Descifrando Mensajes del Creador

Descifrando Mensajes del Creador

Para poder descifrar los mensajes del Creador, y entender cuál fue la falta que nos ocasionó tales o cuales sufrimientos o enfermedades, tenemos que saber que el Creador dirige el mundo medida por medida.

Descifrando Mensajes del Creador — Cábala y Espiritualidad

Vale decir que los sufrimientos están orientados de manera tal que podamos saber cuál fue la transgresión que hemos cometido.

Por ejemplo, si una persona comete una transgresión que tiene que ver con la mano izquierda, por ejemplo, descuidando el precepto de tefilín, entonces es probable que sufra una herida en la mano izquierda.

Algunos Ejemplos

A menudo el Creador emplea el método denominado «medida por medida» para que entendamos por qué estamos sufriendo.

Por ejemplo, si el gerente de una empresa acusa falsamente a un empleado de que este le robó dinero, puede ocurrir que después las autoridades fiscales lo acusen
de engaño, argumentando que no reveló el monto total de sus ingresos, y le hagan pagar una multa.

Tenemos que entender que esto no es un castigo, sino más bien un método «pedagógico». Así como nos comportamos con los demás, así se comporta el Creador con nosotros.

Veamos lo que ocurrió con Sansón y Dalila

Sansón se dejó llevar por el deseo de sus ojos y fue por eso que perdió los ojos a manos de los filisteos. De la misma manera, Absalón. El hijo del Rey David, que se rebeló contra su propio padre.

Se enorgullecía de su hermosa cabellera y fue por eso que murió precisamente a causa de su cabellera, cuando esta se le enredó en las ramas de un árbol y murió colgado.

Miriam, la hermana de Moisés, se quedó esperando escondida junto al Nilo a ver qué ocurría con su hermanito que estaba en el cesto de mimbre en el agua. Muchos años más tarde, cuando Miriam se enfermó, todo el pueblo de Israel la esperó siete días, hasta que se curó.

También está escrito que la difteria, por ejemplo, (enfermedad mortal que empieza en el intestino y va subiendo hasta formar un tumor que bloquea la garganta) es causada por las calumnias.

¿Y por qué comienza en el intestino y va subiendo y termina en la boca?

Porque cuando uno habla calumnias de los demás es porque dentro de sí mismo le surge un mal sentimiento que va subiéndole por el cuerpo hasta salirse por la boca, en la forma de calumnias.

También cuenta el Talmud que Rabí Huna tenía cuatrocientos barriles de vino que se agriaron. Entonces fueron a visitarlo sus colegas y le dijeron:

«Tienes que hacer un examen de conciencia y buscar el pecado a causa del cual el Creador hizo que se te agriara el vino».

Él les respondió: «¿Acaso para ustedes yo soy sospechoso?». Ellos le respondieron: «¿Acaso el Creador es sospechoso de castigar sin un motivo?».

Él les dijo: «Aquel que haya oído decir que cometí alguna transgresión, que me lo diga». Ellos le dijeron: «Oímos decir que tú no le das a tu siervo la parte que le corresponde de las ramas de la vid».

Les dijo: «¡Pero él me roba! Por lo menos las ramas de la vid me las quedo para mí». Le dijeron: «Eso es lo que dice el pueblo – el que le roba al ladrón también tiene en la boca el sabor del robo».

Les dijo: «A partir de ahora me hago responsable de arrepentirme de esto que hice y de darle al siervo su parte de las ramas de la vid».

En el momento en que Rabí Huna aceptó corregir su comportamiento, si bien todavía no llegó a hacerlo en la práctica, no obstante, con la sola fuerza de su compromiso, que era real – y el Creador sabía que él iba a cumplir con lo prometido- el vinagre volvió a transformarse en vino.

Y hay otra opinión en el Talmud según la cual el precio del vinagre se disparó y llegó a ser como el precio del vino y por lo tanto Rabí Huna no sufrió ninguna pérdida. Vemos entonces que el castigo que recibió Rabí Huna era para rectificar el pecado que había cometido.

Y basándose en el castigo, uno puede saber cuál es la transgresión que cometió. Dado que el pecado tenía que ver con la vid, Rabí Huna fue castigado con el vino, que se fabrica con el fruto de la vid.

El camino de los malvados prospera

Esta forma en que se conduce el Creador, vale decir, haciendo sufrir a la persona para darle a  entender qué es lo que tiene que rectificar, se aplica únicamente a aquellas personas a las que Él ama, porque de ese modo, a través del sufrimiento, la persona se «despierta» de su letargo.

Así enseñan los Sabios: «Todo aquel al que el Creador ama”, le envía sufrimientos», tal como está escrito:

«Y Hashem quiso quebrantarlo con padecimientos» (Isaías 53:10).

Por el contrario, aquel que ya está completamente sumido en la maldad, el Creador ya ni siquiera hace el intento de despertarlo enviándole sufrimientos, porque sabe que no van a servir de nada.

Por eso, en vez de afligirlos en vano, a los malvados, el Creador les da su recompensa en este mundo, y les reserva el
castigo para el Mundo Venidero.

Esa es la razón por la que hay personas malvadas que tienen éxito y no sufren, tal como está escrito:

«El camino de los malvados prospera» (Jeremías 12:1).

Pero en el Mundo Venidero van a ser castigados por toda su maldad y no van a poder gozar de todo lo bueno que les aguarda a los justos para toda la eternidad.

Siempre tenemos que fijarnos cuál es el pecado que nos causó esos sufrimientos – porque no hay sufrimientos sin transgresiones- y esto podemos hacerlo prestando atención a la clase de castigo que se nos infligió, porque el castigo se corresponde medida por medida con el daño que uno ocasionó.

Y cuando comprendamos cuál es la transgresión por la cual fuimos castigados, deberemos confesar esa falta y arrepentirnos, pidiendo perdón y corrigiendo nuestro comportamiento.

Asimismo deberemos comprometernos a no volver a cometer esa falta, y entonces sin lugar a dudas nos libraremos del castigo que habíamos recibido. Porque el Creador no quiere infligir castigos, sino que quiere que la persona se despierte de su letargo, se arrepienta y alcance su salvación, tal como está escrito:

“Porque el Creador no quiere que la persona muera sino que se arrepienta de su mal comportamiento y que viva».

Y si le sobrevinieron sufrimientos, fue única y exclusivamente para que revise su comportamiento y se arrepienta, y no como una forma de castigo o venganza.

Del Libro El Jardín de la Salud
Guía Terapéutica para la Salud Física y Mental – Pag.25 y 26

Rabino Shalom Arush


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