Retención de Líquidos ¿Podemos hacer algo por evitarlo?

Retención de Líquidos
Retención de Líquidos

Una de las obsesiones de la vida femenina de las mujeres es la retención de líquidos. Somos capaces de culparla de todo cuanto nos acontece, pero realmente

¿Por qué retenemos líquidos y cuándo?

Cuando el organismo detecta un nivel bajo de líquidos, su mecanismo de defensa es la retención. Bajo esa máxima se entendería que beber mucho es la mejor arma para evitar inflarnos como un globo.

Sin embargo, el sodio también es responsable de las retenciones, si consumes los alimentos muy salados, es probable que bebas mucho líquidos y sigas hinchada. Por ejemplo, después de una cena abundante es posible que te despiertes con los párpados o los tobillos inflamados, dos síntomas habituales que indican que el organismo está tratando de nivelar el exceso de sal a través de la retención.

¿Podemos hacer algo por evitar la retención de líquidos?

Casi todo lo que se puede hacer para escapar de la retención tiene que ver con la dieta.

Aléjate de los alimentos ricos en sal y azúcar

Será mucho mejor consumir productos frescos y sazonarlos con especias naturales que permitan reducir el uso de sal. Conviene evitar los embutidos, las salsas y algunos quesos, especialmente el roquefort. Del mismo modo hay pasar de los postres y la comida rápida.

Come más proteínas

No te cortes con las proteínas que te mantendrán saciadas y, además, evitarán que desciendan los niveles de albúmina que también favorece la acumulación de líquidos en los tejidos.

Ataca la fruta

Aunque contiene azúcar se recomiendan para contrarrestar el nivel de sodio. Especialmente, los plátanos, el melón y la sandía. También pueden ser grandes aliados, el berro, la acelga y la calabaza.

Bebe dos litros diarios de agua

Si el organismo está hidratado dejará de accionar el mecanismo que le ordena almacenar líquidos.

Aprovecha el potencial diurético de las plantas

Las infusiones de diente de león o cola de caballo tienen una fuerte acción diurética y depurativa. La ortiga y el laurel también están recomendadas para los problemas circulatorios y los edemas.

Muévete

Caminar a buen ritmo media hora al día puede marcar la diferencia porque la circulación mejorará ostensiblemente. La dosis mínima es media hora diaria.

Deja de usar ropa ajustada

La ropa ajustada obstruye la circulación y favorece la retención de líquidos. Si vas a trabajar y lo haces sentada y con unos vaqueros ajuntados estás haciendo todo lo que hay que hacer para retener líquidos.


Vía » Yahoo!