Cometa ISON 2013

Cometa ISON 2013, InfoMistico.com

El cometa ISON, descubierto en 2012, prometía ser uno de los espectáculos celestes más impresionantes de la historia. Con su acercamiento al Sol en 2013, muchos esperaban que brillara más que la Luna y fuera visible a plena luz del día. Sin embargo, la naturaleza impredecible de los cometas dejó a astrónomos y público con un destino inesperado y sorprendente.

Descubrimiento y desintegración del Cometa ISON en 2013

La órbita del cometa, llamado C/2012 S1 ISON, se determinó gracias a unas imágenes previas tomadas el 28 de diciembre de 2011 en el observatorio Mount Lemmon Survey, y otra imagen tomada el 28 de enero de 2012, desde el Pan-STARRS.

Con ambos informes se pudo calcular su posición con cierta certeza. Las observaciones preliminares de su órbita sugerían que el cometa llegaría a su perihelio el 28 de noviembre de 2013 a una distancia de 0.012 AU (1,800,000 km; 1,100,000 mi) del punto central del Sol.

Este astro tenía el potencial de convertirse en uno de los más espectaculares de la historia cuando pasara cerca del sol. Algunas predicciones indicaban que superaría el brillo de la luna y que se vería a plena luz del día.

Tomando un radio solar de 6.955×105 km, el cometa se acercaría aproximadamente a 1,100,000 kilómetros (680,000 mi) de la superficie del Sol.

Si finalmente era así, ISON captaría la atención de todo el mundo y se convertiría en una sensación, pero nadie podía fiarse de los cometas ya que estos son impredecibles y frecuentemente suelen defraudar tomando una trayectoria inesperada.

El espectáculo también se acabaría si el cometa en su acercamiento al sol acabara desintegrándose. Si no ocurría esto, su tamaño podría ser comparable al del Gran Cometa de 2007 C/2006 P1, el Gran Cometa de 1680 o también comparable a C/2011 W3 (Lovejoy).

La órbita de ISON: Posicionamiento y predicciones del cometa del milenio

Según los cálculos de los investigadores rusos, el cometa ISON se encontraba bastante lejos en ese momento, en la constelación de Géminis, cerca de la órbita de Júpiter, moviéndose entre las cabezas de los gemelos Castor y Pollux.

El 28 de noviembre de 2013, el cometa se acercaría a solo 1,2 millones de kilómetros de la superficie del Sol, a aproximadamente 425.000 kilómetros por hora.

Posibles destinos del Cometa ISON: desintegración o espectáculo celestial

El cometa podía desintegrarse como muchos otros, lo cual supondría una enorme desilusión, o podía sobrevivir y proporcionar uno de los espectáculos celestes más increíbles jamás contemplados.

En el caso de que sobreviviera, de la bola de hielo y rocas brotaría una magnífica cola que lo convertiría en uno de los cometas más espectaculares jamás vistos. Todos los indicios apuntaban a que podría ser tan brillante como Marte e incluso podría superar varias veces el brillo de la Luna.

Durante el día se vería en el cielo justo al lado del sol, una imagen de las más espectaculares de toda la historia.

Un espectáculo para el hemisferio norte: El impacto de ISON en la observación astronómica

Las vistas serían mejores en el hemisferio norte y, por las fechas en las que aparecería, se estableció una especie de paralelismo con la bíblica estrella que guió a los magos de oriente a Belén. Durante el verano de 2013, los astrónomos ya estarían seguros de si ISON era un visitante tan prometedor como parecía.

Si todo salía como se esperaba, el cometa sería visible desde la Tierra. Observaciones preliminares mostraban que el cometa pasaría a 0.07 AU (10,000,000 km; 6,500,000 mi) de Marte el 1 de octubre de 2013, y se acercaría a 0.4 AU (60,000,000 km; 37,000,000 mi) de la Tierra el 26 de diciembre de 2013.

Su órbita era una delgada hipérbola con el vértice muy cerca del Sol. En noviembre de 2013, dos cometas, ISON y el cometa periódico Encke, brillaron en el cielo de la Tierra.

El destino final de ISON: La desintegración

Desafortunadamente, el cometa ISON no cumplió con las expectativas de convertirse en un espectáculo celestial impresionante. Al acercarse al Sol el 28 de noviembre de 2013, ISON se desintegró debido a la intensa radiación y las fuerzas de marea solares.

Aunque hubo esperanzas iniciales de que una pequeña fracción del núcleo pudiera haber sobrevivido, se confirmó que el cometa no resistió el paso cercano al Sol y terminó desintegrándose completamente. Este resultado fue una gran desilusión para los astrónomos y el público que esperaban un show astronómico memorable.

El cometa ISON, que prometía ser un espectáculo astronómico sin precedentes, terminó desintegrándose al acercarse al Sol en 2013. Este desenlace inesperado subraya la naturaleza impredecible de los cometas. A pesar de no cumplir las expectativas, ISON dejó una marca indeleble en la historia de la astronomía moderna.