¿Cómo es mi relación de pareja? ¿Me siento a gusto tal y como está? ¿Hay algo que me gustaría que fuera diferente? El psicólogo Robert Sternberg hizo un estudio sobre los distintos tipos de amor. Él describió “El triángulo del amor”, que está formado por tres vértices básicos que pueden darse en una relación: Intimidad, pasión y compromiso.

Tipos de amor ¿cuál es el tuyo?

  • Intimidad: se refiere a aquellos sentimientos que facilitan el vínculo, la conexión y la comunicación en la relación. Las dos personas se apoyan, se entienden, comparten y dan y reciben de manera recíproca.
  • Pasión: expresión de deseos y necesidades (entrega, pertenencia), deseo y satisfacción sexual.
  • Compromiso: implica la decisión de amor hacia la otra persona a largo plazo, teniendo un proyecto vital común para el futuro.

Si combinamos los tres elementos, obtenemos 7 tipos de amor. He querido hacer un símil con la vida animal, y cada tipología la he relacionado con un animal. Entre paréntesis se nombrará la definición originaria de Sternberg.

Amor Cisne (Amor Consumado)

Intimidad, pasión y compromiso.

El cisne crea lazos sentimentales con su pareja que puede durar muchos años, en algunos casos, toda la vida. Sus cuellos están juntos, creando una forma de corazón. Este sería el tipo de amor deseado, ya que existe un equilibrio entre los tres componentes. La clave no está tanto en conseguirlo, sino en mantenerlo.

Amor León (Amor Romántico)

Intimidad y pasión, sin compromiso.

El león es un animal social, con gran deseo sexual (puede copular hasta 100 veces al día), y que no se compromete sólo con una pareja. Son relaciones donde hay atracción física y una conexión profunda, aunque no hay perspectivas de futuro en común, ni la decisión de estar juntos a largo plazo, sino que la idea es “disfrutar del momento”.

Amor Oso Panda (Amor Compañero)

Intimidad y compromiso, sin pasión.

El oso panda es el animal con menor deseo sexual, ya que le dura de 1 a 3 días, una vez al año. Son parejas que se apoyan, cuidan, comparten y entienden, con un proyecto futuro común, pero donde se ha perdido toda la atracción física.

Amor “Ratón Australiano” (Amor Vano)

No hay intimidad, pero sí pasión y compromiso.

Este ratón es polígamo, aunque la duración de la copulación puede durar hasta doce horas. Este suele ser un “amor relámpago”, donde la pareja se conoce y sienten un gran “feeling”, se comprometen rápido, se casan y se separan al poco tiempo. Se comprometen en base a la pasión, sin dar lugar a que se desarrolle la intimidad. Suelen ser relaciones poco duraderas.

Amor “Galápago” (Amor Vacío)

Sólo hay compromiso, ni intimidad ni pasión.

La tortuga de Galápago puede llegar a vivir hasta 250 años. Se da en relaciones de pareja de larga duración donde la atracción física se ha perdido, así como la comunicación y el deseo de compartir experiencias. Les une el compromiso de seguir juntos, o el compromiso con la relación que se creó en el pasado, y con un miedo a estar solo o a iniciar una nueva relación de pareja.

Amor “Grillo” (Amor Insensato)

Sólo hay pasión, ni intimidad ni compromiso.

Hay un grillo llamado “Anonconotus alpinus” que es famoso por su apetito sexual. Tiene la capacidad para copular cada 18 segundos. Este tipo de amor está basado en un apasionamiento intenso que puede perderse de forma rápida. Se podría considerar un “amor a primera vista”, donde sólo existe una fuerte atracción física y sexual.

Amor “Delfín” (Cariño)

Sólo existe intimidad, sin pasión ni compromiso.

El delfín es uno de los animales más sociales que existen. En este tipo de relaciones, sentimos proximidad y conexión frente alguien a quien acabamos de conocer, que puede llegar a convertirse en una amistad, pero que con el tiempo se perderá el contacto y no nos preocupará su ausencia.


María Gutierrez vía psicocode.com
Psicóloga. Terapeuta de Familia y Pareja. Experta en Intervención infanto juvenil. Psicodramatista.