Secta de Colliguay: Entre la fe y el terror

Secta de Colliguay: Entre la fe y el terror, InfoMistico.com

En 2007, un viaje a China marcó el principio del radical cambio de Ramón Castillo. Este individuo llegó a obligar a sus seguidores a quemar vivo a un recién nacido. Establecía vínculos con los miembros de la secta y progresivamente los alejaba primero de sus mascotas (algunas fueron brutalmente degolladas), luego de sus parejas y finalmente de sus familias.

Secta de Colliguay – Una historia de locura, drogas y sometimiento

Los integrantes eran sexualmente dominados y soportaban ser castigados con golpes. Las mujeres debían llevar el pelo corto.

El verano de 2007 fue testigo de cómo en el Fundo El Toyo, situado en el Cajón del Maipo, se congregó un grupo de personas para participar en un «Encuentro arcoíris» o «Rainbows Gatherings». La intención era realizar actividades de meditación y relajación en busca de paz interior.

Durante esos días se hizo evidente la presencia de Ramón Castillo Gaete (35), conocido como «Antares de la Luz», quien para entonces ya era el prófugo y líder de la secta que en noviembre de aquel año quemó viva a una guagua de dos días de vida, acusándola de ser «el anticristo».

Encuentros y sesencuentros con Antares de la Luz

Una mujer presente en ese encuentro de 2007 compartió con «La Segunda» que «Antares llegó con su séquito y generó una gran controversia porque sus meditaciones dejaban a la gente en estados muy negativos, afectando especialmente a los más jóvenes. A pesar de todo, algunos de mis amigos se unieron a Castillo, mientras que otros lo confrontaban y le pedían que se fuera».

El hecho perturbó toda la reunión, ya que «notábamos que estaba desquiciado, pero tenía la capacidad de hacer que la gente creyera en él. Algunos lo enfrentaron y le solicitaron que cesara sus meditaciones porque toda la atmósfera del encuentro estaba cargada de negatividad.

Él respondió amenazando con que algo terrible nos ocurriría y que aquellos que quisieran salvarse debían seguirlo… Varios lo siguieron».

La testigo concluyó: «La gente decía ver visiones durante las meditaciones, como que habían matado a Jesús y cosas por el estilo… Andaban llorando, porque realmente creían lo que habían visto. No sé si todos estaban locos».

Reclutamiento de seguidores

Un año y medio después de aquel episodio, según la investigación del Ministerio Público y la Brigada de Investigaciones Especiales Policiales (BIPE) de la PDI, Ramón Castillo, quien se proclamaba una divinidad, comenzó a reunirse regularmente con:

  • Natalia Guerra (26) diseñadora gráfica;
  • María Alvarez (26) actriz;
  • Karla Franchy (34) auxiliar de vuelo;
  • David Pastén (30) publicista;
  • Pablo Undurraga (30) realizador audiovisual, y
  • Carolina Vargas (26) ejecutiva bancaria.

Los cuatro primeros fueron detenidos y formalizados por parricidio (Guerra) y homicidio calificado. Castillo, Undurraga, Vargas y Josefina López (24), la última en unirse al grupo, permanecían prófugos…