Historia y Origen del Día de las Madres

Según los historiadores el antecedente remoto a esta celebración se dió en la antigua Grecia y Roma, hacia el 250 antes de Cristo, con festivales dedicados a las respectivas madres de los Dioses de cada mitología, Rhea en Grecia, la Madre de Dioses como Zeus, Poseidón y Hades.

¿Por qué se celebra el Día de las Madres?

Igualmente los romanos llamaron a esta celebración La Hilaria cuando la adquirieron de los griegos y se celebraba el 15 de marzo en el templo de Cibeles en Roma (Diosa que personificaba a la Tierra) y durante tres días se hacían ofrecimientos.

Rhea, fue una diosa griega, que mató a su propio esposo que a la vez era su hermano, para defender la vida de su hijo Zeus.

En efecto, el marido de Rhea era Crono, quien había derrotado y castrado a su padre, Urano, como venganza por haber encerrado en la profundidad de las tinieblas a sus hermanos menores monstruosos. La venganza de Crono fue hecha a pedido de Gea, su madre.

A su vez, Gea y Urano le previnieron a Crono, que uno de sus hijos ocuparía su lugar en el trono como él hizo con su padre, por lo cual, todos los hijos que fueron naciendo de su unión con Rhea, corrieron el triste destino de ser devorados por Crono.

Luego de comerse a sus cinco primeros hijos, el alma maternal de Rhea ideó un plan, para salvar a su sexto hijo y recuperar a los demás, que estaban dentro de su esposo.

Zeus

Al nacer Zeus, su hijo número seis, cubrió una piedra con pañales, y fue eso lo que consumió Crono en lugar de su hijo, quien fue haciéndose hombre en la isla de Creta, ocultado y celosamente cuidado por su madre.

Con la ayuda de este hijo ya grande, logró hacer beber a Crono una pócima que lo hizo vomitar al resto de sus hijos. A esta diosa, ejemplo de amor por sus hijos, los griegos le rindieron homenaje, y más tarde lo hicieron los romanos, llamándola Magna Mater, al tomar como propios los dioses griegos.

Cibeles era sobre todo una diosa de la naturaleza

Diosa Cibeles

Responsables del mantenimiento y reproducción de las cosas salvajes de la tierra. Como guardiana de las ciudades y las naciones, sin embargo, ella se ha encargado también por el bienestar general del pueblo.

Ella contó con la presencia y Dáctilos Coribantes, que la honró con la música y el baile salvaje.

En su festival anual de primavera, la muerte y resurrección de su amado Attis se celebraban. Frecuentaba las montañas y zonas boscosas y estuvo representada por lo general ya sea montado en un carro tirado por leones o sentado en un trono flanqueado por dos leones.

El culto de Cibeles

El culto de Cibeles fue controlado por un sumo sacerdote y la sacerdotisa junto con sacerdotes eunucos asistente, el galli. Sus ritos orgiásticos, que incluye danza extática, la flagelación y para los iniciados sacerdotes, la auto-castración, se prohibió a los ciudadanos romanos hasta la época imperial.

Su festival anual fue originalmente el 4 de abril, pero desde el reinado de Claudio duró del 15 a 27 marzo.

Durante la época previa a la Conquista, las antiguas civilizaciones de Latinoamérica también rendían culto a la maternidad, a través de la diosa Coyolxauhqui, la madre de Huitzilopochtli, el dios guerrero de los aztecas.

De acuerdo a la creencia azteca

La luna era precisamente Maztli, como también se le conocía a la diosa madre. Como muestra de su gran devoción, los aztecas realizaban grandiosos ritos y ofrendas de oro y plata en su honor.

Por otro lado, en la Gran Bretaña céltica, se condecoraba a la diosa Brígida, durante un día de la madre celebrado en la primavera, en agradecimiento a la primera leche ordeñada de la temporada.

Los primeros cristianos transformaron estas celebraciones en honor a la Virgen María, la madre de Jesús. En el santoral católico el 8 de diciembre se celebra la fiesta de la Inmaculada Concepción, fecha que se mantiene en la celebración del Día de la Madre en algunos países.

