Arrodillarnos ¿Manifestación de sumisión ó humildad?

Arrodillarnos ¿Manifestación de sumisión ó humildad?

La rodilla es la segunda articulación de la pierna. Carga el peso del cuerpo en la posición en pie y es necesaria para caminar sin cojear, para subir y bajar un escalón, para sentarse, para descender, etc. Representa la puerta de la aceptación, de la rendición y de la sumisión.

Arrodillarnos

Se relaciona con el orgullo, la modestia y la humildad. Arrodillarnos es una manifestación de humildad, de subordinación a las leyes de la vida, mientras que no querer doblegar las rodillas indica una actitud orgullosa, inflexible.

La rodilla representa nuestra capacidad de ceder, de soltar o de retroceder para conseguir nuestro objetivo.

Rodilla en tierra es la colocación que utiliza el combatiente para apuntar con su arma al enemigo.

Es la posición del enamorado para jurar amor eterno; la del arrepentido para implorar perdón o clemencia; la del creyente para orar o para adorar; la del agricultor para trabajar la tierra; la del obrero para construir; la del amigo o el desconocido para ayudar a levantarse al caído.

También se arrodilla quien no tiene más remedio que hacerlo, por obediencia ante quien lo subyuga.

Conflicto clave

  • La sumisión
  • No puedo hacer lo que quiero
  • No quiero someterme a la ley del padre

Problemas que se dan con frecuencia en la adolescencia, época en la que se cuestiona a la autoridad, al que se encuentra encima de mí y que me obliga a obedecer.

La rodilla nos duele cuando somos inflexibles, cuando rechazamos una vivencia, un sentimiento, un recuerdo o una idea, de alguien de nuestro entorno, que choca y perturba nuestras propias creencias o costumbres.

No queremos doblar la rodilla ante una situación, he de poner la rodilla en el suelo, es decir, someterme.

Conflicto de desvalorización: deporte que ya no podemos hacer. Deseo de aportar algo a alguien, para sentirse útil, para sentirse valorado.

Conflicto de dirección: dirección que no queremos tomar y que tomamos, forzados, en un clima de desvalorización. “Estoy obligado a someterme a la ley del padre.”

Conflicto de indecisión: no voy por buen camino.

Derrame sinovial: Fabrico líquido para ser más aceptable. “Estoy de acuerdo en someterme, pero dulcemente.”

Menisco: sirve para adaptar y amortiguar. “No puedo adaptarme a las órdenes que vienen por encima de mí.” “No puedo amortiguar.” “Me niego a ceder, a hincarme de rodilla, ante alguien más fuerte que yo.” “Un poco más de flexibilidad, por favor.”

  • Rótula: Es el hueso del futuro. Hace referencia a los proyectos respecto a lo profesional o a lo afectivo.
  • Mesetas Tibiales: representan simbólicamente a la justicia. “Puedo…o no puedo…”

Cuando una rodilla flaquea, es debido a un carácter demasiado flexible e influenciable. Cuando nos golpeamos o nos herimos en la rodilla, puede reflejar un sentimiento de culpa, por nuestro orgullo, por querer tener siempre la razón.

Hay que tener en cuenta también la lateralidad

  • Rodilla derecha: (femenino)
    “Yo he querido irme, he deseado irme… pero no he podido.”
  • Rodilla izquierda: (masculino)
    “Yo me he ido, pero siento haberme marchado.”
Recomendaciones para recuperar la salud física, emocional y espiritual
  • Flexibilidad y humildad para ceder, para aceptar otros puntos de vista, otros razonamientos, otras costumbres. Capacidad para adaptarse a cualquier situación.
  • Arrodillarse ante la existencia, ante la energía creadora.
  • En la astrología se dice que el signo de capricornio controla la articulación de la rodilla y el regente de este signo es Saturno. Tal vez por ese motivo se dice que las personas muy “saturninas” (es decir rígidas) suelen acabar con problemas de rodillas.

Vía » fenixnews.com