angélica

Establecer contacto con los planos sutiles de la inteligencia angélica consiste en escuchar. Se requiere silencio y quietud. Busca un momento en que estés segura de no ser interrumpida. Desconecta el teléfono, la radio y el televisor. A algunos les gusta meditar con una bella música de fondo, pero tratándose de los ángeles hemos descubierto que es mejor escucharlos en silencio.

Los ángeles mismos han confirmado que: “Abre tu corazón a los sonidos del silencio y oirás las maravillas de todo lo que existe”, y aconsejaron: “Recomendamos reservar un rato dos veces al día, por la mañana y al atardecer, para aquietarse y, en silencio, llenarse de luz blanca”.

Reserva ese tiempo para aquietarte y aquietar tu ambiente

Durante los ejercicios de cimentación no necesitarás anotar nada en tu cuaderno, pero quizás te convenga tenerlo contigo, para registrar cualquier pensamiento o sensación que se presente después de hacerlos.

El ejercicio en sí te será dado en forma separado

Busca zonas de tu vida en las que puedas no estar cimentada y piensa en el efecto que eso tiene en tus relaciones, en tu trabajo y en otros aspectos. A medida que continúes practicando el ejercicio, fíjate qué diferencia percibes cuando te conectas con la tierra y el cielo.

Abrirte a tu ángel, un ser que no vive en el mundo físico, es también cobrar conciencia de tu propio ser no físico. Durante miles de años, en todo el planeta, curanderos y místicos han explorado el cuerpo no físico, llamado cuerpo sutil o energético. Este cuerpo y sus sutiles campos y órganos existe en el mismo espacio que el cuerpo físico y también a su alrededor. El campo que emana del cuerpo físico recibe el nombre de aura.

Aunque es invisible para casi todos nosotros, los psíquicos y otras personas dotadas de visión espiritual pueden ver dentro del cuerpo los centros de energía o chacras, así como el campo energético de alrededor; también las plantas y los animales tienen cuerpos de energía sutil.


Publicado por Shiham Sosai MERCEDES CORA