Seres Elementales – ¿Mitos o Leyendas?

En todas las culturas existen leyendas y mitos de seres fantásticos que han convivido con el género humano en diferentes épocas. Los podemos encontrar en monumentos y manuscritos de antiguas civilizaciones, tan distantes unas de otras pero coincidentes en este tipo de consejas. Además, es innegable que muchas de las fábulas están basadas en seres o animales inverosímiles, ¿será que tienen un trasfondo sustentado en hechos y personajes reales?

Seres Elementales

¿Y qué decir de esos seres quiméricos que los diversos mitos atribuyen a planos dimensionales paralelos al nuestro? ¿O acaso serán mutaciones genéticas?

Aún en estos tiempos llenos de materialismo, los elementales nacidos de la más sutil imaginación nos siguen cautivando; son herederos de mundos inauditos, ubicados unos en las entrañas de la tierra; otros etéreos que viven en los bosques, en el aire o en el agua.

Algunos se supone que son centinelas de fabulosos tesoros; otros trabajan la forja y varios saben los misterios del oro. Han sobrevivido en relatos de las comunidades rurales de todo el mundo. Hay una gama increíble de estos personajes. Habitan entre el mundo psíquico y el material.

Así, identificamos hadas, gnomos, duendes, elfos, sílfides, humúnculos, trasgos, trolls, demovois, chaneques, follets e incluso ángeles, fantasmas, centauros, unicornios, sátiros, pegasos, ogros, cíclopes, etcétera. Están en este mismo rango. Según investigadores, proceden de mundos paralelos al nuestro.

Las Hadas

Las hadas y las Flores
Las hadas están estrechamente ligadas a la naturaleza, vagan por la superficie de la tierra, moran en profundas cavernas, juegan en las aguas de ríos y lagunas, se fusionan con el rumor del viento, deambulan en la espesura de los montes y traspasan cualquier impedimento sólido.

Según Robert Kirk de Aberfoyle, “el interés creciente en las hadas y todo su mundo feérico es algo palpable, en momentos en que los problemas de nuestro entorno comienzan a aumentar”.

A las hadas se les describe como mujeres diminutas y bellas, a veces poseen alas y otras llevan un bastón, que se ha transformado en la varita mágica de los cuentos infantiles. Algunas veces visten ropas muy elegantes como de princesas; otras llevan una simple túnica, y algunas van desnudas. Les desagradan las personas avariciosas y ruines.

Tienen grandes poderes mágicos y les gustan las personas buenas y alegres. Ya Rubén Darío lo manifestó en un poema: “Las hadas, las bellas hadas, existen mi dulce niña”.

Gnomo

Los islandeses no quieren perturbar a sus duendes
Fue el alquimista Paracelso que aplicó el vocablo gnomo por primera vez, allá por 1566. Para algunos lingüistas se deriva del griego genomomo, que quiere decir terrestre.

Se presentan vestidos con casacas verdes, cafés o rojas, y sombreros de formas cónicas. Se cree que ya están maduros a los tres años, y a los siete ya son ancianos. Trabajan, y sus actividades son semejantes a las de los humanos. Viven en cuevas u oquedades; sus aficiones favoritas son la minería, metalurgia y la forja (herrería).

En la mitología nórdica del cerebro del gigante Imir surgieron gusanos, los dioses decidieron darles inteligencia y la forma humana convirtiéndolos en enanos. El más antiguo de los enanos es Módsognir. Hay muchísimas clases y familias de gnomos.

Los huldneslaat noruegos son muy aficionados al violín; algunos violinistas han escuchado sus melodías, pero no se atreven a tocarlas, ya que personas y cosas se pondrían a bailar inmediatamente.

Se logra detener al ejecutante, si se le coloca frente al viento, o si se consigue cortar las cuerdas del instrumento, desde atrás. Los Kobolds alemanes son sabios y ostentan una magia poderosa.

En las mitologías nórdicas

Ellos confeccionaron el martillo de Thor, la lanza de Odín, que una vez arrojada no se detiene. El anillo de Odín llamado Drauprin era tan peculiar que cada nueve noches producía ocho anillos más.

