Poder Mágico Salmo 41 – Para enfermos se curen en una situación desesperada

Quien padezca de enfermedad rece el Salmo 41 untándose una pequeña cantidad de aceite de oliva detrás de la cabeza o de la espalda mientras se reza

Conoce el Poder Mágico del Salmo Número 41. Los Salmos son oraciones muy poderosas en sí mismas, sin embargo el resultado de nuestra demanda dependerá siempre de nuestra fe. Por eso, es necesario poner todo nuestro empeño en pedir con fe que el cielo conceda nuestras súplicas.

Poder Mágico del Salmo número 41

Sin duda la mejor hora para realizar el acto mágico que es utilizar el Salmo 41 en la oración es por la mañana, antes del amanecer. Hay en ese momento una mayor conexión entre el universo y el hombre que reza.

Si se recomienda pronunciar el Salmo 41 por la mañana, antes de la salida del sol, y se desaconseja hacerlo de noche porque se estima que entonces las fuerzas de la oscuridad prevalecen sobre las de la luz. Los cabalistas, que utilizan el poder de los Salmos desde la más remota Antigüedad, nos enseñan que no es conveniente rezar en aquellos lugares considerados impuros, como mataderos, cementerios, baños, letrinas, etc.

Salmo 41 para obtener algo que merecemos

Cuando queremos utilizar el Salmo 41 para obtener algo que merecemos, es muy importante ser perseverantes y no desfallecer. No hemos de desanimarnos nunca, a veces la respuesta no llega tan pronto como quisiéramos o en la forma o las palabras que desearíamos.

A veces pedimos algo que no merecemos o que no nos conviene espiritualmente. A veces el mero hecho de que no obtengamos una respuesta quiere decir que la respuesta es «no».

Si seguimos insistiendo es posible que acabemos obteniendo lo que pedimos, pero con el tiempo veremos que se trata más de un castigo que de una recompensa. Algunos sabios aconsejan que antes de cualquier petición pronunciemos la siguiente oración:

“Satisfaz mi deseo, Padre Todopoderoso, si ello no ha de perjudicarme ni perjudicar a ninguno de tus hijos”

Se trata de una excelente manera de protegernos contra los efectos negativos de nuestra propia ignorancia.

 Aplicaciones que se le da al tehilim / salmos 41

  • Para alejar la traición.
  • En una situación desesperada.
  • Para que los enfermos se curen

Quien padezca de enfermedad rece el Salmo 41, untándose una pequeña cantidad de aceite de oliva detrás de la cabeza o de la espalda mientras se reza este Salmo escríbalo en un pergamino puro, luego cuélguelo del cuello del enfermo.

Haga esto con humilde devoción, y el sufrimiento de la persona se calmará.

Si tus enemigos han hecho que pierdas la confianza y consecuentemente han reducido tus entradas, o tal vez te han quitado tu posición y han puesto a otro en tu lugar, debes rezar este salmo tres veces al día durante tres días consecutivos y al hacerlo sucederán cosas increíbles.

Poder Mágico Salmo 41 – Para que los enfermos se curen en una situación desesperada

1 Del maestro de coro. Salmo de David.

2 Feliz el que se ocupa del débil y del pobre:
el Señor lo librará en el momento del peligro.

3 El Señor lo protegerá y le dará larga vida,
lo hará dichoso en la tierra
y no lo entregará a la avidez de sus enemigos.

4 El Señor lo sostendrá en su lecho de dolor
y le devolverá la salud.

5 Yo dije: «Ten piedad de mí, Señor,
sáname, porque pequé contra ti».

6 Mis enemigos sólo me auguran desgracias:
«¿Cuándo se morirá y desaparecerá su nombre?».

7 Si alguien me visita, habla con falsedad,
recoge malas noticias y las divulga al salir.

8 Mis adversarios se juntan
para murmurar contra mí,
y me culpan de los males que padezco, diciendo:

9 «Una enfermedad incurable ha caído sobre él;
ese que está postrado no volverá a levantarse».

10 Hasta mi amigo más íntimo, en quien yo confiaba,
el que comió mi pan, se puso contra mí.

11 Pero tú, Señor, ten piedad de mí;
levántame y les daré su merecido.

12 En esto reconozco que tú me amas,
en que mi enemigo no canta victoria sobre mí.

13 Tú me sostuviste a causa de mi integridad,
y me mantienes para siempre en tu presencia.

14 ¡Bendito sea el Señor, el Dios de Israel,
desde siempre y para siempre!
¡Amén! ¡Amén!