Saturno y Neptuno entraron en un contacto astrológico que en algunas semanas estará en su punto exacto (hacia el 23 de enero, días antes, días después), colocándose a una distancia de 60 grados (astrológicamente denominado “sextil”), al estar Saturno a 14 grados de Capricornio, y Neptuno que ya transita los 14 grados de Piscis.

Neptuno y Saturno activan debacle y caída comunista

Este contacto entre ambos planetas, nos coloca en una situación de cierre de ciclo.

Saturno está tras de Neptuno, y como su movimiento por el zodíaco es más rápido que el de Neptuno, lo alcanzará en unos años y provocará una conjunción que se dará en el primer grado de Aries, a mediados del año 2025, lo que indica un nuevo ciclo.

Mientras tanto, el sextil que se está dando en estos días, marca el cierre de un ciclo anterior, que se dio cuando ambos astros estuvieron en conjunción en 1989, en Capricornio.

En aquel entonces, Rusia decayó en su poder de influencia, bajo los efectos de esa gran conjunción, que provocó la disolución de la URSS.

Mientras estuvo bajo dominio comunista, Rusia, país líder de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), mantuvo su ciclo bajo las energías de Saturno y Neptuno, astros cuya relación se asocia a la ideología comunista.

Si bien hoy día Rusia no se declara comunista, todavía mantiene buena parte del “temperamento” de esta ideología, su rigidez y la tendencia al autoritarismo en lo político, además que su área de influencia siempre tiende a inclinarse hacia países con gobiernos de la izquierda más ortodoxa, como es el caso de Venezuela y Cuba.

Neptuno se asocia a los dogmas

Y en política, particularmente, a las ideas de izquierda, marxistas, comunistas. Cuando el planeta fue descubierto se hallaba en conjunción con Saturno en Acuario, y a los dos años, en 1848 “un fantasma recorre Europa, el fantasma del comunismo”, es decir, aparece el Manifiesto Comunista.

Y cosas de la sincronía universal, esa imagen “fantasmagórica” con la que comienza el primer párrafo del documento, se asocia mucho a las características neptunianas que tienen que ver con lo etéreo y lo nebuloso.

Neptuno guarda sincronía en sus movimientos con respecto a Saturno; así como Neptuno dura 14 años en un signo, Saturno recorre la mitad de la rueda zodiacal en el mismo tiempo.

Neptuno se asocia a la fe religiosa

Y eso llevado a la política da como resultado posturas fundamentalistas, que no pueden ser rebatidas y que hacen del que se rebele contra ellas un traidor o un hereje, es por tanto una forma de ser no democrática. Y en relación con Saturno, esa energía se vuelve aún más rígida, restrictiva y autoritaria

La relación de Neptuno (los dogmas), con Saturno (las reglas), inclina hacia ideologías y normas rígidas, que son asumidas como actos de fe. Después de la conjunción Saturno‑Neptuno que dio origen al Manifiesto Comunista, hubo otra conjunción en 1917 que trajo el triunfo la revolución bolchevique que dio origen a la Unión Soviética.

En 1989 se produjo una nueva conjunción Saturno‑Neptuno, en Capricornio, provocando la disolución de la URSS, hecho que fue precipitado de forma radical al unirse Urano a esta conjunción.

Saturno desde Capricornio en contacto con Neptuno desde Piscis, está marcando una etapa final en el ciclo del comunismo y de países que todavía están bajo las energías de estos dos astros, como pensamos que ocurre con Rusia.

Cuando se produzca una nueva conjunción de ambos astros entre 2025 y 2026, se estará cerrando un ciclo de esta tendencia política en el mundo. La conjunción de 1989 disminuyó notoriamente la influencia comunista en el mundo, sin embargo, posteriormente hubo un impulso especialmente fuerte en Latinoamérica (Venezuela, Bolivia, Brasil, Ecuador, Argentina, etc.) pero ya está entrando en un franco declive.

Pedro González Silva

Saturno en Capricornio – Comienza su reinado