Para poder encadenar al lobo Ferrin, los dioses le pidieron a los elfos negros que hicieran una cadena mágica, la Gleiprir tan suave como la seda, pero tan resistente como el acero, para sujetar a la terrible bestia. Por supuesto están en nuestros cuentos infantiles y en nuestras percepciones oníricas.

El vivir en cuevas y bajo tierra simbolizan el interior del cuerpo y del subconsciente. Los tesoros ocultos significan todo nuestro psiquismo, y desde dentro tenemos la capacidad de hacer un conjunto armonioso.

No podemos dejar en el olvido a uno de los cuentos más representativos de las historias infantiles: Blanca Nieves y los 7 enanos, con una carga mágico-cabalística y con bastantes connotaciones sexuales.

Irlanda, Escocia, Francia, España, Alemania, Inglaterra, etcétera, tienen una larga historia con estos pequeños hombrecitos. Incluso, en Veracruz (México), también, hay una antigua tradición sobre estos seres.

Por ejemplo: los trasgos de la providencia de Asturias (España) son tan frecuentes sus apariciones, que el vocablo castellano “trastear” significa revolver las cosas, llevar las cosas de un lugar a otro, de ahí que su significado provenga del nombre de esos pequeños seres.

Sin embargo, nos preguntamos, ¿existen?, ya que algunos autores como el doctor Leidan responde:

Al llegar los celtas e indogermanos fueron obligados a esconderse por su baja estatura, puesto que causaban terror por sus conocimientos de magia”.

Los Duendes

En cambio, los duendes suelen manifestarse como pequeñas luces en forma de bolas. Según algunos estudiosos, moran en nuestras casas, porque admiran los avances del hombre; se supone que si son bien tratados por él, éste obtendrá beneficios; pero en cambio, si no son bien recibidos, se convierten en enemigos peligrosos y no es fácil deshacerse de ellos.

Duendes — ¿Cómo llamarlos para que realicen nuestros deseos?
Nancy Arrowsmith versada en estas entidades los define como: elfos de dormitorios y se conocen todos los trucos para no salir de la casa en donde habitan.

Igualmente, viven en los pozos, cisternas, en los jardines y sus alrededores. Hacen varias travesuras. Hans Hozer explicaba: “El duende es el recuerdo emocional de una persona que ha fallecido trágicamente y no logra liberarse del trastorno emocional de su entorno”.

Asimismo, se confunden con espíritus y fantasmas, ya que en el ámbito de los difuntos se les hace difícil separarse de estos seres, pues ambos pertenecen al mundo astral.

Al tener cierta sensibilidad pueden llegar a odiar a una familia o desarrollar simpatía por determinada casa; ha sucedido que si los de casa se cambian de domicilio, ellos los siguen.

Tienen una enorme capacidad de trabajo, y hay quien dice que hacen en una sola noche faenas que el humano tardaría días y días en hacer. Son capaces de desaparecer cualquier objeto.

¿Alguna vez se le han perdido las gafas, las llaves, tijeras o un papel importante?, sin pensarlo decimos: “Fueron los duendes”. De la misma forma también aparecen cosas que teníamos extraviadas. Valoran mucho sus alimentos favoritos: dulces, pan, queso, agua, leche y miel. Ellos también son los ya famosos amigos invisibles de los niños. Es un fenómeno muy extendido, más de lo que suponemos.

Toda esta serie de personajes intangibles, según algunos entendidos, existen en nuestra vida lo queramos o no, y están por todas partes. Cualquier físico nos diría que nuestro rango de visión u oído es bastante limitado, por lo tanto no es posible percibirlos, y no estamos en condiciones de afirmar si coexisten o no, con el género humano.

Lo que sí es seguro es que han inspirado a diversos autores las más deliciosas páginas de la literatura infantil, de la cual mucho hemos disfrutado.


oem.com.mx

Creencia – Según lo creas como verdad, así lo será en tu vida