La Llorona Historia

Múltiples Lloronas

Va de una calle a otra, sin seguir un patrón específico, pero siempre con rumbo a la Plaza Mayor. Allí se arrodilla y besa el suelo. Unos dicen que flota; otros, que no tiene rostro. Son pocos los que la han visto, sin embargo. Los más, han escuchado su quejido lastimero: Ay, mis hijos..