Enfermedades asociadas con las emociones


La enfermedad algo con lo que convivimos habitualmente es un cambio de la salud. La salud y la enfermedad, son algo más que fenómenos biológicos y las aceptamos porque somos humanos. La enfermedad puede describirse como un desequilibrio físico, mental y social de quien la padece.

Causa un trastorno en una o varias partes del cuerpo. Todas las enfermedades tienen un proceso progresivo. Sus causas por lo general son conocidas y se manifiestan a través de ciertos síntomas y signos propios, cuyo desarrollo puede ser más o menos predecible.

Las hay de origen infeccioso o no infeccioso. Las primeras son causadas por virus, bacterias, hongos u otros agentes nocivos. Las segundas, tienen un origen variado que puede ser genético o causado por otros agentes.

Pueden ser agudas, como las que se manifiestan rápidamente, pero son de corta duración (por ejemplo la gripe), o crónicas: se desarrollan con lentitud y duran mucho tiempo, en ocasiones toda la vida (por ejemplo la artritis).

Por su asiduidad las podemos dividir en:

  1. Esporádicas: solamente se producen algunos casos en la población (por ejemplo, los derrames cerebrales).
  2. Endémicas: son exclusivas de una región concreta, donde se registran casos de manera habitual (por ejemplo, el paludismo en las zonas tropicales).
  3. Epidémicas: las que atacan a gran número de personas en un período corto de tiempo. Si la epidemia afecta a muchos países, o incluso a todo el planeta, se denomina pandemia.

Un 70 por ciento de las enfermedades son de carácter emocional. Resultan de emociones no resueltas, no expresadas, reprimidas. El temor, que es la falta de amor, es la gran enfermedad, el común denominador de muchas enfermedades.

A veces pasa que la enfermedad física deriva de un desequilibrio emocional que se mantiene en el tiempo. Las excusas son las mentiras con que queremos convencernos a nosotros mismos para no hacer algo, o para evadir responsabilidades ante la vida.

Las enfermedades se producen por dos causas principales:

  1. Una física: provocada por el aire impuro, el agua impura y la mala alimentación. Quien quiera tener buena salud debe respirar aire fresco, beber agua pura y comer alimentos sanos, fáciles de digerir, y nunca debe comer excesivamente. Cuando nos encolerizamos o irritamos, la bilis no funciona bien y provoca diversos trastornos en el organismo. Para corregir esto debemos comer alimentos que nos sean agradables, sobre todo frutas. La falta de agua en el cuerpo vuelve a las personas nerviosas. Se vuelven irritables y sarcásticos propensos a enfadarse y pelearse con todo el mundo.
  2. La otra psíquica: y sobre esta parte me voy a extender un poco más, mostrando algunas facetas que aunque genéricas podéis evidenciar en vosotros mismos o allegados que conozcáis comprobando si cumplen algunas de las causas originarias de posibles enfermedades.

Si no nos cuidamos las preocupaciones que se quedan estancadas dentro, se vuelven difíciles, agudas, afectando la conducta, los sentimientos y los pensamientos. Según el psicólogo Robert Ader, el sistema nervioso central y sistema inmunológico se comunican de muchas formas: caminos biológicos que hacen que la mente, las emociones y el cuerpo no están separados sino íntimamente interrelacionados.

Cuando las enfermedades son causadas por cambios en la preocupación, tocan el sistema muscular y los pulmones. Cuando los trastornos son de carácter sentimental, afectan al corazón, el hígado, el sistema respiratorio y los vasos sanguíneos.

Otras enfermedades como el reuma, la ciática, los dolores de cabeza son consecuencia de una asfixia de los sentimientos.

Los pensamientos negativos de duda, desconfianza, tienen un efecto negativo sobre, el cerebro, los pulmones, el hígado, el corazón, la vitalidad general y por ello el sistema nervioso se debilita y se agota… (continúa página 2)

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Publicada en Medicina Alternativa
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