Tomemos la fuerza del Padre

Tomemos la fuerza del Padre

Hay muchas formas en que una mujer puede experimentar el vacío del padre.. Un papá que murió o partió, no está físicamente. Un papá deprimido, no está energéticamente. Un papá hermético y que no se vincula, no está emocionalmente. Un papá que no quiere y respeta a mamá, no está afectivamente. Un papá que no maduró y se mantuvo niño, no está simbólicamente..

¡En el mes de la energía del Padre!

Necesitamos a papá para que nos nombre, y al hacerlo nos individualiza: No pertenezco a la masa, soy una y me relaciono con el mundo…

Necesitamos a papá, para que “nos separe” de mamá, y al hacerlo nos hace genuinas: Soy mujer como mamá, pero somos distintas, soy única en el mundo…

Necesitamos a papá para hallar nuestra voz, y al hacerlo nos permitimos ser escuchadas por los otros y por el universo: Comunico mi mensaje, mis necesidades y mis deseos. El mundo atiende a mis demandas…

Necesitamos a papá para que nos impulse a emprender nuestro camino, y al hacerlo podemos realizarnos: Soy la mujer que estoy destinadas a ser. En mi andar me voy puliendo, caen mis capas y perfecciono mis dones. Mi poder se revela en mi propia ruta heroíca. Salir del nido, vivir aventuras, acumular conquistas, cumplir mis sueños y ofrendarme al mundo…

De niñas necesitamos a papá para hacernos con los dones de la energía masculina: la capacidad de observación, acción, análisis, decisión, discernimiento, clasificación, practicidad, etc…

De niñas necesitamos a papá para que nos vea valiosas y entonces el mundo nos haga eco de su mirada orgullosa…

De niña necesitamos a papá para que nos lleve a explorar el mundo. Ahora el mundo nos pertenece…

Hoy somos mujeres. Hoy no necesitamos a papá, porque papá vive en nosotras. Descubrir la cara benéfica de la energía masculina, hacernos con sus dones, usar su fuerza para alcanzar nuestros sueños es posible. y Lo haremos posible.

¡Feliz vida!


Marian Finamore