El Sol acaba de entrar a Tauro este 20 de abril y estará durante un mes (hasta el 21 de mayo) generando un ambiente favorable para emprender nuestras metas en forma focalizada, y por tanto, de forma mucho más efectiva y contundente.

Tauro nos trae renovación enfocada

La energía de Tauro no es la mejor para dar el “primer paso” o tomar la iniciativa; pero una vez se ha dado ese primer paso, la energía taurina es excelente para mantener de forma indoblegable nuestro foco de atención en las realización y culminación del propósito que nos hayamos trazado, pues su energía de signo “fijo” y obstinado, nos hace llevar las cosas hasta las últimas consecuencias.

Mantener el foco en cualquier propósito que tengamos en mente, es muy importante para su desarrollo exitoso.

Imaginemos los rayos del Sol iluminando una hoja de papel. La ilumina, pero no ocurre más nada. Pero si colocamos una lupa hacia el Sol y apuntamos hacia la hoja de papel, la hoja se enciende y se quema.

Eso ocurre porque la lupa concentra en un punto las energías de los rayos solares, los focaliza, y hace que su efecto sea más poderoso y contundente.

Asimismo, si enfocamos nuestra mente, nuestras acciones y deseos en un determinado propósito, logramos mucha mayor efectividad. Las energías de Tauro que estarán en el ambiente para todos, son muy favorables para ayudarnos a mantener el foco en nuestros principales propósitos.

Entra el Sol de Tauro, y en apenas dos días, se une, hace conjunción, con Urano, que hace su largo peregrinaje por este signo y apenas está comenzando su trayecto. Es la primera vez en 84 años que el Sol y Urano se unen en Tauro.

Al haber esta conjunción se produce en el ambiente una chispa de agitación, de tensión interna, porque Tauro suele ser calmado, pero Urano acelerará sus energías, lo desequilibrará un tanto, o tal vez bastante.

Con Urano activado en Tauro, el foco se dirige a la búsqueda de cambios, de renovación. La idea fija que impregnará el ambiente será el de voltearlo todo, cambiarlo todo, modernizar, salir de la rutina, y para ello ese foco estará muy marcado hasta lograr esos objetivos.

Como Tauro tiende a la rutina, a la comodidad y la estabilidad, la energía de Urano le es incómoda y genera resistencias, pero una vez se produce el “empujón” que mueve al cambio, nada detiene el proceso renovador.


Pedro González Silva