¿Por qué celebramos el carnaval? Origen del carnaval

¿Por qué celebramos el carnaval?
¿Por qué celebramos el carnaval?

El carnaval es una la fiesta popular que se celebra solamente en los países de tradición cristiana. Es una celebración anual, alegre, que se realiza durante carnestolendas, en los tres días que preceden al Miércoles de Ceniza y, por lo tanto, a la Cuaresma.

Origen del carnaval

La palabra procede de la expresión latina carnem levare, quitar la carne, aludiendo a la prohibición de comer carne los cuarenta días cuaresmales, durante los cuales no debe consumirse ni carne ni grasa animal. El término Carnestolendas proviene del latín “dominica ante carnes tollendas” (el domingo antes de quitar las carnes).

Según el calendario religioso, el período de “Carnaval” inicia el 6 de enero, día de la Epifanía (fecha que marca el final de las fiestas de Navidad), y continúa hasta el Miércoles de Ceniza. El carnaval tiene posiblemente su origen en fiestas paganas, como las del buey Apis e Isis en Egipto, las fiestas dionisíacas griegas y las bacanales, lupercales y saturnales romanas o las fiestas celtas del muérdago.

Los antiguos romanos realizaban, a mediados de febrero, las “lupercales” (fiestas celebradas en honor del dios Pan) donde se difundió la costumbre por Europa, siendo traído a América por los navegantes españoles y portugueses que nos colonizaron a partir del siglo XV.

El primer día de carnaval difiere de un país a otro:

  • En Baviera y Austria, se le conoce como Fasching, y comienza el 6 de enero, día de la Epifanía.
  • En la mayoría de los países latinoamericanos, el carnaval es interétnico.
  • En Colombia se realiza el carnaval de Negros y Blancos, durante los días 3, 4, 5 y 6 de enero, en la zona andina. Consiste en una festividad costumbrista y ancestral que se celebra sólo en este país, con el el “tizne de negritos” y el “juego popular de blancos”.
  • En algunos lugares de Alemania, la temporada empieza 11 minutos después de las 11 de la noche del 11 de noviembre.
  • En algunos lugares de Francia y España se inicia el domingo de Quincuagésima (el domingo anterior al Miércoles de Ceniza, principio de la Cuaresma) y termina el Martes de Carnaval.
  • En Italia y otros países mediterráneos comienza el jueves anterior, conocido como Jueves Gordo o Lardero, si bien en otros sitios el Jueves Lardero es el siguiente al Miércoles de Ceniza.
  • El carnaval se caracteriza por las máscaras, las comparsas y murgas, los bailes de disfraces y los desfiles de carrozas.
  • El miércoles de ceniza es el primer día de cuaresma en el cristianismo.
  • Los cristianos deben purificarse de sus pecados por medio de privaciones, desde ese primer día de Cuaresma hasta el Viernes Santo, día de la muerte de Cristo, durante los 40 días que preceden a la fiesta del Domingo de Pascua, en que se celebra la resurrección de Cristo.
  • En la actualidad, hay lugares en que esta festividad se realiza con gran despliegue de máscaras, carrozas y comparsas, que hacen que sean visitados por miles de turistas.

El Carnaval en la Edad Media y en los Tiempos de la Colonia

Durante la Edad Media renació esta fiesta pagana a la vez que se extremaban el ayuno y la abstinencia cuaresmal. En esa época se celebraba con juegos, banquetes, bailes y diversiones en general, con mucha comida y mucha bebida, con el objeto de enfrentar la abstinencia con el cuerpo bien fortalecido y preparado.

En la España de la época de la Conquista y la Colonia ya era costumbre durante el reinado de los Reyes Católicos disfrazarse en determinados días con el fin de gastar bromas en los lugares públicos. Más tarde, en 1523, Carlos I dictó unas leyes prohibiendo las máscaras y enmascarados. Del mismo modo, Felipe II también llevó  cabo una prohibición sobre máscaras.

Fue Felipe IV, quien restauró nuevamente el esplendor de las máscaras.

El Carnaval en los Tiempos Modernos

Hoy en día, hay lugares célebres por sus festejos tradicionales y espectaculares, que atraen al turista y al amante de las costumbres de cada sitio, como lo son el Carnaval de Río, el de Santa Cruz de Tenerife, el de Oruro en Bolivia, el de Corrientes en Argentina y el de República Dominicana, con sus distintas expresiones, desde el Vegano hasta el de Santo Domingo.

En algunos lugares se estila que las máscaras persigan a los paseantes armados de sus vejigas de toro, golpeando a todo el que ose bajar a la calle, pero respetando a los que se mantienen en la acera o calzada , en otros lugares es típico el uso de serpentinas, papel picado, espuma molesta, y hasta mojar con agua, con globos y recipientes.

El antifaz moderno es un vestigio de las fiestas de Baco y Cibeles

Según Mijail Bajtin, autor de “La cultura popular en la Edad Media y el Renacimiento”:

“Los espectadores no asisten al Carnaval, sino que lo viven ya que el Carnaval está hecho para todo el pueblo. Durante el Carnaval no hay otra vida que la del Carnaval. Es imposible escapar, porque el Carnaval no tiene ninguna frontera espacial.”

“En el transcurso de la fiesta sólo puede vivirse de acuerdo a sus leyes, es decir de acuerdo a las leyes de la libertad (…) El Carnaval era el triunfo de una liberación transitoria, más allá de la órbita de la concepción dominante, la abolición provisional de las relaciones jerárquicas, privilegios, reglas y tabúes (…) Todos eran iguales y reinaba una forma especial de contacto libre y familiar entre individuos normalmente separados en la vida cotidiana por las barreras infranqueables de su condición, su fortuna, su empleo, su edad y su situación familiar”.

Diario el Informante