Los mejores remedios naturales para tus niños

Los mejores remedios naturales para tus niños
Sencillos tratamientos naturales que no resultan nada agresivos y resultan bastante eficaces

La recuperación de los niños es asombrosamente rápida ante las afecciones más corrientes. En muchos casos basta con sencillos tratamientos naturales que no resultan nada agresivos y resultan bastante eficaces, con ingredientes que podemos encontrar en cualquier cocina.

Tos con mucosidad

Hervir una rodaja de genjibre y un par de higos secos, cebollas o regaliz, sin olvidar una pizca de tomillo que abrirán las vías respiratorias y suavizarán y barrerán parte de la mucosidad en el pecho.

Un remedio de abuelas: dejar “sudar” una patata, rábano o cebolla ralladas cubiertas de azúcar toda una noche y tomar este jarabe durante el día cada dos o tres horas.

Tos seca y bronquitis

Para la tos seca es buena solución poner un humificador o media cebolla encima de la mesita de noche.

Tomar agua tibia con miel y limón es la solución más clásica, aunque no para los menores de un año, para éstos, el agua de higos hervidos con un poco de tomillo o violeta. Si puede tomar ya la miel sola, bien diluida en la saliva suele dar buenos resultados.

No olvidar tomar agua fría a sorbitos para rebajar una posible pequeña inflamación en la garganta.

Fiebre

Se recomienda beber mucha agua y zumos recién hechos o caldos a temperatura ambiente y poco o nada sólido que requiera digestión, al menos durante las horas que dura la crisis.

Si la temperatura sube a 39 grados, las fricciones suaves en la cabeza y tórax alto con compresas frescas o dejando éstas sobre la frente son un buen alivio, así como unas infusiones de tila, saúco o reina de los prados.

En caso de convulsiones como método de urgencia resulta bastante eficacez un baño a treinta grados.

Conjuntivitis

Los niños se frotan los ojos y la cara a menudo sin tener en cuenta que han tocado numerosos objetos repletos de gérmenes. El remedio preventivo para los niños que son propensos a ella es lavarse las manos frecuentemente y la cara dos o tres veces al día.

Pero si ya se ha instalado se puede ayudar con unos “bañitos de ojos”, que les suele encantan, de infusiones de hamamelis, saúco, eufrasia o manzanilla.

Diarrea

El remedio clásico es el agua con limón y azúcar con una punta de sal o bicarbonato o ambas. También sirve el agua de haber hervido el arroz por más de una hora o la de la zanahoria, escogiendo entre una de las dos, mejor. Al volver a la alimentación es recomendable hacerlo con yogur, arroz hervido o manzanas.

También sirven las infusiones de escaramujo, por su poder astringente y su notable cantidad de ácido ascórbico, es decir, vitamina C. Se le puede añadir un toque de melisa para suavizar los tejidos internos.

Estreñimiento

El estreñimiento no es algo que se corrija en un día. La alimentación tiene un papel importante, intentando tener una dieta bien hidratada: agua, zumos naturales, frutas laxantes y apetitosas como higos, ciruelas o naranjas, y caldos y sopas-crema de verduras a menudo.

Agua tibia con un poco de aceite de oliva en ayunas, o sopa de cebolla triturada antes de ir a dormir, ayudan ambas a reblandecer e hidratar las heces contenidas.

Dolores abdominales

Pueden ser de origen digestivo o nervioso. Si es lactante, la madre debería evitar alimentos demasiado concentrados o excitantes y restringir los lácteos por unos días.

Unos pequeños masajes abdominales y unas infusiones de manzanilla, anís o hinojo y flores de azahar pueden servir de gran ayuda.

También pueden serlo unas compresas de agua caliente aplicadas sobre el vientre. Clásicos: infusiones de manzanilla, anís o flores de azahar.

Hipo

Si un niño es propenso al hipo, lo primero que hay que vigilar es que no ingiera aire con la comida.

