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Ritual del Ave Fénix para la Luna Nueva

Ritual del Ave Fénix para la Luna Nueva

Este lunes 13 de noviembre tenemos a los dos astros benéficos del zodiaco unidos en un mismo punto, es decir, en “conjunción”. Se trata de Venus y Júpiter, que coinciden a 7 grados de Escorpio.

Venus, el astro del amor, en Escorpio está en una posición difícil

Se encuentra como en un “exilio”, en una casa opuesta a su naturaleza conciliadora. Podemos tener tendencia a los celos, a la ansiedad, a los resentimientos, o al amor “intenso”, sin medida, que puede transformarse en odio, o viceversa, es decir, un intenso odio que se convierte en amor.

Sin embargo, su energía junto a la de Júpiter, que también está en Escorpio, se magnifica, se agranda, y puede mover a las más desaforadas manifestaciones de amor y odio.

Desde el punto de vista espiritual, amor y odio son la misma energía

Los extremos se tocan, de acuerdo a lo que establece la ley de dualidad, así que en un “termómetro de sentimientos”, el odio es amor pero “bajo cero”, por eso del uno al otro hay un paso.

Las energías de ambos astros también mueven la economía de manera desaforada, porque Venus se relaciona con el dinero y la productividad, Júpiter con la abundancia, y están es Escorpio, signo de los movimientos financieros. Igual veremos cómo los extremos se tocan en esta materia.

Desde el punto de vista personal, tenemos que aprender a regular nuestra propia “temperatura”, para transmutar la energía “bajo cero” y elevarla.

El momento cósmico es adecuado para “despojarnos” de energías negativas, transmutarlas, y provocar en nosotros un renacimiento, cual ave Fénix.

Luna Nueva 18 de Noviembre

En el marco de la favorable aunque intensa conjunción de Júpiter con Venus en Escorpio, iniciamos la semana con la fase menguante de la Luna, que llegará el sábado 18 de noviembre a la fase de Luna Nueva en Escorpio, cuyas energías son las del ave Fénix, el que renace de sus cenizas.

Al inicio de la semana, lunes 13 o martes 14 de noviembre, con la energía del cuarto menguante, hagamos un “despojo” que nos purifique.

Revisemos aquello que ya no nos sirve, que no usamos, y que ocupa un lugar innecesario en nuestros hogares, y regalémoslo o botémoslo (ropa, objetos, etc). Conservemos una ropa interior vieja para un ritual que haremos posteriormente.

Asimismo, hagamos una lista de nuestros resentimientos, frustraciones, decepciones, odios; anotamos todo eso en un papel y luego quemamos esa lista.

El sábado 18, se produce la Luna Nueva en Escorpio y el momento es ideal para “renacer”, luego de habernos despojado de lo que ya cumplió su ciclo en nosotros.

Esta Luna Nueva nos va a generar alquimia

Nos va a renovar, nos va a llevar al más oscuro rincón de nuestro propio subconsciente, para luego hacernos alzar vuelo como el águila, hasta las más empinadas cumbres que nos acercan a la más radiante luz, y nos conectan con la vida en toda su plenitud.

El sábado en la mañana, con esta Luna Nueva, hagamos el siguiente ritual para renacer como el ave Fénix:

Ritual para renacer como el ave Fénix

Se necesita:

  1. Una ropa interior nueva (calzoncillo o blumer).
  2. Una ropa interior vieja del mismo tipo (de la que puedas prescindir).
  3. Una papelera con una bolsa de basura adentro.
  4. Sal marina.

Ponte la prenda vieja, entra al baño, métete a la ducha, toma un puñado de sal y te restriegas con ella hasta que se disuelva. Despréndete de la ropa vieja.

Visualiza que junto con la prenda, te desprendes de tu antigua piel y de todo aquello que te perturba. Tira la prenda a la basura. Deshazte de ella.

Visualiza con firmeza cómo la sal te limpia de cualquier resto de negatividad, tristeza o rencor que haya podido quedar en tu alma, disolviéndola por completo.

Sécate y ponte la ropa nueva. Al ponerte la ropa interior nueva, imagina que al hacerlo te estás “poniendo” tu nuevo futuro, lleno de buena suerte, amor y salud, limpio de cualquier carga negativa del pasado.

Empaqueta en la bolsa de basura tu ropa vieja. Tírala por el bajante de basura o en un contenedor fuera de tu casa.


Pedro González Silva