Cosas que nos hacen más inteligentes

Cosas que nos hacen más inteligentes, InfoMistico.com

Según sorprendentes estudios científicos, conductas inesperadas como comer chocolate nos hace ser más inteligentes. También ciertas cualidades personales que van desde sufrir trastorno bipolar o poseer vello en el cuerpo estarían relacionadas con nuestras capacidades.

Algunas cosas inauditas que nos hacen ser más inteligentes

A su vez, realizar varias tareas al mismo tiempo, una conducta bien vista a la hora de conseguir trabajo, en realidad atenta contra nuestro rendimiento y concentración.

Por otra parte, no dormir antes de un examen es una mala idea, ya que el insomnio perjudica tanto a nuestra mente como el alcohol. Aquí algunas cosas que, fuera de toda lógica o prejuicio, nos hacen más lúcidos.

Comer chocolate

Un estudio reciente examinó que los países que más premios Nobel tienen en su haber son en realidad los que poseen mayor consumo de chocolate per cápita.

La investigación, publicada en la prestigiosa revista médica “The New England Journal of Medicine”, coloca a Suiza a la cabeza del ranking. Le siguen los suecos y los daneses, altos consumidores de cacao.

Sus autores asocian este beneficio a los flavanoides, antioxidantes presentes en este alimento y en el vino. Franz Messerli, referente del hospital St Luke’s-Roosevelt de Nueva York y autor del estudio reconoce que las conclusiones suenan “absurdas”, pero que los datos son legítimos.

Realizar gimnasia mental

No sólo el cuerpo puede ejercitarse, también la mente puede hacerlo. Si bien se pensaba que el cerebro de un adulto estaba completamente formado y no se podía modificar, los neurobiólogos descubrieron que este órgano continúa su desarrollo durante toda la vida.

Basándose en esa premisa, el profesor Richard Restak en su video educativo “Optimizing Brain Fitness” predica que se puede estimular la mente más allá de la edad y mejorar el rendimiento para enfrentar los desafíos cotidianos, resolver problemas y aprender cosas nuevas.

De hecho, cuanto más aprendes, más circuitos de neuronas usas.

Tener vello corporal

Estudios en varones realizados por el doctor Aikarakudy Alias hallaron un vínculo entre el pelo del cuerpo y la inteligencia. En concreto, mostraron que los graduados o los estudiantes universitarios solían tener más vello en el pecho que los que trabajaban en empleos menos calificados.

A su vez, estas investigaciones encontraron que los alumnos sobresalientes eran más peludos que los que obtenían malas calificaciones. Pero atención, mujeres, que este trabajo sólo fue probado en hombres. Así que pueden seguir luciendo piernas lisas y depiladas.

No ser “multi-tasking”

El requisito en casi todo currículum a la hora de conseguir un trabajo es, en realidad, un gran enemigo de la concentración y la inteligencia. Cuantas más labores simultáneas se intenta realizar, peor es el rendimiento y mayor la distracción, sin poder distinguir entre la información importante y la trivial.

De hecho, el concepto de hacer múltiples tareas o multi-tasking es un mito, ya que no se llevan adelante al mismo tiempo sino en forma sucesiva. Como el cerebro tiene dos hemisferios, solo puede hacer dos cosas a la vez.

Dormir bien

Seguro que te has quedado despierto más de una noche para rendir un examen. Sin embargo, existen evidencias científicas de que la privación de sueño atenta contra la inteligencia.

De hecho, el insomnio perjudica al cerebro tanto como el alcohol, y disminuye su eficiencia y rendimiento. La información nueva que se incorpora necesita unas seis horas para consolidarse y se fija durante el sueño.

Las siestas cortas de sólo 20 minutos son una gran oportunidad para recomponer los circuitos cerebrales, relajarse y bajar el estrés, mejorando la motricidad, la creatividad y la memoria.

Sufrir trastorno bipolar

El virtuoso músico Jimmy Hendrix, la galardonada actriz Catherine Zeta-Jones, el escritor Charles Dickens y hasta el científico Albert Einstein padecían este síndrome.

De hecho, diferentes investigadores hallaron que el trastorno bipolar es más frecuente entre los superdotados. Al parecer, el elemento vinculante sería el gen DARPP-32, que heredan tres cuartas partes de los seres humanos y que mejora las capacidades del cerebro para asimilar y procesar la información.

Otro trabajo que comparó la relación entre el rendimiento de los estudiantes y su salud mental en la vida adulta halló que quienes tenían las calificaciones más altas poseían más chances de desarrollar el cuadro.

Ser excéntrico

Esta cualidad es tan difícil de definir como de mensurar. Sin embargo, se consideran comportamientos extraños a los que escapan de las normas sociales establecidas, pero que, a diferencia de la locura, no perjudican a los individuos que los ejecutan.

Ejemplos históricos muestran que la excentricidad está ligada a las personas creativas, pero también es una cualidad digna de los académicos.

Entre los excéntricos más célebres se encuentran desde el pintor y científico Leonardo Da Vinci hasta el modista Yves Saint Laurent y la cantante Lady Gaga, todos referentes en sus profesiones.

Ser zurdo

El cerebro se divide en dos hemisferios que poseen sus diferencias. Mientras que el izquierdo procesa la información analítica y secuencialmente, el derecho se asocia a la percepción global. Al igual que en el cerebro de muchos mamíferos, en los humanos siempre uno de estos hemisferios domina ligeramente al otro.

Algunos estudios señalan que quienes son zurdos poseen un coeficiente intelectual más alto, mientras otras investigaciones científicas resaltan que esta población tiene mejores resultados en las pruebas de capacidad, así como en la resolución de problemas.

El ateísmo

Un estudio realizado en 2008, que examinaba la relación entre la inteligencia y la fe religiosa mostró que las personas de mayor coeficiente intelectual (CI) tendían a ser ateos. Le seguían los agnósticos, los de creencias liberales y en último lugar, los creyentes fundamentalistas.

De hecho, el vínculo entre el CI y la religión ha sido ampliamente investigado, tanto en individuos como en sociedades y los países con habitantes menos propensos a creer en Dios presentaban mayores tasas de inteligencia de acuerdo con el CI, también conocido como IQ.

Ser feliz

En el pasado solía pensarse que el alto índice de inteligencia estaba vinculado a la depresión. Sin embargo, un reciente estudio realizado en el Reino Unido mostró que aquellos con menor coeficiente intelectual fueron más propensos a ser infelices que sus colegas más capaces.

Así, la investigación sugiere que son las características asociadas con la inteligencia y no la inteligencia en sí misma las que tienden a provocar los estados de desesperación.

El trabajo desmitifica la idea del escritor Ernest Hemingway, quien dijo alguna vez: «La felicidad en la gente inteligente es la cosa más rara que conozco».

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