Síndrome de Aniversario — Biodescodificación

Síndrome de Aniversario

Parece ser que el inconsciente tiene buena memoria, le gustan los nexos de familia y marca los sucesos importantes del ciclo de vida por repetición de fecha o de edad: el síndrome de aniversario. Frecuentemente hemos observado que el nacimiento se produce a menudo como para recordar un suceso importante familiar, triste o feliz.

Síndrome de Aniversario

Muy numerosos hijos han nacido por coincidencia como para marcar el aniversario del cumpleaños o de la muerte de la madre. Como para recordar el vínculo de la madre con su propia madre o con su propio padre, o se repite el mismo lugar de nacimiento.

Es como si hubiese complicidad entre el inconsciente de la madre y el subconsciente de su hijo al nacer, para que estas fechas de nacimiento se vuelvan significativas.

Así frecuentemente se puede descifrar el sentido de un nacimiento prematuro o retrasado con relación a un miembro importante – muerto o vivo – de la familia.

Niños de sustitución

Numerosos niños de sustitución nacen el mismo día de cumpleaños o de la muerte o del entierro de un niño joven anterior, cuya madre no ha hecho el luto.

Niños de sustitución

Recordemos que el psicoanalista André Green descubrió muchos niños diagnosticados con esquizofrenia tan sólo eran niños nacidos de una “madre muerta” es decir una madre triste, deprimida o de luto, poco presente, ausente, como muerta.

También se ve con relativa frecuencia personas que al final de su vida “esperan para marcharse” en su misma fecha de cumpleaños, o en la fiesta familiar esperada por todos, o en el día del casamiento de su nieta, o el día del regreso de viaje de su hijo.

Después de un suceso crítico, triste, difícil o dramático

Como la muerte brutal por accidente de padres jóvenes, o el internamiento de una madre, se ve frecuentemente algunos años después cómo se produce un accidente, una enfermedad física grave (cáncer por ejemplo), un episodio psicótico (la hija o el hijo tiene una enfermedad, un accidente, un internamiento, cuando alcanza la edad que tenía en la época el padre/madre perdido).

Esto puede suceder para el aniversario de la edad o sea el cumpleaños (en la misma edad) o diez años o cincuenta años después.

Es el caso a menudo del aniversario doble: el hijo hecho padre a su vez, habiendo alcanzado la edad de su padre/madre perdido y teniendo al mismo tiempo un hijo de la misma edad que él tenía en el momento de esta pérdida.

Josefina Hilgard había usado el término aniversario para casos específicos de crisis psicótica señalando la edad de una pérdida parental, doblemente en la misma edad padre- hijo.

Casos de repeticiones

Casos de repeticiones

Uso mucho más ampliamente el término de síndrome de aniversario, porque he visto frecuentemente diferentes casos de repetición de accidentes, casamientos, abortos espontáneos, fallecimientos, enfermedad, embarazos … en la misma edad, sobre dos, tres, cinco, ocho generaciones (es decir “retrocediendo” en la historia familiar sobre casi doscientos años).

Se atraviesan fácilmente dos siglos cuando un niño conoce a su bisabuela, la cual le habla de su infancia y de su propia bisabuela. Así se oye hablar de un modo vivo de la Revolución o de las campañas de Napoleón, mediante un relato, un retrato, un colgante, un cuadro, un mueble, cartas, una Biblia.

Ciertos padres, ciertas madres, esperan el regreso del hijo o la boda de la hija para autorizarse a morir.

Historiadores Americanos han observado que el segundo y el tercer presidente de los Estados Unidos, Thomas Jefferson (1743-1826) y John Adams (1735- 1826), murieron ambos el mismo día (4 de Julio de 1826), el día del quincuagésimo aniversario de la firma de la Declaración de la Independencia (4 de Julio de 1776).

Como si esperasen esta fecha de la firma para participar del acontecimiento del quincuagenario y morirse después.

Coincidencias familiares o históricas

Algunas de estas coincidencias familiares o históricas podrían comprenderse mejor como reacciones a los aniversarios, como un síndrome de aniversario, diríamos como una expresión del inconsciente transgeneracional familiar y social.

Un médico Americano, el Dr. George Engel, estudió este fenómeno consigo mismo (1975).

Describe por ejemplo que tuvo una crisis cardíaca en las fechas aniversario de la muerte brutal de su hermano (de cuarenta y nueve años) por paro cardíaco – entre las cuales una crisis grave el día del primer aniversario de su muerte.

¿Puede emitirse una hipótesis de una identificación inconsciente con su hermano, haciéndole reaccionar físicamente del mismo modo al estrés de aniversario (la angustia de la muerte)?

Del mismo modo, es verdad, pero en menor grado: porque George Engel, él, sobrevivió y lo comentó.

Estrés de aniversario

Escribió un artículo sobre este tema, describiendo su angustia en aquel momento (cuarenta y nueve años). También vive otra angustia, vinculada al síndrome de aniversario, su angustia de morir a la misma edad que su padre (cincuenta y ocho años); de un modo inconsciente, “elige olvidar” esta edad para sobrevivir.

A este paso difícil en la misma edad de la muerte de un padre, hermano, madre u otra persona próxima, le llamo el período de “fragilización” vinculado al “estrés de aniversario”.

Frecuentemente se ve a lo largo de las generaciones que una muerte brutal aparece luego, en la historia familiar como un accidente poco grave, tal vez cien o ciento cincuenta años después.

Es una forma de fidelidad invisible

Es recordar así a un abuelo o a un tío en segundo grado que sufrió, que estuvo herido o que fue asesinado durante la Gran Guerra.

Y recordar los sufrimientos y traumatismos de la guerra y el paro de los combates por el armisticio del 11 de noviembre de 1918 – con el nacimiento de un miembro de la familia en dicha fecha o bien con un aborto espontáneo en la misma fecha.

Fin del extracto

Árbol Genealógico

Como pueden comprender, es tan amplio y tan complejo el Árbol Genealógico que resultaría casi imposible para todos nosotros descubrir la enorme cantidad de detalles contenidos en nuestra historia familiar.

No es demasiado tarde, porque si en tu árbol familiar no hay datos, si en tu árbol familiar se han perdido datos, comprende que tú eres la línea que representará tal vez a los tatarabuelos del futuro de tus descendientes.

Comienza a anotar fechas, eventos importantes, sucesos, imprevistos, accidentes, nombres, fechas de cumpleaños y fallecimientos de todas las personas que aún están a tu alrededor. Porque en algún momento, en un futuro, esa será la información que pueda servir a líneas posteriores a entender y a sanar lo que vivan.

Con dicha información podrán realizar cambios en sus vidas, liberarse de lo que en sus tiempos futuros ocurra.

Empieza ahora, escribe, pregunta…porque más adelante, tú serás el tatarabuelo o la tatarabuela de la que “no hay datos”…

Así las cosas…

Akasha Sanación Integral
Elizabeth Romero Sánchez y Edgar Romero Franco.

Extracto del Libro: “Ay mis Ancestros!” @ Autor: Anne Ancelin Schützenberger