Luna Nueva en medio de un “stellium”

Luna Nueva en medio de un stellium

El martes 16 de enero, se produce una Luna Nueva de características muy especiales en el signo de Capricornio. Se trata de una Luna Nueva en medio de un “stellium”, término astrológico que indica cuando muchos planetas coinciden en un mismo signo, y provocan una sobrecarga energética que puede desencadenar hechos fuera de lo común.

Gran “stellium” capricorniano en Luna Nueva

En este caso, el “stellium” en Capricornio está formado por seis planetas que coinciden en esta franja zodiacal: Saturno, Mercurio, Plutón, Sol, Luna, y Venus, que le dan a este signo una predominancia muy marcada de sus cualidades en el ámbito social en el que nos desenvolvemos los seres humanos, así como en nuestras propias tendencias personales.

Esta predominancia de Capricornio se acentúa al máximo, por cuanto uno de los astros involucrados en este “stellium”, es Saturno, quien gobierna a Capricornio, y con su presencia le da mucha más concentración energética de sus cualidades.

Por consiguiente, predomina en el ambiente el elemento tierra, que nos lleva a tomar acciones y decisiones bajo premisas de mucho pragmatismo, es decir, que el sentido práctico predominará en forma muy marcada por encima de ideales y emociones. Eso nos llevará a movernos de acuerdo a lo que nos conviene, a lo que es más tangible para nosotros, a lo que representa la solución más factible de ser realizada.

Como este “stellium” se produce en Luna Nueva (unión del Sol y la Luna en un determinado punto zodiacal), sus efectos se podrán sentir durante todo un mes, hasta que se produzca la siguiente Luna Nueva, de manera que deberemos adaptarnos, para salir adelante en nuestros propósitos de este ciclo mensual, a las características que impone Capricornio, por tanto, deberemos ser muy disciplinados, metódicos, perseverantes, ordenados, concentrados en nuestra meta principal que nos hayamos fijado, y resolviendo las cosas que se nos presenten con mucho sentido práctico.

Deberemos conectarnos con la energía capricorniana para desarrollar una gran capacidad de trabajo, y deberemos planificar bien todo lo que hagamos, estructurarnos, concretar aquello que hayamos ideado, y hacerlo con responsabilidad para con nosotros mismos y para con los demás. No es tiempo para el facilismo, se requiere esfuerzo sostenido.

La energía de Capricornio nos puede llevar al éxito a través dc la disciplina y el trabajo; conectándonos con su energía podremos ascender poco a poco, venciendo obstáculos y dificultades, realizando las tareas que debamos realizar con humildad y dedicación, hasta llegar a la meta trazada.

La energía de Capricornio va mal con los desánimos y sentimentalismos, con la autocompasión y la desidia, provocando grandes caídas. Debemos estar atentos para no decaer, porque la influencia capricorniana puede llevar a la soledad y la melancolía, si nos dejamos arrastrar por el pesimismo.

A Capricornio se le relaciona con lo material, no obstante, a la vez, es también uno de los signos más espirituales, es capaz de llegar al sacrificio, es capaz de sufrir duras pruebas por defender su verdad. Capricornio se asocia a la madurez, a la sabiduría, es el signo de grandes Maestros espirituales. Tiene la capacidad de plasmar la espiritualidad en acciones prácticas.

Saturno es el planeta regente de Capricornio, y que al estar en su casa adquiere aún mayor poder de influencia; es el astro de la restricción, la disciplina, de la concentración. Es el que estructura, por eso rige los huesos, e impone límites, por eso se le relaciona con la piel.

Los antiguos le consideraban maléfico por las dificultades que se asociaban a su tránsito; lo cierto es que Saturno puede darnos grandes logros, éxitos y reconocimientos como consecuencia de todo aquello que hayamos cultivado con esfuerzo, con perseverancia; pero no podemos esperar “golpes de suerte” con este astro.

Saturno es el gran Maestro que con su sabiduría y severidad nos encamina por el camino correcto, nos da dificultades para que aprendamos a no repetir esquemas errados, nos da fuerza de carácter para trazar nuestro rumbo con responsabilidad; se asocia al “karma”, es decir, nos confronta con las consecuencias de aquello que hemos hecho anteriormente, para corregir lo que haya que corregir.

Los demás planetas que forman el “stellium” ejercerán su influencia teñidos de las características de Capricornio: Mercurio nos llevará a no creer en promesas sino en hechos concretos, nos llevará a rechazar palabrerías y que la comunicación se dé en torno a hechos que se puedan demostrar.

Venus controlará los sentimentalismos para buscar soluciones prácticas y funcionales; el Sol y la Luna marcarán el tiempo mensual donde se desarrollarán los hechos de este ciclo; y Plutón continuará su tarea corrosiva sobre estructuras caducas que en cualquier momento pueden derrumbarse, pero para ello también se requiere de disciplina, esfuerzo y perseverancia, porque lo nuevo no se construirá solo, deberemos hacerlo entre todos.


Pedro González Silva