Soluciones fáciles con remedios naturales

remedios naturales

Algunos trastornos comunes se pueden superar fácilmente con preparados caseros. Infusiones, baños o masajes son soluciones sencillas y eficaces. A lo largo del año es frecuente sufrir resfriados o dolores de cabeza.

Remedios naturales

Éstas y otras afecciones se pueden solucionar echando mano del botiquín; no obstante, muchos de los medicamentos comodín, a la larga, pasan factura a nuestra salud y pueden tener efectos secundarios.

Recurrir a remedios naturales es la solución más recomendable e igual de efectiva, aunque no por eso debemos usarlos sin precauciones ni límites.

Hay que estar pendiente de la evolución del síntoma y si persiste o empeora, tenemos que acudir al médico. Además de las soluciones que se ofrecen en este artículo, también podemos curarnos con remedios homeopáticos, alimentos específicos, oligoelementos y otras terapias.

Estrés y ansiedad

Estos trastornos del ánimo pueden tener causas profundas que conviene analizar. Mientras, los siguientes remedios nos proporcionarán alivio:

  • Infusiones: tomadas tres veces al día, reducen la ansiedad. Lo ideal es ir combinando manzanilla romana (hojas), flores de tilo, valeriana (raíz), lúpulo (flores), romero, pasionaria (hojas), melisa (hojas) y espliego (flores). Para la ansiedad pasajera, se mezcla una cucharada de tila, una de valeriana y otra de espino blanco en un litro de agua hirviendo y se deja reposar durante diez minutos.
  • Baño calmante: en un barreño con cinco litros de agua a 30 ºC se añaden cien gramos de flores de lavanda, cien gramos de melisa y cien gramos de menta piperita. Se deja reposar 15 minutos, se cuela y se añade al agua de la bañera.
  • Agua de lechuga: se coge media lechuga y se hierve en un litro de agua hasta que quede cocida. El líquido resultante se toma a lo largo de la jornada y durante unos días.

Suavizar la tos

Los siguientes remedios suavizan la molesta tos que a menudo trae consigo la congestión de las vías respiratorias:

  • Hojas de orégano: las infusiones de orégano, malva y tomillo suavizan la garganta y calman el picor y el dolor de garganta de la tos seca y pectoral.
  • Menta y malvavisco: para combatir la tos por exceso de mucosidad, se echa en una taza de agua hirviendo una cucharadita de raíz de menta y malvavisco. Se tapa y se deja reposar 15 minutos antes de colarla.
  • Jarabe de cebolla: cocine durante tres horas en dos litros de agua un kilo de cebollas cortadas con 200 gramos de miel y 400 gramos de azúcar moreno. Deja enfriar, cuélalo y ponlo en una botella para que puedas disponer de él todo el invierno. Tómate varias cucharadas al día.
  • Sopa de tomillo: se hierve durante tres minutos una rama de tomillo y luego se añade pan tostado integral, una pizca de sal y un chorrito de aceite de oliva extra virgen.

Estreñimiento

Suele ser consecuencia de una ingesta insuficiente de fibra y agua.

  • Cáscara de llantén: se mezclan dos cucharaditas de cáscara de llantén en polvo en una taza de agua. Se bebe inmediatamente y, a continuación, se toma un vaso de agua. El llantén aumenta el volumen de las heces.
  • Duchas y compresas de arcilla: las duchas circulares diarias en el vientre con agua caliente durante cinco minutos son muy útiles, al igual que la aplicación de compresas de arcilla sobre esa misma zona del cuerpo durante 20 minutos.

Fatiga

Para la fatiga, las plantas medicinales son grandes aliadas.

  • Plantas que dan fuerza: el eleuterococo o ginseng siberiano refuerza la energía física, aumenta el consumo de oxígeno y reduce la presión sanguínea. La dosis recomendada de Eleutherococcus senticosus es de dos o tres gramos de raíz o de 300 a 400 miligramos de extracto al día.
  • El consumo moderado de regaliz tiene efectos positivos en casos de fatiga crónica, siendo la dosis recomendada entre 25 y 100 miligramos diarios durante un periodo de seis a ocho semanas seguidas como máximo. Debe tomarse media hora antes del desayuno y de la comida (esta dosis menor que la de primera hora).

