Poder Mágico Salmo 16 – Para descubrir el nombre de un ladrón

Aplicaciones Tehilim / Salmo 16: descubrir a un ladrón, encontrar un objeto que ha desaparecido, salmo de gran protección, principalmente contra espíritus perturbados.

Conoce el Poder Mágico del Salmo Número 16. Los Salmos son oraciones muy poderosas en sí mismas, sin embargo el resultado de nuestra demanda dependerá siempre de nuestra fe. Por eso, es necesario poner todo nuestro empeño en pedir con fe que el cielo conceda nuestras súplicas.

Poder Mágico del Salmo número 16

Sin duda la mejor hora para realizar el acto mágico que es utilizar el Salmo 16 en la oración es por la mañana, antes del amanecer. Hay en ese momento una mayor conexión entre el universo y el hombre que reza.

Si se recomienda pronunciar el Salmo 16 por la mañana, antes de la salida del sol, y se desaconseja hacerlo de noche porque se estima que entonces las fuerzas de la oscuridad prevalecen sobre las de la luz. Los cabalistas, que utilizan el poder de los Salmos desde la más remota Antigüedad, nos enseñan que no es conveniente rezar en aquellos lugares considerados impuros, como mataderos, cementerios, baños, letrinas, etc.

Salmo 16 para obtener algo que merecemos

Cuando queremos utilizar el Salmo 16 para obtener algo que merecemos, es muy importante ser perseverantes y no desfallecer. No hemos de desanimarnos nunca, a veces la respuesta no llega tan pronto como quisiéramos o en la forma o las palabras que desearíamos.

A veces pedimos algo que no merecemos o que no nos conviene espiritualmente. A veces el mero hecho de que no obtengamos una respuesta quiere decir que la respuesta es «no».

Si seguimos insistiendo es posible que acabemos obteniendo lo que pedimos, pero con el tiempo veremos que se trata más de un castigo que de una recompensa. Algunos sabios aconsejan que antes de cualquier petición pronunciemos la siguiente oración:

“Satisfaz mi deseo, Padre Todopoderoso, si ello no ha de perjudicarme ni perjudicar a ninguno de tus hijos”

Se trata de una excelente manera de protegernos contra los efectos negativos de nuestra propia ignorancia.

Aplicaciones que se le da al Tehilim / Salmo 16

  • Para convertir la pena en alegría.
  • Salmo de gran protección, principalmente contra espíritus perturbados.
  • Ayuda a encontrar un objeto que ha desaparecido.
  • Facilita las cuestiones relacionadas con herencias.
  • Posibilita el desarrollo de la intuición.
  • Permite recibir ayuda espiritual durante el sueño, si es invocada.
  • Aleja el miedo a la muerte.
  • Para descubrir a un ladrón.

Este Salmo puede usarse en diferentes situaciones

Si uno ha sufrido un robo debe proceder como sigue:

  • Toma barro o limo y arena de un riachuelo, los mezcla bien y luego escribe los nombres de las personas de quienes sospecha en pequeños pedazos de papel y barro en el reverso del papel.
  • Después coloque los papeles en una tina larga y limpia que se ha llenado especialmente para este propósito con agua fresca del riachuelo.
  • Pónganse los papeles en el agua de uno en uno y al mismo tiempo se reza sobre ellos el Salmo y la oración diez veces.
  • Si el nombre del ladrón se ha escrito entre los papeles, el papel que lo contenga subirá a la superficie.

La oración es la siguiente

Sea tu voluntad, Dios creador, que aparezca el nombre del ladrón que me robó (menciona aquí lo que fue robado).

Padre, permite que el nombre del ladrón, si es que está entre estos nombres, se presente ante mis ojos, y que todos los míos y los que están presentes lo sepan, que tu nombre sea glorificado, concédeme esto por la gracia de tu Santo nombre.

Amén.

Quienquiera que rece este Salmo diariamente con toda reverencia, y centre como un niño en el amor y bondad eterna de Dios, director de todas las circunstancias, obtendrá que sus penas se conviertan en alegría.

Finalmente, se dice que este Salmo si se reza diariamente, cambia los enemigos y hace desaparecer todas las penas y tristezas.

Salmo 16 – Salmo para descubrir el nombre de un ladrón

1 Mictán de David.
Protégeme, Dios mío,
porque me refugio en ti.

2 Yo digo al Señor:
«Señor, tú eres mi bien,
no hay nada superior a ti».

3 Ellos, en cambio, dicen a los dioses de la tierra:
«Mis príncipes, ustedes son toda mi alegría».

4 Multiplican sus ídolos y corren tras ellos,
pero yo no les ofreceré libaciones de sangre,
ni mis labios pronunciarán sus nombres.

5 El Señor es la parte de mi herencia y mi cáliz,
¡tú decides mi suerte!

6 Me ha tocado un lugar de delicias,
estoy contento con mi herencia.

7 Bendeciré al Señor que me aconseja,
¡hasta de noche me instruye mi conciencia!

8 Tengo siempre presente al Señor:
él está a mi lado, nunca vacilaré.

9 Por eso mi corazón se alegra,
se regocijan mis entrañas
y todo mi ser descansa seguro:

10 porque no me entregarás a la Muerte
ni dejarás que tu amigo vea el sepulcro.

11 Me harás conocer el camino de la vida,
saciándome de gozo en tu presencia,
de felicidad eterna a tu derecha.

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