Esta celebración fue la que reemplazó el culto a la Magna Mater romana, cuando el Imperio se cristianizó.

Domingo de servir a la Madre

Origen del Día de las Madres

Es precisamente en Inglaterra donde, en el siglo XVII, se comenzó a celebrar un día muy similar al actual día de la madre.

El «Domingo de servir a la Madre», tenía exactamente el mismo propósito que tiene este día en el presente, pese a que originalmente, era un día destinado a las madres de los criados para que sus familias e hijos pudiesen visitarles.

Con el paso del tiempo, el propósito de esta particular fecha, celebrada el cuarto domingo de Cuaresma (día en el que se celebra hasta el día de hoy), se extendió a todas las madres de todas las clases sociales.

Para los sirvientes de las familias adineradas, era un día especial, pues era el único día del año en el que se les consentía faltar al trabajo para poder visitar a sus madres sin riesgo de perder el salario, algo que no solía estar permitido bajo ninguna otra circunstancia.

También durante esta época surgió la costumbre inglesa de la «tarta de servir a la madre», una especie de bizcocho relleno de fruta que se convirtió en el regalo de costumbre para las mamás de entonces.

Era precisamente a la hora de la merienda que se servía este postre, acompañado de un plato de cereal endulzado llamado furmety que la familia entera disfrutaba con gran alegría.

Día de la Madre en Estados Unidos

Pero es en los Estados Unidos donde el primer día fue sugerido más o menos por los años 1872 a través de Julia Ward Howe como un día dedicado a la paz.

Esta heroica mujer, pacifista y abolicionista, exhortó a las madres a unirse contra las guerras, sensibilizada por los horrores de la guerra franco-prusiana, en una proclama llamada del Día de las Madres, llamando a la creación de un Congreso Internacional de Mujeres a favor la paz.

Su propuesta tuvo una repercusión no demasiado favorable. Solo logró que tres años después se realizara una reunión de mujeres en 18 ciudades de Estados Unidos, por el Día de las Madres.

Julia Ward Howe

Julia-Ward-Howe
Julia Ward Howe nacida el 27 mayo 1819 y su muerte fué el 17 de octubre de 1910.

Sin embargo, la mayor impulsora de la institución de esta fecha fue otra estadounidense, Anna Marie Jarvis nació el 1 de mayo de 1864 en Webster, Virginia Occidental (EE.UU.). Vivió en su pueblo natal hasta que se mudó junto a su adorada madre Ana María Reeves Jarvis a la cercana Grafton, también en Virginia Occidental.

Era muy apegada a su madre cuando ella murió en Grafton, West Virginia.

Junto con su hermana ciega, Elisinore, sintió una gran pena con su pérdida. Entonces Anna se dio cuenta de que los niños usualmente no demostraban el aprecio a sus madres mientras aún vivían y decidió hacer algo.

Tenía la esperanza de que un Día de la Madre estimulara el respeto por los padres y fortaleciera los lazos familiares.

EL 9 de mayo de 1905 falleció su madre

Y el mismo año comenzó a enviar cartas a políticos, abogados y otras personas influyentes solicitando que se consagrara el Día de la Madre el segundo domingo de mayo y para 1910 ya se celebraba en muchos estados de la Unión, así en 1912 logró que se creara la Asociación Internacional Día de la Madre con el objetivo de promover su iniciativa.

Fue ahí donde comenzó la tradición de regalar claveles rojos y blancos, costumbre que se continúa hasta hoy en muchas iglesias cristianas. Los claveles rojos se convirtieron en el símbolo de las madres con vida, y los claveles blancos en el símbolo de las madres que ya partieron.

Finalmente, en 1914, el Congreso de Estados Unidos aprobó la fecha como el Día de la Madre y la declaró fiesta nacional, lo cual fue apoyado por el Presidente Woodrow Wilson.

Más tarde otros países se adhirieron a esta iniciativa y pronto Ana pudo ver que más de 40 países del mundo celebraban el Día de la madre en fechas similares.