Acoso Escolar: Causas, efectos y prevención

Acoso Escolar: Causas, efectos y prevención, InfoMistico.com

El acoso escolar, una problemática creciente, afecta a estudiantes en todo el mundo. Este fenómeno, que incluye maltrato psicológico, verbal y físico, genera un ambiente de temor y ansiedad en las aulas. Abordaremos las causas, efectos y estrategias de prevención del bullying, con el fin de crear entornos educativos más seguros y respetuosos para todos los estudiantes.

La realidad del acoso en escuelas: Cómo proteger a los estudiantes de la violencia

Acoso Escolar: Maltrato psicológico, verbal o físico

Predominantemente, la violencia emocional es la más común en este contexto, presentándose principalmente en las aulas y patios escolares. El acoso escolar se distingue como una manifestación severa y específica de la violencia en las escuelas.

Esta forma de abuso escolar se caracteriza por su naturaleza sistemática y metódica, donde el agresor somete a la víctima, frecuentemente bajo la indiferencia, el silencio o incluso la complicidad de otros compañeros.

Dicha violencia escolar se manifiesta a través de actos repetitivos destinados a intimidar a la víctima, involucrando un abuso de poder, donde el agresor se percibe a sí mismo como más fuerte, ya sea objetiva o subjetivamente.

La víctima, sometida tanto física como emocionalmente, enfrenta graves secuelas psicológicas. Es habitual que sienta terror a asistir a la escuela y muestre síntomas de nerviosismo, tristeza y soledad en su vida diaria.

En casos extremos, esta situación puede desencadenar pensamientos suicidas.

Objetivos y evolución de los casos de acoso escolar

El propósito del acoso escolar es intimidar, menoscabar, someter y consumir emocional e intelectualmente a la víctima, persiguiendo beneficios para el acosador o satisfaciendo su necesidad de dominación, agresión y destrucción hacia otros, lo cual puede convertirse en su patrón habitual de interacción social.

En ocasiones, el acosador, mediante un proceso de «ensayo-error», busca reconocimiento y atención, aprendiendo un modelo de relación basado en la exclusión y desprecio hacia otros.

Frecuentemente, el niño o niña que inicia el acoso pronto se encuentra respaldado por un grupo que se une al hostigamiento, reforzando así el comportamiento abusivo contra la víctima.

Tipos de acoso escolar

Bloqueo social

El bloqueo social incluye las prácticas de acoso escolar que buscan aislar socialmente a la víctima.

Estas prácticas se enfocan en su marginación social mediante conductas excluyentes. Por ejemplo, se incluyen acciones como prohibir a la víctima jugar en grupos, comunicarse con otros, o el aislamiento forzado al impedir que otros se relacionen con ella. Esta modalidad también comprende acciones destinadas a hacer llorar a la víctima.

Esta táctica tiene como objetivo retratar al niño como débil, indigno o llorón ante sus compañeros, desencadenando un fenómeno de estigmatización conocido como el mecanismo del chivo expiatorio.

El bloqueo social es especialmente difícil de combatir, ya que la víctima a menudo solo percibe el rechazo y la exclusión sin comprender plenamente la dinámica subyacente.

Hostigamiento

Reúne las conductas de acoso escolar que implican hostigamiento psicológico, mostrando desprecio y falta de respeto por la dignidad del niño. Indicadores de esta forma de acoso incluyen el desprecio, odio, ridiculización, burla, menosprecio, crueldad, gestos despectivos y la imitación burlesca.

Manipulación social

Abarca las conductas de acoso que buscan distorsionar la imagen social del niño y generar animadversión hacia él entre sus compañeros.

Esta modalidad implica tergiversar y enfatizar negativamente todo lo que la víctima hace o dice, o incluso lo que no ha hecho ni dicho. Independientemente de las acciones de la víctima, se manipula la situación para inducir el rechazo de otros.

Esta distorsión de la imagen social a menudo conduce a que otros niños se unan involuntariamente al acoso, bajo la percepción errónea de que la víctima merece el maltrato, en un fenómeno conocido como «error básico de atribución».

Coacción

En el contexto del acoso escolar se refiere a conductas que obligan a la víctima a actuar contra su voluntad.

Estas prácticas de acoso buscan ejercer un control total y dominio sobre la voluntad del niño. Obligar a la víctima a realizar actos no deseados otorga a los acosadores diversos beneficios, principalmente poder social. Esto lleva a que los acosadores sean vistos como figuras de autoridad, especialmente por aquellos testigos del sometimiento.

Las coacciones pueden incluir vejaciones, abusos o conductas sexuales no consentidas, que la víctima suele ocultar por temor a represalias contra ella o sus familiares.

Exclusión social

Implica prácticas destinadas a impedir la participación del niño acosado en actividades grupales.

El lema de estas conductas es «tú no», segregando al niño del grupo social. Estas acciones incluyen ignorar al niño, tratarlo como si no existiera, aislarlo, limitar su expresión y excluirlo de juegos, generando un aislamiento social.

Intimidación

Agrupa las conductas de acoso escolar que buscan aterrorizar, disminuir o desgastar emocionalmente al niño a través de acciones intimidatorias.

Indicadores de intimidación incluyen amenazas, hostigamiento físico y acoso al salir de la escuela. Es crucial brindar apoyo a los niños que sufren de acoso y buscar asistencia psicológica, ya que el acoso puede causar traumas emocionales severos con efectos duraderos.

El acoso escolar es un problema complejo que requiere una solución multifacética. A través de la educación, el apoyo psicológico y la intervención temprana, podemos mitigar sus efectos devastadores.

Con información de Dra. Laura Álvarez Alvarado Lic. en Psicología vía clinicadeasesoriapsicologica.com