Dolor de cabeza

En caso de cefalea tensional por estrés físico o mental, o migraña:

  • Agua fría y caliente: para la cefalea tensional, aplicar agua caliente (baño, ducha o compresa), ya que relaja los músculos contraídos.
  • También conviene masajear la zona de la nuca y hombros o presionar el punto más elevado de cada ceja. En caso de migraña, aplicar el agua fría en forma de compresa o hielo y sumergir, a la vez, pies y manos en agua caliente, lo que provoca el paso de la sangre en exceso hacia las extremidades. También alivia un turbante de vinagre de sidra.
  • Aceite esencial de lavanda: para combatir la cefalea tensional, vierte dos gotas en la punta de los dedos y masajea con movimientos circulares las sienes, las órbitas oculares y tras los oídos y la nuca.
  • Infusiones: la de matricaria disminuye la intensidad y frecuencia de las migrañas; la de menta sirve para cefaleas con componente digestivo y la de tilo común, cuando hay ansiedad e insomnio. Se toman tres tazas al día.

Conjuntivitis

El lagrimeo y otras afecciones oculares pueden tratarse con medios suaves.

  • Baños de plantas: mezcla un puñado de manzanilla con flor de saúco, rosa de Alejandría, ruda y aciano. Pon dos cucharadas rasas de la mezcla en un cuarto de litro de agua y deja hervir durante dos minutos. Deja reposar cinco minutos y cuélalo. Aplica dos algodones o gasas empapados y templados sobre los ojos y presiona ligeramente con los dedos. La aplicación se repite cinco veces.
  • También se puede usar una decocción de las flores de aciano sobre los ojos en forma de compresas, baños oculares o gotas, hamamelis en forma de compresas o lavados y decocción de hierba de San Roque en el caso de que la mucosa conjuntival presente legañas.
  • Lavados con eufrasia: se aplica externamente a partir de una infusión con 50 gramos de planta seca por litro de agua. Para los lavados, el líquido debe ir desde la sien hasta la nariz, dejando que se introduzca en el ojo durante el recorrido.
  • Zumo de perejil: un zumo por vía oral que combine zanahoria, apio y perejil mejora la visión y actúa sobre los ojos y el nervio óptico.

Dolor de garganta

Para suavizar las mucosas inflamadas, aliviar el malestar y ayudar a recuperar el habla, se pueden utilizar los siguientes remedios.

  • Gárgaras de salvia: se echan dos cucharaditas de salvia en 250 mililitros de agua hirviendo. Se deja reposar diez minutos, se cuela y se añade una cucharadita de sal marina. Se hacen gárgaras tan a menudo como sea necesario.
  • Cúrcuma en polvo: en caso de dolor de garganta, espolvorear cúrcuma sobre miel ecológica y tomar una cucharadita cada dos horas.
  • Puerros contra la afonía: una decocción de puerros ayuda a recuperar el habla. Se trocean dos puerros grandes y se ponen a hervir en un litro de agua durante 20 minutos. Luego se cuela el caldo y se bebe a lo largo del día.
  • Compresas de agua fría: antes de acostarse, se dobla una toalla de manos en tercios verticalmente, se moja en agua fría y se escurre. Se enrolla alrededor del cuello y, sobre ella, se enrolla a su vez otra toalla seca y se asegura el vendaje con una bufanda. Se retira al cabo de cuatro horas. Además, los comprimidos de olmo o infusiones también alivian el dolor de garganta.

Hemorroides

A menudo se producen por los esfuerzos para provocar la defecación. Son muy frecuentes durante el embarazo y el post-parto.

  • Baños de asiento: son la mejor solución, tanto de agua fría como de plantas medicinales. Se prepara una infusión de 50 gramos de milenrama en 250 centilitros de agua hirviendo. Se cubre, se deja reposar 15 minutos y se cuela. Se vierte en agua tibia y se hace un baño de asiento durante 15 minutos.
  • También son eficaces los baños fríos de asiento con agua sola o con corteza de encina. Y mezclados con el agua del baño, las decocciones de frutos de ciprés, la de hojas y corteza de avellano, la de roble y la de hojas de vid desinflaman las hemorroides y evitan que aumenten de tamaño.
  • Pomada e infusiones: aplicar localmente pomada de celidonia o una compresa empapada en una infusión fría de hamamelis, acedera y diente de león. La escrofularia calma el dolor y reduce el tamaño.

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