Asimismo, evitar que coman deprisa o tomen el biberón de tirada, ¡ojo con los glotones! Y con los juguetones que se toman la sopa sorbiendo…

Eczema

Soluciones externas: aloe vera en gel al 99% o en pulpa natural. Otra opción es aplicar compresas frías de cualquiera de las siguientes infusiones: manzanilla, tomillo, caléndula, flor de malva, raíz de malvavisco, cola de caballo, hoja de encina o roble, o agua de pepino.

También se puede aplicar polvo de arroz directamente sobre la zona afectada, solo o mezclado con vinagre de manzana.

Soluciones internas: zumo de zanahoria o decocción colada de avena tres o cuatro veces al día, evitando alimentos muy concentrados en sal o azúcar. En infusión: ortiga, trébol o flor de saúco.

Epitaxis (sangrado por la nariz)

Para cortar la hemorragia se puede utilizar hielo colocado en el paladar para que provoque la contracción de los vasos sanguíneos, o bien taponar el orificio sangrante con una bola de algodón mojada en cualquiera de las siguientes infusiones ya frías: menta, ciprés, cola de caballo u ortiga. También el ácido del vinagre o del limón suelen ser efectivos.

Menos usual, colocar un pañuelo entre el labio superior y la encía del lado sangrante y presionar ligeramente.

Quemaduras

Aplicar enseguida aloe vera, aceite de oliva con un poquito de sal, clara de huevo, yogur o almendras molidas. Con cualquiera de ellos basta, ¡no todos a la vez!

Exceso de mocos

Tomar muchos jugos recién hechos y caldos y sopas “disolventes” de mocos con cebolla y ajo. Las infusiones de malva, malvavisco e hinojo co limón también son efectivas.

Importante recortar la ingesta de lácteos y harinas refinadas por unos días.

Otitis

Para ayudar a deshacer los pequeños tapones de cerao mucosidades es conocido el uso de dos o tres gotitas de aceite de almendras, oliva o sésamo previamente calentado con orégano, tomillo o lavanda.

Aplicar con un algodón y después de dos minutos dejar que salga inclinando la cabeza y terminar de limpiar delicadamente. Tomar las infusiones para tratar el exceso de mucosidades.

Nerviosismo

Mientras averiguamos el origen del nerviosismo, al menos para descansar la lavanda es un aliado clásico, bajo la almohada o cerca de ella en forma de saquito, o porqué nó, dentro de uno de esos peluches de trapo.

También resulta muy sedante tomada en forma de baño junto a la manzanilla y las flores de azahar. Las infusiones de manzanilla o tila también lo son, sobretodo antes de ir a dormir. Incluir más hidratos de carbono en la dieta de tipo arroz o avena y evitar los alimentos más estimulantes o demasiado ricos en azúcares.

Picaduras de insectos

Mojar la picadura con uno de los siguientes ingredientes: vinagre, limón, media cebolla o ajo. Para desinfectar, unas gotas de esencia del árbol del té, lavanda o menta. En caso de tener salvia o menta fresca, se pueden frotar las hojas directamente y dejarlas sujetas con una tirita o esparadrapo.

Otra opción o complementaria a éstas es poner una pequeña capa de arcilla que se retirará tras unos veinte minutos o bien un poco de hielo para evitar que se expanda la sangre toxificada por el veneno del aguijón.

Piojos

Primero hay que ahogar los piojos con envoltura en la cabeza de aceite de olivas o almendra con una gota de aceite esencial del árbol del té, lavanda o tomillo por cucharada y dejarla cuatro o cinco horas, cubriendo aquélla con un gorro de plástico, durante varios días seguidos.

En vez del aceite, para variar se puede aplicar infusión de 15 minutos de ebullción de hojas de eucalipto o vinagre de sidra. Este es un buen preventivo todo el año si se utiliza como loción antes del último aclarado, junto a alguna de las mencionadas gotas esenciales.

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